[23/01/2012]

¡Bienvenido a casa, Maru!

0 comentarios

Maru en su primer día con nosotros. :) El domingo cumplió un mes de vida.
-----------------------------------------------------------------------------------------
Se me derrite el corazón como nieve en verano mientras escribo este post ♥♥♥. Así que disculpen ustedes el derramamiento de ternura, cursilería y nostalgia que derrocharé en los próximos párrafos. 

Kenny cumplió ayer dos semanas de haber fallecido. El dolor que nos ha dejado su partida no tiene nombre ni comparación.  Ha sido muy duro para todos pero sobre todo para Umi, hermana de Kenny y su compañera incondicional durante 9 largos años. La muerte de Misty (ocho meses atrás) no la resintió tanto: no sólo porque tuviera a su hermano como apoyo sino porque Misty siempre guardó muchos celos a Umi y ésta se sentía amenazada por ella. 

Una vez que Kenny murió ella se quedó sin nadie. Los primeros días fueron desastrosos y deprimentes. Como yo no quería que ella extrañara a su hermano lo mejor que pude hacer fue cambiarle totalmente la rutina que tenía con él. Todo lo que era normal antes quería que ella lo olvidara. No sé si hice lo correcto. En Internet existen extensos artículos sobre el duelo del humano después de la muerte de un animal pero no el duelo que pasa un animal cuando ve partir a otro de los suyos. Umi dejó de dormir en la casita de madera que tenían en el patio trasero; de hecho ni siquiera salía al patio. Tiré todos los trapos que pudieran retener el olor de Kenny, retiré su plato, lavé su chalequito y a Umi le compre una cama para perros y por primera vez en su vida tuvo que aprender a dormir adentro. No le fue difícil acostumbrarse sobre todo porque los primeros días la pobre sólo se la llevaba durmiendo y pasó hasta 48 horas sin probar alimento. :'( 

Su ánimo mejoró muchísimo la semana pasada, cuando nos dimos una escapadíta a la playa para que ella pudiera correr y olvidarse tantito de esa tristeza. Afortunadamente dio resultado y se la pasó muy campechanamente como pueden ver en la foto. :)

A que se ve preciosa. :)
-----------------------------------------------------
La idea de tener un gatito surgió un par de horas después de que muriera Kenny, mientras desayunábamos. Para muchos probablemente sonará ridículo pensar en algo como eso tan rápido. Como si nuestro perrito fuera un objeto de usar y tirar, o algo totalmente reemplazable. Yo jamás lo vería de esa manera. Kenny será insustituible y jamás, ningún perro, ningún gato, ningún animal doméstico logrará suplantarlo o tomar su lugar. Él fue único a su manera y ocupará siempre un lugar muy especial en nuestro corazón. Vivió casi una década con nosotros y nadie nos podrá quitar todos esos recuerdos. Ese cariño precioso que nos brindó él y tres perros antes que él es algo que nunca podremos olvidar. Sin contar a Umi, a quien espero le queden muchísimos años por delante. 

Maru bebé. n___n
Hoy, finalmente, llegó Maru, ese baloncito de peluche blanco de manchas naranjas y ojos claros. Es un churrete de vida, inquieto y juguetón al que Umi primero miró con desconfianza y ahora, mientras escribo estas líneas, acurruca en su barriga con amor maternal infinito ♥. Es increíble como ese bodoquito atigrado de mirada vivaz y maullido frágil pueda ser capaz de ponerme una sonrisa idiota todo el día. La muerte de mi Kenny (el haberla presenciado) sigue siendo sumamente doloroso para mí, pero ese pegostito de vida que se pierde entre tanta cama verde hacen que ese dolor se transforme en esperanza. 

Cuando Maru llora, el mundo y sus problemas se detienen para escuchar su llanto. Por lo menos para mí. Y de repente el Internet no importa, ni el libro a medio leer que espera sobre la mesa, ni la televisión apagada, ni el rugir del camión de la basura; tampoco la algarabía de los niños de los vecinos. Todo se detiene para encontrar el milagro o la fórmula mágica que tranquilice a Maru. 

Y le entibio la leche, y Umi lo limpia, y yo lo cubro con una mantita, para que no le dé frío, para que no se sienta desprotegido, para que no le asuste nada de este loco mundo; y tomo la jeringa, y cierra sus ojitos, y luego eructa y Umi me ayuda otra vez con la limpieza, y la historia se repite y se repetirá las próximas semanas en una rutina extenuante de despertarse incluso en la noche cada 3 horas; pero no importa, porque mientras afuera el mundo sigue dando vueltas; mientras allá, otros hacen que el engranaje que mueve todo siga funcionando; y otros más ponen los pelos de punta con sus infinitas ansias de guerra yo acudo al llanto frágil de ese huerfanito tan lleno de vida, para que nada le duela, para que nada le moleste, para que la vida le sepa al sueño más perfecto con la familia más imperfecta. :)

Leer más...

[09/01/2012]

Carta abierta a quien corresponda...

4 comentarios

Última foto de Kenny.
Cuatro días antes de morir.
Nadie merece morir de esa manera ¿sabes? Nadie. Ni siquiera el más despiadado de todos los seres humanos, ni el más feroz de todos los animales de la Tierra. Ni el más tirano entre los tiranos y mucho menos el más puro entre los nobles de corazón. Nadie merece morir como mi Kenny lo hizo esta mañana*. Ni siquiera el infeliz que creó esa porquería que lo mató, ni siquiera aquel ignorante o insensible que vertió aquel líquido en la calle. Nadie. Ni ratas, ni ratones, ni perros, ni gatos. 

Quizá tú no comprendas mi negativa, no dudo que no la comprendas. Quizá si me vieras y escucharas mis palabras me darías una cátedra sobre por qué las ratas deben morir; por qué deben ser exterminadas aunque sea con el más cruel de todos los sacrificios y aunque en ese acto se vayan seres indefensos más afortunados que los roedores. No te culpo, quizá nunca nos entenderemos, no nacimos pensando igual y probablemente nunca lo haremos. 

