17 may. 2009

He visto cosas que ustedes nunca imaginarían...


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Esta semana he comenzado a trabajar. Es raro pensar que los trabajos me buscan a mi; es más raro aun imaginar que lleguen a mi incluso en crisis financieras y altas tazas de desempleo, supongo que debería sentirme afortunada. Pienso también que la vida a sido demasiado generosa conmigo en muchos aspectos. Siento que tengo suerte y también siento que no soy digna de ella. 

La vida me a dado mucho y yo siento que no le devuelvo nada. Sé que algún día me pasará factura por eso.

Empecé a trabajar el jueves de la semana pasada en un Cyber-Internet/papelería que esta a sólo un par de casas de donde yo vivo y además pertenece a la misma persona dueña de los departamentos donde nos estamos quedando. El trabajo me cayó de repente, no lo esperaba pero lo estaba buscando; no creí que lo encontraría tan rápidamente ni tan cerca pero sucedió y no pude rechazarlo. 

Ya he trabajado en un cyber antes, en Escuinapa, en un cyber que era de mi tío Marcos. “CyberZone” se llamaba, ya no existe. Allí aprendí a socializar un poco, a conocer a la gente, tratarla, comprenderla pero lo que más se pone a prueba dentro de un trabajo como este es a tener PACIENCIA, paciencia de la buena. Entender que lo que tu sabes perfectamente muchos no lo conocen ni saben como manejarlo. Es todo un reto. 

Ya extrañaba yo eso de “¡No puedo iniciar sesión en mi MSN!”, “¡No puedo entrar a Metroflog!”... “¡El teclado (mouse, audífonos, bocinas, etc) no sirven!”, frases como esas, frases que bombardean tu tranquilidad y tu ocio, son también frases que estresan y te provocan dolor de cabeza después de escucharlas una y otra vez. Son más comunes de lo que quisiera. Gajes del oficio.

La fachada del lugar donde trabajo es naranja-zanahoria y ademas tiene un enorme Piolin pintado, nada atractivo para hombres jóvenes quizá por eso la mayoría de los clientes que he tenido son muchachas y niños. Un hombre prefiere caminar cinco cuadras más adelante antes de meterse a un cyber con un Piolin pintado en la fachada, es parte de su naturaleza y su orgullo.

El otro día una vecina del barrio felicitó a la dueña del cyber y también le daba algunas ideas para que el negocio fuera creciendo, como por ejemplo vender frituras, dulces, chocolates, etc... y de paso agregó incluso la idea de vender papel higiénico. NO. Créanme que hay cosas que en un cyberinternet NO se pueden vender, el papel higiénico es una de ellas. Sencillamente, NO. Hay muchas tiendas cercas que se encargan de eso, hay 500 tiendas OXXO en un par de Kilómetros a la redonda donde pueden comprar productos de ese tipo. Hay un limite. Suficiente tengo con el Piolin de la entrada (y juro que no tengo nada contra el pajarito).

Ya veremos que tal me va en los próximos días. Por lo pronto estoy muy atrasada con algunas cosas que había planeado para el blog. Un meme pendiente. Algunos capítulos de series, animes y mangas que me estaba siguiendo y la reseña sobre cosas que quería escribir. Espero sacar todo esto adelante en los próximos días.

Y por supuesto, queda pendiente el post de mi viaje.

2 comentarios:

  1. Felicidades... trabajar siempre es bueno.

    Más con todas esas facilidades que tienes. Desgraciadamente, ningún empleo es perfecto; y sobre todo si hablamos de SERVICIOS.

    Yo tenía un ciber, y en efecto, es un trabajo muy desgastante... Pero lo superaras con la costumbre.

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  2. Ánimo! Al menos no irán a preguntarte si tienes locutorio de llamadas, como me pasa a mí cada día. Pero tras 3 años te acostumbras (o no) a la estupidez desmesurada de la raza humana.

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