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El Bonete, Angostura, Sinaloa. |
A
veces me gustaría dedicarme a escribir novelas, pero luego recuerdo la patética
pereza que me da escribir en sí y luego se me quita.
De
verdad, es hasta ridículo.
Mi
inspiración suele durar uno o dos días y luego se sale por la ventana y no
regresa los siguientes cuatro o cinco meses (incluso más) y eso me enerva
profundamente la sangre. Conozco usuarios de la web que se desviven escribiendo
y les quedan historias cortas pero preciosas que ya quisiera yo sentarme un día
frente a la laptop y poder teclearlas así sin más.
Ya escribí anteriormente que me fascina crear fanfiction, tengo miles de ideas
rondándome en la cabeza con unas ganas inmensas de ser vertidas en páginas y
más páginas digitales pero la inspiración sencillamente no viene. Me he quedado
las últimas doce horas mirando la pantalla de la computadora esperando el
momento de ser capaz de materializar la historia que tengo en mi cabeza y simplemente
esta no sale. Se queda sólo como una idea y no se convierte en lo que quiero
formular, en la trama que quiero narrar. Es algo que me sucede muy a menudo y
sobre todo es algo que me frustra demasiado, ¿qué hace uno cuando la
inspiración sencillamente no llega? ¿Dejas pasar la idea? ¿La guardas en tu
mente para un momento mejor? ¿Qué haces entonces cuando no haces nada?
Lo
que jode muchísimo es sentir que tu cabeza está llena de ideas y de ganas de
escribir pero la inspiración no sale. Sencillamente no está ahí y no sabes
dónde encontrarla. No me gusta escribir por escribir (más o menos puede notarse
por la narrativa absurda de este post, por ejemplo) y he notado que hay
escritores de fics que dicen: escribe algo, lo que sea, cualquier cosa. Sin
embargo, yo no quiero escribir cualquier cosa, sobre todo cuando no tengo ganas de hacerlo pero quisiera hacerlo, porque entonces
narraría una historia que quería crear pero cuya fórmula narrativa no ha
quedado como quería. ¿Sí me entienden?
Vamos,
sólo son dramas. Dramas absurdos y cotidianos.
Quiero
unas vacaciones. Necesito unas vacaciones. Cerca de la playa, con la arena y la
brisa golpeándome por todos lados y un atardecer paradisíaco junto a una laptop
y un vaso de Coca-Cola. Sólo eso.
¿Es
mucho pedir? Sí, es mucho pedir. :D