Toda justificación que utilices para defender un producto químico tan mundano queda ridiculizada ante la agonía de mi perro. ¿Qué sabes tú del dolor si nunca viste los ojitos abiertos de esa criaturita que veía a cuenta gotas cómo se le iba la vida en cada respiro? ¿Qué sabes tú del dolor si no lo tuviste en tu regazo esos eternos minutos de agonía mientras aprendía a decir adiós a la familia que lo amó durante casi una década? 

¿Qué sabes tú del significado del amor si nunca recibiste un lengüetazo suyo en la mejilla? ¿Qué sabes tú de la lealtad si nunca viste cómo esa bolita color café se sentaba al lado de mi silla favorita? Tú no sabes nada. Tú no sabes cuánto duele. ¿Cuál es el precio de tu negocio? ¿Cuántos murieron así antes que Kenny? ¿Cuánta gente vio a sus mascotas yéndose así tan furtivamente en cuestión de segundos? ¿Tienes un manual para decirle adiós al perro moribundo? ¿Tienes una formula para aplacar los aullidos desgarradores de dolor? ¿No los escuchaste hoy en la mañana viviendo tan cerca? ¿No se te pudrió la conciencia? ¿No se te quitó el sueño? ¿Mercader de la muerte, centinela eterno de la Watchtower? ¿Testigo del mismísimo Dios? ¡Hazme el favor! ¿Cómo no se te cae la cara de tanta vergüenza? ¿Cómo tus ojos pueden ser indiferentes a tanto dolor? ¿Con qué cara se sale a predicar una verdad sagrada que raya en la perfección si no sabes actuar con ella? ¿Allá en el paraíso que irás también habrá animales a los que podrás matar con tu poción mágica, indolora, made in Escuinapa? 

¿Qué sabes tú de la vida, si nunca viste nacer a mi bodoque? ¿Qué sabes tú de la rabia si nunca te has despertado con el llanto de tu perro sabiendo que nada le podría sacar la muerte de sus ojitos? ¿Qué sabes tú de esa muerte si nunca le pusiste la mano en su pecho, ni sentiste cómo aquel corazóncito cansado pasaba a ser el más muerto de todos los corazones? ¿Qué sabes tú de la rutina si nunca le viste entusiasmado ante la frase “¡Cinco minutos!”? Tú no sabes nada de eso, ¿cómo vas a saberlo si esta mañana no fuiste testigo del silbido que brotaba de los labios de los recolectores de basura al notar el silencio sepulcral de aquel ladrido ausente? ¿Cómo le explico a Umi que su hermano no volverá? ¿Cómo le explico al señor del agua, al taxista, al cartero que ya no hay nadie que les pueda dedicar un fuerte ladrido? ¿Cómo me enfrento a eso sin que se me quebre la voz, sin que se me haga un nudo en la garganta? ¿Qué hago con todo lo que fue? ¿Qué hago con todo lo que dejó? ¿Dónde escondo tanto dolor? ¿Dónde meto tanta tristeza? ¿Tú qué vas a saber si no puedes ni respetar una vida mucho más inocente que la tuya? 

Este es el segundo ¿sabes? Este es el segundo que me quitas en 11 años. Este es el segundo perrito que se muere así frente a mis ojos. Pero el dolor no cambia. Es la misma impotencia, la misma rabia, el mismo coraje. Pero esta vez no hay sed de venganza. Esta vez, a diferencia de aquel triste octubre, no deseo verte muerto. Las cosas cambias, las ideas también y yo te perdono. Te perdonaría esta y mil veces más si fuera necesario, un rencor a ti no te tendría ¿y sabes por qué? Porque somos diferentes. Por suerte somos muy distintos. Y aunque tú jamás tendrás cara para disculparte por tanta muerte, y mucho menos para reconocer tu error, igual te perdonaría. 

¿Tú conciencia está tranquila? La mía sí, estuve con mi bodoque durante su agonía (todos esos dolorosos minutos) y fui fuerte, y fui firme, y traté de mantener la calma. No derramé ninguna lágrima mientras se iba. No, quería que se fuera sabiendo que allí estaba yo con él. Fuerte, para sujetarlo. Fuerte para acompañarlo en cada aullido, en cada convulsión, en aquellos ojitos dilatados que, aun vivos, ya no parpadeaban. ¿Tú qué sabes de la agonía si nunca abrazaste a la muerte como yo lo hice, en medio de vomito y excremento? ¿Hubieras podido hacerlo? ¿Qué sabes del valor si no eras tú quien se despedía de aquella criaturita? ¿Tú qué sabes de cariño si nunca has tomado a tu amigo agonizante entre tus manos, en un último abrazo eterno, con un último beso, en aquel último latido? 

¿Sabes que todos los perros van al cielo? Seguramente no, porque tú ¿qué vas a saber de perros? ¿Qué vas a saber de los cielos?

----------------------------------------------------------------------

*Kenny murió el 8 de enero del 2012 a los nueve años de edad. Su veterinario señala que debido a los síntomas que reflejó minutos antes de morir (muy parecido al de piquete de alacrán) se debió a una combinación mortal de químicos utilizados comúnmente para matar ratas de gran tamaño. La inhalación en sí no suele producir síntoma alguno sino hasta horas después, cuando el veneno entra directamente al cerebro. Vomito, diarrea, dolor, taquicardia, parálisis en las extremidades inferiores, convulsiones, etc. Una vez que tal sintomatología se hace presente  la muerte es inminente. En resumen, cualquier intento por salvarlo es en vano. Lo mejor es quedarse con el perrito, contenerlo para que no corra, hablarle, ser fuerte, despedirse, tranquilizarlo durante las convulsiones... Y finalmente dejarlo ir.  

