15 feb. 2008

Kaiser


A Kaiser le duele vivir.

Sus grandes ojos cafés aun no logran revelar lo que su cuerpo me dice a gritos. Lleva 11 años en su lomo, no ha hecho gran cosa en su vida, pareciera recluido en una prisión por un delito que no cometió. Una victima inocente, un delincuente no-delincuente. Creo que su pecado fue haber nacido, o más bien haber vivido. Ya es un anciano, un Pastor Alemán viejo y flaco que en vez de vivir mas cada día, muere lentamente ¿de que? No lo sé. Sólo muere.

Cuando era cachorro siempre soñé que fuera mió, soñaba con llevarlo a la playa y que jugaríamos juntos en la casa, soñaba con que no creciera porque cuando lo hiciera jamás volvería a traerlo conmigo por la calle. Pero puedo decir que aunque no pude quedarme con él, pude enseñarle lo que era la libertad y de eso me siento orgullosa.

Káiser no es agresivo, solo es un poco brusco con sus juegos, le tiene miedo a las personas que no conoce y se pone nervioso con los fuegos artificiales. Lo que pasa es que la gente no lo mira, no lo entiende y aunque hay veces que me moleste que digan eso de él se que es mas bien el efecto de la ignorancia de la gente que de la maldad. Kaiser es un buen perro, lo que pasa es que nadie lo escucha.

Ahora le lleve de comer. Cuando me vio llegar sonrió, como siempre, con su cola, la agitaba con emoción, sabiendo que esperaba de mi mucho más que un simple plato de comida (la única que da al día). Camine hacia la reja que separa el patio de la terraza y abrí la puerta de poco más de un metro. Cuando la puerta se abrió Káiser estaba feliz, contento por tener un par de metros más de libertad, la que tanto le han negado.
Notaba, mientras el caminaba, como de vez en cuando una pata delantera se le arrastraba y además de eso pareciera que la cabeza le pesara, de vez en cuando le hablaba y muchas veces no respondió a mi llamado a pesar de que no había un ruido cercano. Creo que esta quedando sordo y probablemente ciego, lo que explicaría la razón por la que a atacado a mas de una persona.

Káiser tiene 11 años...la vida le duele... y pareciera que a nadie le importa.


...a mi sí.

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