20 feb. 2013

RANDOM FOREVER!

Basílica de San Pedro, el mismo día de la renuncia de Benedicto XVI.
(Fotografía de un empleado de la agencia EFE).

Hoy se cumplen dos semanas de mi última actualización. El post que debí publicar la semana pasada ya está escrito, revisado y vuelto a revisar hasta el hartazgo; ocupa casi cuatro páginas en Microsoft Word y ya lo he leído mínimamente seis o siete veces. Estoy harta de él y no pienso publicarlo jamás. El post habla de la muerte de una señora y de la incompetencia a niveles estratosféricos de las personas que le rodeaban y que posiblemente pudimos ayudarla a vivir y no lo hicimos. Decidí pasar de tanto drama y tortura moral y mejor decirles que nunca está de más conocer los primeros auxilios más elementales como el RCP (reanimación cardiopulmonar) y los números de emergencia de sus estados y ciudades. En serio, esa es la diferencia entre la vida y la muerte o entre una familia preocupada y una familia enlutada.

En fin, la muerte de la señora me regaló muchas horas de insomnio y remordimiento social de esos feos que apenas puedes soportar (bueno, en realidad el insomnio me duró sólo una noche porque la incertidumbre de saber si la anciana vivía o moría me carcomía por dentro, pero ustedes entenderán tanto dramatismo)… 

Al día siguiente Benedicto XVI tiró la toalla vaticana y decidió irse por donde había venido; así tal cuál como lo hizo casi seiscientos años atrás Gregorio XII mientras el mundo se quedaba con la cara más cuadrada que se recuerda desde tiempos inmemorables. Ese mismo día caía un rayo sobre la Basílica de San Pedro y para ese entonces medio mundo paranoico ya andaba despidiéndose de sus seres queridos porque sólo les faltaba ver pasar a los Cuatro Jinetes del Apocalipsis y Jesucristo bajando de los cielos para imaginar que ya íbamos a pasar a mejor vida. Lo mejor fue ver la histeria colectiva cuando tiempo después cayó un meteorito en Rusia y se armó la de Tunguska. NO, NO, NO, NO. Yo a esas alturas sólo me cuestionaba una cosa:
Sí, voy a volver a las profecías porque me enervan la sangre. Año con año supuestos videntes sacan sus libros de “Predicciones *inserte aquí el año en turno*”, y cosas tan fuertes como una renuncia inesperada, un meteorito cayendo del cielo o un rayo impactando en un lugar importante para el catolicismo justamente cuando su más alto cargo renuncia ¡¿no lo pueden predecir?! ¡NO.ME.JODAS! Para este momento toda la credibilidad que puedan tener estos señores, junto con los astrólogos, se debería ir directo al bote de basura, pero no, sus libros se venden como pan caliente y uno ya empieza a entender en qué hemos fracasado como humanos: en el sentido común.

Ahora, pasemos a cosas importantes (en realidad no), sacando cuentas hoy en el trabajo y viendo el calendario como si fuera la cosa más exótica del mundo he llegado a la conclusión de que no podré ir a Mazatlán a ver “Los Miserables” al cine… ¡DRAMA GRANDE Y ÉPICO! (mi situación, no la película) y estuve a punto de cantar “I dreamed a dream” ahí afuera, en la pizzería, cual Fantine asqueada de tanta inhumanidad combinada con Susan Boyle veinte años atrás pero sin voz. De todas las películas que quería ver en el cine este año ésta era la que estaba en el puesto número uno; la única e irrepetible. Y sólo pensar que me la voy a perder por pura incapacidad de ahorrar me deprime bastante. ¡Joér, eso es lo que me harta de no tener cine en la ciudad! Tener que viajar a otro lugar para ver en pantalla grande esa película que has esperado por tanto tiempo. :( Necesito empezar a ahorrar porque tengo una cita con The Killers en abril y es ahora o nunca. Sueño con ese concierto ¿vale? El último concierto al que asistí fue al de Mercurio hace 14 años… (dejen de mirarme así, no es gracioso)… y fue como el BEST.DAY.EVER! de una niña de 10 años; aun hoy recuerdo aquel momento con cariño. *se enjuaga las lágrimas*