Leer más...

[22/11/2011]

Yo soñé que vendía todo (1° parte).

0 comentarios

Una partecita de las cosas que venderé.
(Y mientras escribo esto me pregunto,
¿dónde dormiré yo si mi cama está
repleta de mercancía? O__O)

-----------------------------------------------------------------
Esto apunta a ser un fracaso —pero de los grandes— desde el principio, pero igual lo intentaré porque quizá me dejará alguna enseñanza (o me hundirá en la depresión estacional más grande de mi vida, ROFL).

¡VOY A HACER UNA VENTA DE GARAGE!

*sonidodegrillos.mp3*

Como dije antes, es algo bastante tonto. Tanto que me han ofrecido desistir de la idea porque nadie creé que logre vender algo. Algo de razón debe de tener; no estoy vendiendo cosas de mucho valor. Quizá lo que mejor se pudiera vender es la bicicleta arrumbada en la parte frontal de la casa. Lo demás son revistas, juegos de mesa casi nuevos y completos, balones oficiales de la Selección Mexicana durante el pasado Mundial y una de esas famosas camisas negras totalmente nueva. Figuritas de hadas o cartas de Yu-Gi-Oh! Además de varias mochilas, porque si hay una mala costumbre que siempre tuvimos en esta casa fue comprar mochilas cada año escolar, cosa innecesaria porque muchas de ellas quedaron arrumbadas y nuevas.

Mi hermano y mi papá insisten en que no se va a vender nada o casi nada. Yo ya vendí todo en mi mente y pretendo que esto me ayude a llevarme bien con el dinero y con las personas al mismo tiempo (cosa que actualmente me resulta imposible). Mi objetivo es lograr juntar $2,000 ¿lo lograré? No, seguramente no. Pero el hecho de ponerme de tope ese dinero me servirá para defender el precio de cada producto en caso de que llegara un vendedor. Y también he puesto una fecha límite: esto se debe de vender ANTES del 18 de diciembre, pues con esos $2,000 quiero comprar algo que no venden en México (sí lo venden pero a un precio estúpidamente exorbitante, gracias), y para conseguirlo tendría que pedírselo a mis tíos para que lo trajeran consigo antes de las vacaciones decembrinas.  

Mi hermano menor también tiene pensado comprarse algo este diciembre pero la ventaja es que a él lo mantiene el gobierno y a mí no XDDDDD, así que me las apaño solita. 

¿Qué sucede si mi proyecto fracasa? Pues no lo sé, no creo que tenga una Navidad tan depresiva como la que tuve el año pasado, cuando deseaba exactamente lo mismo porque tenía empleó y antes de año nuevo ya lo había perdido :(. 

Para seguir de cerca los avances de mi locura de garaje pueden seguirme en Twitter @lindakml88 o en Facebook, donde ya mostré mi primera experiencia mercantil xD.

Continuará...

Leer más...

[16/11/2011]

No sé si lo recuerdas.

3 comentarios

Carolina y Linda (Guadalajara, Jalisco, 1989).
-------------------------------------------------------------------------
¿Lo recuerdas? No sé si lo recuerdas, pero de pequeñas soñábamos con montar un Pegaso para volar hasta la Luna y de regreso. No sé si aun tienes presente cuando de niñas patinábamos por aquella ciudad ficticia de un parque familiar en Guasave mientras las nubes se movían perezosas por una tarde que se perdía en el ocaso y los soldados se ejercitaban maldiciendo a sus suegras. 

Fuimos culpables de las mismas travesuras y cantamos las mismas canciones. Imaginamos con conquistar el mundo antes de pretender ser alguien en la vida. Antes de pensar en universidades y maestrías. Eran ajenos aquellos días de bata blanca y laboratorio, tan rutinarios ahora, por mementos tan monótonos. 

Escalábamos árboles de algodón mientras le pedíamos un deseo a la estrella vespertina, o platicábamos hasta la madrugada sobre cosas sin importancia mientras los minutos pasaban sin aviso en el viejo reloj de la sala. Ya sabrás tú cuántas horas han pasado desde aquellos días, qué tan lejos quedaron los tiempos de compartir el mismo techo, de ver las mismas cosas al mismo tiempo. Hace mucho que la televisión se quedó apagada y descubrimos en otros lados la diversión que se apagó con ella. 

Ofrecimos una tregua a la juventud que nos tocó por suerte y desechamos desde niñas la moda típica y aburrida que embriagó a nuestra generación. Hemos sido diferentes incluso en algo tan básico como eso, siempre tan distintas al resto. Tratando de pasar desapercibidas para que no nos rozara la superficialidad de una sociedad que ya nos dañaba con su mirada. 

Hijas de un tiempo diferente, de los libros escritos, de la duda en los labios, de la curiosidad puesta en todo, de la pregunta siempre en el aire; inventándonos otras realidades, diferentes a las de la mayoría; soñando con otros universos más realistas y terrenales, menos místicos y supersticiosos. 

No sé si recuerdas mis mismos recuerdos pero allí están, en mi memoria, tratando de no perderse entre tantos pensamientos. 

¡Un feliz cumpleaños hoy y siempre! :)

Leer más...

Nadie les dijo que llegarían lejos.

0 comentarios

A finales de los 70's
--------------------------------------------------------------------------
Nadie les dijo nunca que llegarían lejos, que en la amalgama diversa de los días venideros encontraría la primavera anhelada en el otoño que vio nacer aquel joven matrimonio. Quizá han pasado los años pero no las risas; quizá los cuerpos han cambiado pero la complicidad aun se hace un huequillo entre la fantasía y la cotidianidad, porque en la vida hay crepúsculos que nunca cambiarán, que nos recordarán al pasado; paisaje infinito que se despliega ante la mirada del que mira despacio, como una película pasada, de ese antaño perezoso que se vivió en un suspiro. 

