5 ene. 2010

2010: Ponle el título que quieras :D

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Empezó un nuevo año. Empezó bien. Lento, perezoso, y con poco frío. Pero ya comenzó.

Es increíble pensar que hace un año tuve como propósito actualizar mi blog mínimo una vez a la semana y viendo en retrospectiva es deprimente saber que hace casi un mes que no pongo una entrada nueva. Es la pereza de la Navidad y los días de descanso, la posibilidad de estar en casa, de despertarse a la hora que a uno le dé la gana.

Este año no haré una lista de propósitos, me he dado cuenta que soy un asco cumpliendo esa clase de cosas. Dejaré que el año venga como quiera y que el tiempo haga lo suyo, yo pondré de mi parte y así estaremos todos un poco contentos.

Así sin desearlo, sin atestiguarlo o sin siquiera mencionarlo a nadie más (nada más a los millones de seres humanoides que navegaban todos los días por el ciberespacio) he hecho propósitos silenciosos. Propósitos sencillos que probablemente pasarán desapercibidos para la mayoría. Trataré de ser una mejor persona, trataré de escribir más, de gastar menos, de cocinar, de ahorrar, de llevarme bien con la vida, con un poco de suerte quizá no me abofeteé en la cara. "Vendrán tiempos mejores" dijo alguien por allí, yo aun espero que esa cosa asquerosa llamada destino -y en el cual no creo- me siga regalando momentos felices y estupendos como lo ha hecho hasta ahora. Soy feliz, no voy a negarlo.

El año lo he empezado bien. Trato de ayudarle a mi mamá lo más que puedo, después enciendo a Dante, juego un rato, reviso las paginas, correos, noticias y blogs, veo la TV. Una rutina, una rutina monótona que extrañamente me gusta, la encuentro agradable, y casualmente la extrañaré cuando las vacaciones terminen.

Misty, mi perrita cocker spaniel de 9 años -casi 10- ya está viejita, muy viejita. Le pesan los años en el cuerpo, se le nota. Camina lento, come mucho, engorda demasiado, tiene cataratas y se fatiga rápidamente. Así es Misty, su vida me ha pasado en un abrir y cerrar los ojos. La miro y veo una década entera en su cuerpo y su pelaje canoso. Parece que fue ayer cuando mi papá la compró a la módica cantidad de $250 pesos. Esa es Misty, la reina que compramos como mendiga y ahora, bajo la silla exige un reino para gobernar, ¿o acaso me está pidiendo un pedazo de pan del que estoy comiendo? En cualquier caso no tiene por que razón esforzarme más, ha hecho tanto por mi, tantas veces, que lo mínimo que le puedo exigir es que siga viviendo. Umi y Kenny, sus hijos, siguen tan jóvenes como siempre lo han sido.

¿Regalos de navidad? Creo que no hubo. Alguno del intercambio que hicimos aquí en la familia, pero nada más.

Sería bueno que me regalara algo, pero prometí que no gastaría tanto este año. Entro en un conflicto emocional y eso me deprime.

He conseguido el Zuma Revange (2009) un jueguito adictivo cuyo antecesor me comí de una bocanada hace ya un par de años y con el que hice mi más grande hazaña: enviciar a mis padres para que no dejaran de usar la PC. Eran uno ases del juego. Ya veré que tal está la nueva versión.

Tengo unas ganas tontas de comprar el libro "Diarios del Fin del Mundo". Me enamoré de él desde que lo vi en el blog de uno de sus tantos autores. Cuesta sólo $140 pesitos con gastos de envío incluido, ¿puede ser posible tanta belleza? XDD. Hay veces que me siento muy tonta al ver que los únicos amores que he tenido son de papel y con tinta impresa.

-"Consíguete una vida, Linda"-. Dante me dice desde el escritorio.

Le sonrío.

Pienso volver a mi blog negro como la noche, lo extraño, este queda muy brillante y a mi el negro me hace sentir segura.

La gente debe creer que estoy loca por que puedo escuchar a mi laptop hablar, pero el mundo se va a acabar así que no me importa XDD.

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