Vale,
hace una semana terminé el segundo visionado de Firefly y me prometí a mi misma que escribiría mi opinión sobre la
serie en plan neutral y sin fangirlismo
de por medio, pero ¿saben qué? No puedo. Llevo siete días intentando crear un
artículo perfecto e imparcial y a estas alturas ya asimilé que no lo conseguiré,
sobre todo porque el amor por el show y sus protagonistas me supera. Así que partir
de aquí escribiré lo que me nace de las entrañas. Al final me quedará algo
igual de cursi que el artículo que hice de Les Misérables meses atrás, así que sobre aviso no hay engaño, ¿eh? :)
¡Sin spoilers relevantes! :D
La
primera vez que leí algo sobre Firefly
fue en el año 2006, cuando descubrí el blog Microsiervos y el post más reciente que tenía era precisamente la letra de la canción introductoria de la serie. Para aquel entonces Firefly
llevaba dos años cancelada e incluso contaba ya con una película. La serie
creada por Joss Whedon (creador de
Buffy, la cazavampiros y tiempo después director de The Avengers) comenzó a
trasmitirse el 20 septiembre del 2002 y fue cancelada por 20th Century Fox Television cuatro meses después, alegando bajos
niveles de rating y falta de presupuesto para continuar financiando su producción.
Lo cierto es que la serie nunca tuvo tiempo de brillar porque los responsables
de transmitirla jamás se lo permitieron. Firefly fue como el hijo no deseado de
la compañía, ese al que jamás quisieron ni les apetecía mantener vivo.
Maltrataron al show hasta que se cansaron: fue trasmitido en un día y en un
horario mediocre; algunos de sus episodios fueron omitidos (incluyendo el
Piloto) y otros tantos fueron mostrados en desorden. La fórmula perfecta para
el caos y la confusión. Los altos ejecutivos de la FOX nunca entendieron la
esencia del programa y al parecer jamás quisieron entenderla, así que
prefirieron botarla y lanzarla a lo más recóndito del divino olvido… Pero ya
era demasiado tarde para olvidarla. Once episodios bastaron para que nunca fuera olvidada. Para cuando la
serie fue cancelada ya contaba con 4.7 millones de telespectadores; una cifra
malísima comparada con otras producciones del momento, pero lo suficientemente
fuerte para ser recordada; porque, por suerte, Firefly contó desde el principio
con uno de los fandoms más sólidos y memorables que yo recuerde en la vida. Los
originales Browncoats nacieron ahí,
en el pésimo horario semanal que Fox les había asignado los viernes por la
noche.
Donde
nadie veía nada, ellos vieron todo.
Fue
así, con esa unidad invisible y creciente en el naciente mundo de la World Wide
Web, entre foros anticuados y páginas ya obsoletas, donde lograron que la breve
luz de Firefly jamás dejara de brillar. Consiguieron que un año después fueran
trasmitidos los episodios omitidos y que el éxito de ventas de los DVD’s de la
serie fuera esperanzador. Todo fue de boca en boca, a golpe de teclas y de
palabras. Su insistencia y su perseverancia fue tan grande que sólo un par de
años después hicieron lo imposible: Universal
Pictures les otorgó el presupuesto
para una película estrenada en el 2005, llamada Serenity. Para ese entonces Firefly ya ostentaba la categoría de
serie de culto; presente para siempre en convenciones y en la mente colectiva
de los amantes de la ciencia ficción.
Aun
hoy, 11 años después de su primera trasmisión, Firefly sigue volando.
UN POCO DE TRASFONDO
 |
"No somos ladrones... Bueno, sí somos ladrones"
El show entero en dos gif. |
La
historia nos sitúa cinco siglos en el futuro, en el año 2517; mucho tiempo
después de que el ser humano agotara todos los recursos del planeta que lo vio
nacer hasta convertirlo en un agónico terreno incompatible para la vida. En
esta distopía futurista creada por Whedon los hombres colonizaron un nuevo
sistema estelar cuyos planetas y lunas eran parecidos o trasformados a la
Tierra-que-una-vez-fue, y se establecieron en ellos acarreando consigo los
mismos problemas sociopolíticos, económicos y raciales que tanto imperaron en
su antiguo hogar.
Al
abandonar la Tierra los países desaparecieron con ella, siendo únicamente dos
potencias mundiales las que lograron absorber a todas las demás: Estados Unidos
y China. Es por esa razón que los idiomas que imperan a lo largo de todo el
Universo son el inglés y el mandarín, (éste último utilizado por los
angloparlantes generalmente para proferir algún insulto). Las dos
superpotencias se fusionaron para crear un gobierno federal central al que se
conoció como Alianza, surgida de la unión de todos los planetas y lunas
habitados por el ser humano. Sin embargo, hubo resistencia; sobre todo por los
planetas de la periferia —los más pobres y escasamente terraformados— quienes
preferían permanecer independientes. La obstinación de estas personas y los
constantes roces con los partidarios de la Unificación fueron detonantes para
una guerra civil cuya victoria aplastante recayó en el gobierno federal. Mientras
que los planetas centrales gozan de tecnología de punta y estilo futurista, los
planetas de la periferia no se les otorgaron tantos recursos y quedaron secos y
desérticos, muy parecido al lejano oeste americano.