Han sido muchos los años y el testimonio de ellos es eterno, tan viejo como la fotografía amarillenta en el álbum dañado por la humedad, donde la escenografía y la vestimenta nos recuerdan esa época en la que los sueños le rendían pleitesía a la realidad. 

Han quedado atrás los pantalones de campana, las tardes de fútbol en el equipo local, aquellas caminatas por el viejo malecón de Mazatlán, la lectura cansada detrás de la fotonovela en turno, las noches de los discos de vinilo y las cámaras con negativos. 

Hemos cambiado, pero en el fondo seguimos siendo los mismos, esa es la respuesta que me devuelve la carta enlazada con canciones olvidada en el librero de casa, en el teléfono repicando en la sala, en el mensaje de texto de aquel aparato electrónico ajeno a la época sepia de los años 70’s, donde el noviazgo no visualizaba un matrimonio sólido con tres peculiares hijos. 

Esto es todo lo que somos, lo que hemos sido. Este matrimonio guarda dentro todo lo que soñamos, todo lo que vivimos; es el pilar que sobresale de la estructura, es el cimiento donde se fortalece la fragilidad de los tiempos, los días difíciles y la esperanza detrás de los días nublados. 

Que hoy que nadie dude de ellos, ni de su amor imperfecto; son mis padres, yo crecí con ellos.

Leer más...

[13/11/2011]

Un guerrero que luchó contra la muerte

0 comentarios

"Después de todo, la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida"
(Mario Benedetti)
-----------------------------------------------------------------------------------
¿Cuántas tristes tardes antes que ésta soñamos con detener el tiempo? Pedirle una frágil tregua a la fugacidad de la vida, al instante supremo que determina el inicio de un cambio drástico. ¿Cuántas noches soñamos con inmortalizar un destello? Eternizarlo en la retina de esos ojos dolientes; en la mirada pérdida de la madre huérfana de hijo; en la tímida sonrisa detrás de esa fotografía donde aun se veía un atisbo de vida.

¿Cuántas veces hemos soñado con revivir a los muertos? Me gustaría que todo sucediera como no debería. Inventarme un mundo donde las cenizas se trasformen en vida; que devuelvan todo aquello que eran antes de ser polvo; antes de ser nada. 

El mundo no cambiará mañana. La fotografía tampoco. Un instante eterno, una imagen perfecta, un instante supremo. 

El tiempo se detuvo, allí está el ejemplo: en el hijo vivo antes de estar muerto, en la mirada de su madre llena esperanza, en la tibia sonrisa de ambos, en la cálida pintura de un hospital cansado. En ese brazo fuerte, capaz de sostener una frágil mano.

Queda el resplandor de una vida agotada, en esos pasajes de una historia que dio sus frutos, en la voz detrás de la llamada. Una vida imperfecta que sólo anhelaba más vida. Un fulgor repentino que soñaba con otras tardes —imposibles ahora— de reuniones familiares. Queda esa fotografía como testimonio del gladiador antes de su última pelea; de esa despedida momentánea antes de subir al escenario donde todas las miradas se posarían ante él. Un día antes de que todo cambiara. De que el mundo se rindiera a sus pies.

El luchador eterno. El combatiente valiente mira de frente al enemigo en la última batalla de esta guerra. Ese hombre era, es y seguirá siendo mi tío, un contendiente digno que se atrevió a luchar contra la muerte.

Leer más...

[25/09/2011]

Persiguiendo al sol...

0 comentarios

Rumbo a Mazatlán :).
--------------------------------------------------------------------------
Mi abuela paterna cumplió años el pasado mes de agosto y se armó una pachanga que duró lo mismo que dura una boda judía; pero no quiero hablar de ello, sino de la oportunidad que se me presentó gracias a eso, sobre todo porque es un sueño guajiro que siempre había tenido; lo juro, desde pequeñita. 

La mayoría de mis tíos viven fuera de Sinaloa y usualmente sólo se reúnen en Navidad. Esta vez fue una excepción pues todos vinieron para estar presentes en el cumpleaños de mi abuela. Un día antes de la fiesta ‘sorpresa’ mi tío Danny pidió que alguien le fuera a recoger al aeropuerto de Mazatlán así que mi papá se apuntó a la misión… y yo me fui de colada :). 

Bien, mi plan era turistear y aprovechando que íbamos en carro particular no le tuve qué rogar mucho a mi papá para que me llevara a conocer ese lado de Mazatlán que nunca había visto (sí, queridos lectores, con 23 años de vida yo consideraba mi ciudad natal como relativamente aburridona). Me armé con mi flamante Kodak Easyshare M753 y salí cual paparazzi en plan maquiavélico para fotografíar a cualquier famosillo de las zonas ricas de Miami. (Esta cámara actualmente tiene un precio de $34 dls. en Amazon.com; así que básicamente te salen más caros los gastos de envío que la propia cámara). 

Aguas termales.
-----------------------------------------------------------------
Cuando íbamos de camino a Mazatlán mi papá tuvo la amabilidad inmensa de llevarme a ver unas aguas termales que corren por un pequeño poblado. Allí también ocurrió una anécdota muy graciosa que se las contaré a mis sobrinos cuando crezcan pero a ustedes no porque no quiero enlodar la reputación de mi respetable padre… (¿entendieron? ¿lo de “enlodar”? :D). 

Punto y aparte. 

Bien, lo que le pasó a mi papá derivó en una conversación sobre cuál sería la mejor justificación que le podríamos dar a los soldados del retén militar que hay en Villa Unión si por alguna razón les apetecía pasarnos a revisión. Todas de ellas muy falsas, y probablemente terminaríamos cantando el himno nacional porque creerían que éramos indocumentados o algo así. Afortunadamente el soldado de guardia estaba más aburrido que todos lo que alguna vez nos hemos detenido a ver crecer el pasto, por lo que, moviendo la bandera con total desgana, nos invitó a seguir adelante. *aplausos para el tipo y una estrellita en la frente* Hijo, algún día una escuela llevará tu nombre. 