Le he dado un descanso a Canción de Hielo y Fuego tanto en libros como en serie de televisión por el bien de mi salud mental; y para rellenar el hueco horario que dejó escogí The Walking Dead  para entretenerme un rato a petición e insistencia de mi primito de 8 años. Sí, un niño de 8 años me recomendó esa serie. A esa edad yo recomendaba a la gente The X Files y casi nadie me hizo caso así que decidí darle una oportunidad a mi primo. ¡LA SERIE ES UN SUPLICIO! No es mala, para nada. No he leído el cómic así que no puedo compararlo, pero si ya lloraba con las muertes de Juego de Tronos esto ya raya en la bestialidad. Es un mundo post-apocaliptico y zombi así que cada 15 minutos se está muriendo gente. Además tuve la burrada de ver la primera temporada comiendo chuchería y media y al final del episodio no sabía yo si estaba masticando frituras/viejas/churros con salsa Valentina o los intestinos de un muerto viviente a medio morir, seriously. Si te gustan los zombis, las series con las que tienes taquicardia a cada segundo y si te va lo gore ésta es tu serie, ¿ok? Por lo pronto yo he decidido dar un descanso a éste show también y pasar a ver algo ligerito como Doctor Who que nunca falla.

Pasando a cosas saludables, ya he pedido una báscula en Sanborns aprovechando que las digitales están económicas porque pronto empezaré con la dieta. No, no es una dieta de esas que te prohíben comer chuchería y ciertos alimentos, porque ya he probado esos y SON UN CRÍMEN muy feo, pero eso de comer más sano y dar tres comidas al día más dos aperitivos sí que lo haré. Sólo espero que Sanborns confirme mi pago y procese mi orden porque si no arderá Mordor más de lo que ya arde.

Hablando de compras… sí ustedes tienen dinero y les fascinan los musicales como a mi es su obligación pasarse por la tienda en línea de Mixup; sus ofertas y sus gastos de envío son un insulto y te dan ganas de comprar todo (excepto los productos que son de exportación porque se te va la dignidad en ello xD)…

Hace un mes Les Misérables in Concert: The 25th Anniversary (2010) estuvo en oferta y creo que se agotó porque ahora sólo es posible conseguirlo por importación y probablemente habrá reproductores de DVD que no reconozcan esa región. Me he arrepentido mucho el no haberlo comprado porque fue gracias a este concierto que me aprendí todas las canciones de la A a la Z. En serio, podría hacer una representación de este musical yo solita interpretando a todos los personajes; ojo, incluyendo a los esclavos. Sí, soy una enferma mental... Y es que sólo de recordar “One day more” (Un día más/Sale el sol, en los musicales adaptados al español) se me pone la piel de gallinita, ains:



Y ahora está en oferta el blu-ray The Phantom of the Opera at the Royal Albert Hall (2011) y voy a armar un drama aquí muy inmenso. A diferencia del aniversario de Los Miserables, que era mitad concierto mitad actuado, aquí todo es totalmente actuado y la escenografía es estúpidamente espectacular. Que sí, que sí, que ya lo he visto 10 veces en mi laptop pero es imposible comparar 15 pulgadas de una portátil que las 42 pulgadas de la TV que desde aquí me mira con lujuria. 

¡MIREN! *___*


Sí, este es el post más random e inverosímil que he escrito en muchísimo tiempo. Amén y buenas noches. xD

3 comentarios:

  1. Si tienes una TV LED, puedes mejor ir comprando la película de Los Miserables en Amazon... ya está a la venta por la módica suma de 30 USD + envío... Yo espero la quincena para encargarla y traérmela junto con mi reloj de alquimista

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    1. ¡Gracias! :) Aunque creo que mejor me espero a que salga a la venta aquí; confío en Amazon pero una vez que cruza el producto a México miedo me da todo xDDD. Ya me pasó con un libro de Fullmetal Alchemist: una vez que cruzó la frontera jamás me llegó y tuve que comprar otro pero jamás recuperé el dinero que perdí en el primero xD.

      ¡Un saludo! :D

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  2. Anónimo7/3/13 11:05

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