Rosarios y mandíbulas.
Virgen de Guadalupe.
Ángel.
-----------------------------------------------------
Total, faltaban varias horas para que llegara mi tío así que mi papá me llevó al muelle desde donde zarpan los cruceros que llegan a Mazatlán. Desafortunadamente debido a la ola de violencia que hay en Sinaloa los cruceros internacionales dejaron de llegar, y lo único que encontramos fue esto: 

Crucero mexicano (Región 4).
------------------------------------------------------------------------
Digo, no es el Titanic, pero tampoco es una balsa improvisada de Cuba así que… pues algo es algo. 

Nos tocó verlo zarpar. Aquí tiene un .gif donde pueden ver 1) cómo zarpa y 2) que tengo pésimo pulso para sostener la cámara en el mismo lugar. 

¿Qué le impresiona más: la calidad o la mano que sostiene la cámara? :)
---------------------------------------------------------------------
Después de eso fuimos a un mirador preciosísimo que yo no conocía pero el resto del mundo sí —es a lo que me refería más arriba— y desde allí todo tenía una vista mucho más que espectacular. Como teníamos poco tiempo batimos toda esa área en menos de media hora, así que básicamente era bajarse flashear a lo bestia y rogar al dios pagano de las buenas fotografías para que todas las imágenes salieran decente.

De un mirador a otro mirador :D.
Este es uno de los faros naturales más grandes del mundo :D.
Acantilado.
Otro acantilado :D.
Monumento al Motociclista Desconocido a Pedro Infante.
-------------------------------------------------------------
Verán, esta es una estatua dedicada a Pedro Infante pero los mazatlecos dicen que no se parece y, si buscamos una que otra foto por Internet pues, la verdad, la verdad no se parece; así que la indignación está justificada. (¡ALGUIEN QUE ME DEVUELVA MI DINERO!). 

Eso sí, todo el que llega al monumento se sube en la parte de atrás de la moto para posar con el doble de "El ídolo de Guamúchil" :D. 

Malecón de Mazatlán donde no hay turistas  donde está la estatua
de Pedro Infante.
Por aquí se lanzan los clavadistas ^___^
Aquí rompen las olas de una manera fantástica :D
Después llegamos al área del malecón donde está el asta monumental de una bandera inmensa (¿tiene nombre ese lugar?). Por desgracia no estaba la bandera. Después nos regresamos al aeropuerto pero antes de eso llegamos a un OXXO por las municiones (ni de chiste me compro algo en el aeropuerto que me cuesta lo mismo que un riñón en el mercado negro). Coca-Cola, Sabritas, galletas, chocolate, ya saben, comida nutritiva. Estacionar el auto fue otro gran WTF! inmenso. Resulta que te cobran por respirar por hora una cantidad algo descomunal, mi papá casi se pone a dar vueltas con el carro cual carrusel por todo el aeropuerto hasta que el avión aterrizara; cosa que le dije que NO hiciera porque nos veríamos bien terroristas y pobretones. 

Este señor es Benito Juárez pero ustedes nunca lo sabrán porque yo tomé 
la foto de espaldas...no sé por qué. Además tenía una paloma en la cabeza 
(él, no yo XD).
Pues eso, un mapa del Centro Histórico :D
Mi tío llegó en este avión: 

El único avión a 200 kilómetros a la redonda.
Ver llegar un avión en el Aeropuerto Internacional de Mazatlán es tan exótico como encontrar un trébol de cuatro hojas, un unicornio en la plaza o una estrella fugaz surcando el cielo, así que mi fotografía cutre se justifica. Gracias. Además sé que si el General Rafael Buelna Tenorio levantara la cabeza también haría lo mismo que yo.

Por cierto, todo lo que les quería contar no tiene nada qué ver con todo lo que les acabo de relatar XD. De hecho ocurrió otro día. 

Esto es lo más cercano a Inception que estaré en mi vida.
Regresamos a Escuinapa y nos fuimos directo al salón donde sería la fiesta sorpresa de mi abuela para arreglar el local y donde ya nos esperaban mi mamá, mi tía, dos tíos más y mi abuela. Sí, mi abuela, ¿acaso no es la mejor fiesta sorpresa de toda la historia de la humanidad? :D. Inflamos bombas rositas hasta que los pulmones se nos hicieron chiquitos y el salón quedó precioso, pero desde que yo entré mis ojos ya se habían enamorado de aquella cámara Nikon COOLPIX P500 que me miraba seximente desde una de las mesas del local. Después de preguntar quién era el dueño (resultaron ser mis primos que no vinieron, hijos de mi tía) le exigí pedí amablemente que si me la podía prestar de nueva cuenta para cuando fuéramos a dejar a mi tío Danny de regreso ¡y me dijo que sí! ^___^ 

Así que un día después de la fiesta de mi abuela llevamos a mi tío de regreso al aeropuerto, ahora nos acompañaba mi hermano, y NO llegamos a las aguas termales por ciertos motivos que ya todos conocemos XD. 

Nos fuimos directito a turistear y pasamos por los mismos lugares que pasamos antes, así que no les mostraré fotos sobre lo mismo porque no quiero redundar. 

Sí, no es el Titanic, pero nadie negará que se ve mejor que el de arriba :S
Qué zoom tan precioso, ¿a poco no? ^____^
¿Qué es un barco sin su ancla? :D
Fuimos al muelle y había un barco carguero; la zona usualmente está restringida para los civiles pero un miembro de la Marina nos dejó entrar para paparazzear al barco (*otra estrellita para él y una escuela a su nombre, por favor*). El zoom de esa cámara es hermoso (el barco estaba algo lejitos). Sí, sí, habrá cámaras mejores, me dirán los profesionales, pero yo soy amateur y con cualquier cosita decente me conformo. Además, a diferencia de la Kodak aquí las imágenes parecían que ya estaban photoshopeadas

¡¡¡COSITA HERMOSA!!! *_______*
Ese caminito en forma de zig-zag es el camino que te lleva al faro :D.
Foto random :D
También vimos La Cueva del Diablo. Yo no sé qué es, nunca lo he sabido, pero escuché hablar de ella desde pequeña y cada vez que veía esa reja un escalofrío recorría mi cuerpo. En fin, que me asomé por allí y olía a orines ._. o sea, hasta el azufre te lo paso pero ¿orines? 

La entrada de La Cueva del Diablo.
¿Ven al cangrejito? ^____^
Esto tampoco sé que sea. Esta arriba de La Cueva.
A mi tío lo dejamos en el aeropuerto antes de llegar a Mazatlán porque mi intención era quedarme hasta ver cómo se ocultaba el sol. 

Verán, a mí me fascinan los atardeceres, siempre he soñado con hacer una lunada a la orilla de la playa, encender fogatas, contar historias de terror mientras comemos S’more hasta reventar y al día siguiente ver el amanecer sin que el mundo nos importe. Es un sueño que hasta el día de hoy no he podido cumplir porque no tenemos el material para realizarlo. Pero un sueño más grande que el que acabo de comentar es el de tomarle una fotografía al sol mientras se oculta frente al mar. Ver fotografías así en Flickr o DeviantART me ponen chinita la piel y me daban muchas ganas de intentarlo yo, cosa que muchas veces fracasó porque el zoom de la cámara Kodak da más pena que gloria. 

Así veíamos el sol nosotros; sin zoom :)
Así que mi papá dijo que perseguiríamos al sol hasta que viéramos que se ocultaba en el horizonte. Lo seguirnos, literalmente, más allá de la Zona Dorada hasta que lo perdimos de vista debido a las edificaciones y salimos volando de regreso a la Zona Dorada para ver dónde nos podíamos colar para verlo. Por suerte encontramos un rinconcito que daba a la playa cerca del hotel Holiday Inn (¿o Fiesta Inn?) y mientras mi papá estacionaba el carro yo y mi ayudante hermano fuimos a perseguir al señor sol. 

Estas fueron las imágenes que capturé de ese momento (no están editadas más allá de cambiarles el tamaño para que se vean bien en el blog) :’)

Me quedé como babosa cuando le di zoom a la cámara y me salió esta
preciosidad en la pantalla *____*


MI FAVORITA :) Aquí la tiene en un tamaño mucho más grande.




¡¡¡Y FIN!!!

Sé que quizá a muchos les parecerá tonto que me emocione con algo tan ridículo como ver el sol ocultándose frente al mar y no lo dudo que lo sea. Hay muchas personas que tienen la oportunidad de tener cámaras con zoom potente y las usen para cosas más interesantes que fotografiar una estrella pero para mí es algo extraordinario, sobre todo porque no tengo acceso a esa tecnología. Otro sueño que he tenido desde siempre es tomarle una fotografía a la Luna cuando está en el horizonte, para capturar la tan extraordinaria Ilusión Lunar, desafortunadamente cuando tomé las fotos del sol nunca pude ver a la Luna en el cielo, así que me quedé con las ganas :(.

Pero en fin, esas son las vanalidades de mi vida XDDD. Miró estupefacta los aviones cuando zurcan el cielo porque nunca he viajado en uno y desde pequeña suelo preguntarme "¿Qué se sentirá estar allá arriba? ¿Cuántas personas murieron anhelando poder volar?", cosas como esas. Por eso me emociona escuchar a lo lejos el tren o ver zarpar un barco, aunque sea uno como el de arriba, porque para mí es algo mágico, casi irreal e inalcanzable. 

En fin, me despido porque en mi rancho ya son las dos de la madrugada y si no me duermo alguien me va matar :D.

Leer más...

[10/09/2011]

"Ella se marchó y dejó olvidado un cuerpo dormido..."

0 comentarios

Brandon y tía "Queta" (1995).
"Cuando todo oscurezca (...) —habla ella—, 
cuando la tarde naranja desenrede la madeja, 
cuando mi cuerpo tirite y tenga lista la maleta 
has de disponer que abran las ventanas 
y me dejen marchar, que la noche no duela. 
 Me despedirás y arderé en una estrella. 
 Y celebrarás este pequeño milagro."  
----------------------------------

Me gustaría creer que mi tía no sabía que hoy, cuando nos entregaron sus cenizas, era también el Día Internacional para la Prevención del Suicidio. Quiero pensar que no fue tan metódica en ese aspecto. 

Mi tía abuela siempre fue una mujer de carácter fuerte y quizá demasiado estricta. Nosotros (mis primos, hermanos y yo) la respetábamos, incluso me atrevería a decir que le temíamos. No podíamos justificar ese miedo bajo ningún argumento o experiencia más allá del que provenía de nuestros padres o tíos, pues en el fondo fueron ellos los que convivieron más con ella. Nosotros sólo la veíamos en ocasiones especiales como fiestas, navidades o funerales. 

Eso sí, hubo un antes y un después de aquella Navidad que llegó con bolsas de dulces y chocolates y los repartió entre todos sus sobrinos-nietos. Ese día nos compró el amor y más; supimos que si era capaz de regalarnos tantas golosinas no podía ser tan mala como nosotros la habíamos imaginado cuando éramos más pequeños. Y efectivamente no lo era. Siempre platicó con nosotros de una manera amable y alegre, siempre afectiva y bromista. Las poquísimas veces que la vimos siempre fue servicial y atenta. 

Por otro lado, existen cosas que se escapan a nuestra imaginación, que nos resultan difícil de aceptar que puedan ocurrir en la familia. Sabemos que son, hasta cierto punto, comunes a una escala global, pero ingenuamente pensamos que nunca nos tocará vivirlas. Cuando supimos que mi tío tenía SIDA fue un golpe demasiado duro como para saber qué nos dolió más: el diagnostico, su muerte o su silencio. Mirando en retrospectiva, a casi una década de aquella tragedia, como miembro de la misma familia, uno jamás dejará de preguntarse ¿pudimos hacer algo más y no lo hicimos? ¿Acaso no vimos cómo su personalidad cambió radicalmente meses antes de morir; cómo su salud se deterioró tanto? Ahora todo resulta demasiado claro, pero en aquel entonces los síntomas físicos y mentales (como la pérdida de peso o la depresión) no los notamos, o no los quisimos notar. Una semana después de su diagnostico mi tío murió, no hubo demasiado tiempo para asimilar su muerte, sobre todo cuando los médicos insistían en que mejoraría, y nosotros les queríamos creer. 

Quizá la única similitud entre mi tía abuela y mi tío era —además del carácter— una férrea necesidad de distanciamiento entre quienes les rodeaban. Crearon una barrera entre ellos y su familia y amigos que raramente era penetrada, ambos murieron siendo solteros, sin hijos, pero no fue la soledad lo que los llevó a la tumba. No hubo alguien lo suficientemente cercano que fuera capaz de ganarse la confianza como para que ellos confesaran aquello que les perturbaba. Ninguno de los dos vivía solo y aun así, esos indicios clásicos de depresión pocos fueron capaces de notarlos. El resultado en ambos casos, aunque por situaciones diferentes, fue el mismo: la muerte. La gran diferencia radica en que él murió muy joven a consecuencia de las complicaciones que trae consigo el SIDA y ella por voluntad propia. 

Mi tía abuela fue una de las mujeres más fuertes que he conocido en mi vida, esa fue la imagen que siempre reflejó hacía mí. Me atrevería a decir que no le temía a la muerte. Era una de las pocas personas que siempre estuvo de pie frente a la cama del moribundo —estuvo allí cuando mi tío murió—. Apuesto a que hubiera sido capaz de mirar a la muerte a la cara y ponerse al tú por tú con ella sin inmutarse ni un momento. De todas las personas que conozco, familiares o amigos, para mí ella era la última persona que podría recurrir al suicido como una válvula de escape a una vida que la estaba ahogando, o bien, aburriendo. Me resulta difícil de asimilarlo, no porque la hubiera conocido a profundidad, sino precisamente porque no lo hice, por que jamás creí saber demasiado de ella; y porque la fachada que proyecto hacía mí distaba mucho de la de una persona posiblemente suicida. 

La pregunta más recurrente en estos casos siempre es la misma ¿Por qué se suicido? Uno suele pensar que fue porque tenía un problema de salud o problemas financieros, sobre todo porque al tener ella 70 años de vida resulta difícil pensar en otra cosa. Pero los estudios médicos reflejaban una realidad más dura: no había una enfermedad mortal en su organismo, nada que no pudiera ser tratado con medicamentos. No tenía problemas financieros. ¿Mentales? Tal vez, es bastante posible que sí, pero quienes convivieron con ella por más de 30 años siempre creyeron que eran parte de esa personalidad que siempre tuvo. Si hubo síntomas básicos de una enfermad mental ellos, en su momento, no lo notaron. Pero, al igual que sucedió con mi tío, mirando con detenimiento ahora que ya no está, es más fácil sacar conclusiones, y hasta cierto punto, entender el motivo de su decisión. Síntomas típicos de una enfermedad mental pueden ser perfectamente confundidos con las características del suicida cuando éste tiene una fuerte personalidad. Ese quizá fue el caso de mi tía. 

Kleo y Mickey.
Aun así nos resulta extraño comprender desde nuestra normalidad cómo ella tuvo tanta sangre fría para planear con tiempo su muerte, escribir cartas, dejar notas, tapar ventanas. Y además, quizá lo más doloroso de asimilar, cómo tuvo el valor para llevarse consigo a los niños (los perritos). En ese momento mil preguntas pasan por la mente de uno. No solamente el hecho de que ella se diera muerte de una manera tan fuerte, sino que antes de ese acto tan atroz fuera capaz de quitarles la vida a otros dos seres vivos a los que —al parecer— quería demasiado. Es inevitable pensar en otro panorama, ¿lo habría hecho igual si esos perritos hubieran sido humanos? 

Desde aquí no queda más que resignarnos al panorama, pensando las razones que la orillaron a actuar como lo hizo. La certeza final nunca la sabremos, los motivos tampoco. Todo queda en meras especulaciones que quizá sirvan a la larga a curar las heridas que aun no sanan. Mientras esa resignación se hace permanente nos queda el recuerdo de lo que ella fue. Vale la pena recordarla pues a lo largo de su vida nos dejó grandes enseñanzas. Vale la pena saber cómo fue en vida, con sus defectos y virtudes, porque de esa manera seremos capaces de comprenderla. 

Mientras tanto, esperemos que la muerte le haya dado la paz que la vida no le dio. 

Que en paz descansen Tía “Queta”, Mickey y Kleo.

Leer más...

[31/08/2011]

Otro punto azul pálido

0 comentarios


"Piensen en todos los ríos de sangre que han vertido tantos generales y emperadores para conseguir la gloria y ser los amos momentáneos de una fracción de ese punto. Piensen en las interminables crueldades que han cometido los habitantes de un rincón de ese pixel sobre los apenas distinguibles habitantes de otro rincón del mismo. Con qué frecuencia se equivocan, con qué facilidad se matan unos a otros, con que fervor se odian. Nuestras posturas, nuestra imaginada auto-importancia, la ilusión de que poseemos una posición privilegiada en el Universo, son desafiadas por este punto de luz pálida..." 

Somos ridículamente frágiles. Ya nos lo había dicho Carl Sagan hace años cuando apareció aquella fotografía emblemática donde un punto azul pálido sobre un fondo negro nos demostrada lo pequeños que somos ante el universo. Ahora ha sido la sonda Juno —y desde una distancia más corta— quien nos demuestra la misma fragilidad. La misma visión de un mundo vulnerable, pequeñito, acompañado solamente por su satélite natural. 

Desde esa distancia todo se cuestiona y cobra un sentido más trascendental. Es entonces cuando todos los odios que puede albergar la humanidad quedan anulados, falsos, apenas creíbles, ridículos. Qué ganamos con tanto desprecio, qué ganamos con tantas guerras, qué ganamos con tantas fronteras levantadas para impedir el paso de otros seres humanos, qué ganamos con tantas masacres, con tantos crímenes de odio, con matar a tantos de hambre. 

Cualquier justificación que pudieran darnos nuestros líderes quedan cortas cuando vemos a la Tierra desde esa distancia. Una distancia ínfima comparada con la grandeza del universo, pero lo suficientemente lejos para no notar la existencia humana más allá de Juno

Algún día todo esto desaparecerá, nada nos llevaremos, todo lo que fuimos quedará reducido a nada. No somos eternos. Las estatuas, los rascacielos, las cápsulas del tiempo, todos los libros escritos en la historia, e incluso las palabras de Sagan se perderán en el tiempo y en el espacio. El orgullo humano será reducido a cenizas tarde o temprano junto con todas las bondades que alguna vez pudimos albergar. 

Ojalá todos las personas pudieran ver el verdadero significado de esta fotografía tan sencilla pero a la misma vez tan llena de verdades. Quizá muchos mirarían el mundo de manera distinta. Quizá entonces podríamos recordar  las palabras de Neruda, hacerlas nuestra y vivir con ellas: "Yo no vengo a resolver nada. Yo vine aquí para cantar y para que cantes conmigo".

Leer más...

[05/08/2011]

Hay gente que tiene sentido común... y yo.

3 comentarios

Llaveros y caracolito, el protagonista de mi drama.
-------------------------------------------------------------------------------------------------
"Ustedes no saben lo que es la vida hasta que no han olido el olor a la muerte. Por lo tanto si no han olido un organismo putrefacto no han vivido (o por lo menos no saben apreciar el olor el valor de la vida en todo su esplendor)".
Evangelio según Linda.
-------------------------------------------------------------------------------
Cuando mi mamá regresó de sus vacaciones en Los Mochis me trajo de regalo un pequeño caracol (el de la fotografía de arriba) a sabiendas que yo ya colecciono un sin números de conchas, galletas de mar y caracolitos, pero estos últimos casi no aparecen en las playas de Escuinapa. Y yo, como peco de inteligente y tengo un coeficiente intelectual de 140 (es broma) decidí ponerlo en un recipiente que en otros tiempos había sido la pecerita de Dori, una pez beta azul que tuve hace ya varios años. En esa pequeña pecera metí un montón de cosas: monedas, memorias USB, piedras raras, grapas, cinta adhesiva, pilas, pegamento, etc. En serio, sólo faltaba meter mi alma para que todo estuviera dentro. Lo hice con el objetivo de que nada estuviera desordenado, acababa de limpiar mi habitación y deseaba que el escritorio no tuviera tanta cosa perdida por allí, por eso las agrupé en un solo lugar. Y para rematar la última cosa que puse fue el caracolito zombie que mi mamá me acababa de regalar, y encima le puse una mini-capana de DVD's para que no se metiera el polvo, porque por una extraña razón en esta casa entra polvo hasta por las paredes.

Ustedes ya saben a dónde va esto ¿verdad? ¬‿¬

Eso fue el viernes 22 de julio. El sábado y domingo mi hermano y yo nos fuimos a Culiacán con mi hermana mayor para ver la última película de Harry Potter y el lunes que volvimos a la rutina hacía un calor terrible. No sé si en este blog he mencionado que Dante, mi laptop, tiene problemas con su ventilador, así que cuando hace calor y utiliza mucha memoria RAM pues se calienta y se apaga para evitar que el hardware sufra algún tipo de daño. Total, me puse a descargar un par de cosas en la PC de la casa para después pasarlas por USB a mi laptop (alguien que me de un premio por mi sublime ingenio).

Cuando terminé de descargar todo lo que tenía decidí ir por la memoria USB, la cual estaba en la pecerita de Dori. Cuando le quité la campana de DVD's que tenía como protección contra el polvo me llegó un tufo a muerto que rápidamente se esparció a toda la habitación, les juro que no me vomité porque allí cerquita estaban mis libros y no me apetece vomitar algo que a mí me costó comprar.

Por un momento olvidé que allí tenía el caracol y pensé que algún ratoncito había muerto cerca de mi escritorio pero cuando levanté la pecera en la parte inferior podía verse una linea café oscura que llegaba hasta la base y se esparcía cuan ancha era. No era algo animal, no, era algo líquido y pegajoso >__<. Eso era lo que olía a muerto. Sinceramente no creo que el caracol (el animal) haya estado metido allí dentro pero quizá dejó una sustancia que, con el clima, el recipiente, y el tiempo hizo que apestara HORRIBLE.

Y aun estoy aquí, dos semanas después, tratando de quitarle el olor a muerto a las cosas, ya probé con Suavitel, cloro, jabón de baño, jabón de hotel, crema, sol (mucho sol), loción-humectante-con-olor-a-primavera-y-fresas-de-niña-quinceañera y tampoco funciona :(. Mis cosas aun huelen putrefactas, la pecerita por suerte ya no, pero mis cosas sí. Incluida la memoria USB que ni de chiste la acerco a Dante xD.

Sí, esta es una historia random y ridícula que quizá jamás debí haber escrito pero me apetece compartirlas con todo ustedes para que les revuelva el estomago, les quite el apetito o se rían de mí :D.

Leer más...