Ese
es, superficialmente hablando, el trasfondo histórico donde se desarrolla la
serie.
EL PILOTO NO TRASMITIDO: Serenity
(o lo
que no se vio porque la FOX no quiso).
Uno
de los errores más terribles que la FOX pudo cometer fue la decisión de no
trasmitir el episodio piloto, titulado Serenity
y cuya duración era de 90 minutos. En su lugar, pidieron que se filmara otro
episodio que sirviera como introducción a la serie; uno donde mostraran el
formato que se vería semana a semana. Fue así como The Train Job (Ep.02) se convirtió en el sustituto de Serenity (Ep.01). ¿Cuál fue el
resultado de todo eso? Confusión. Mucha confusión. Joss Whedon y Tim Minear
hicieron una labor titánica al escribirlo en tiempo récord pero, a pesar del
esfuerzo dado, The Train Job no sirve
como capítulo introductorio. Los prófugos ya eran prófugos y la gente no sabía
por qué. El capitán de la nave era un renegado y el público no entendía sus
razones. Los protagonistas estaban ahí pero… ¿quiénes eran? No lo sabían ni lo
entendían porque todo eso ya lo habían explicado en el episodio que no fue
emitido. La FOX quería acción, trama, carisma; hombres más fuertes y mujeres
más débiles. Si no encontraban esos factores en Firefly la serie tenía sus días
contados.
Por
otro lado, Serenity sí es un buen episodio piloto y quizá una de las mejores
introducciones que he visto para una serie de televisión. Vale, sí, es verdad,
dura lo mismo que una película, pero su duración es justificable por la cantidad
de datos que aporta, no sólo a la trama general, sino al trasfondo de los
personajes, y eso es algo que The Train Job no hace.
El
comienzo de este episodio nos lleva de la mano a los últimos instantes de la
Guerra de Unificación, cuando soldados de ambos bandos fueron abandonados en
las montañas de Serenity Valley, en
el planeta Hera, mientras los involucrados y sus altos mandos se iban a
negociar la paz. Es aquí donde nos presentan a Malcolm Reynolds y Zoë
Alleyne, dos de los nueve protagonistas de la serie. Mal era un ingenuo
sargento idealista, sin entrenamiento militar, que se presentó como voluntario
cuando la guerra civil fue declarada. Con su impulsividad y jovialidad logró
mantener a flote a un ejército independentista que se disolvía y aminoraba a
una velocidad alarmante. Embriagado por el optimismo y la adrenalina mantuvo la
fe hasta el último instante de la lucha (incluso en algún punto se le ve
besando un crucifijo). A pesar de su bajo rango, terminó comandando a más de
2,000 hombres cuando sus superiores comenzaron a morir por culpa de las heridas
de combate y la nula asistencia médica que recibían. Zoë, a diferencia de Mal,
sí recibió entrenamiento militar. Ella se nos presenta como una mujer fuerte,
dura, inquebrantable, sólida y realista; muy lejos de la inocencia y los sueños
del joven sargento.
Es
aquí es donde termina la introducción de la serie, en el mismo instante en el
que Malcolm Reynolds se da cuenta que el ejército por el que luchó los está
abandonando. Sin embargo, existen dos escenas eliminadas del piloto, las cuales
aportan información valiosa, porque ambas lo involucran a él. La primera ocurre cuando son rescatados: mientras Zoë exclama un espontáneo «Gracias a Dios» Mal —el casaca marrón decepcionado hasta de él mismo—
ironiza con la situación: «¿Dios? ¿Qué color está vistiendo?». La otra ocurre muchos años después, cuando Zoë le explica a uno de los nuevos tripulantes de
la nave cuáles fueron las cosas que Malcolm Reynolds dejó atrás durante los
días finales de la guerra.
El
abandono que sufrieron en Serenity Valley duró solamente una semana, pero el
resultado fue aplastante y devastador: de los miles de soldados
independentistas que quedaron ahí sólo sobrevivieron poco más de una centena;
el resto murió a causa del hambre y su deficiente salud. Zoë Alleyne fue la
única integrante del pelotón original de Malcolm Reynolds que sobrevivió; el
resto de sus compañeros yacían muertos a escasos metros de donde ellos se
encontraban cuando las unidades de rescate aparecieron de nuevo en el cielo
varios días después. Una semana fue suficiente para que ese joven soldado
perdiera la fe en todo lo que alguna vez creyó; fue ahí, a las orillas de aquel
valle del planeta Hera donde dejó todo rastro de esperanza que alguna vez pudo
albergar.
LOS PROTAGONISTAS: son muchos pero no
tantos.
Sí,
son nueve protagonistas. Parecen muchos, ¡pero no lo son! En el momento mismo
en el que pasan de ser tripulantes a
ser una familia (más o menos dos
episodios) dejan de ser demasiados y se convierten en una unidad; sólida y
resistente. Inquebrantable y perfectamente identificable.

Malcolm Reynolds (Nathan Fillion):
Sargento voluntario del ejército de los planetas independientes en la época de
la Guerra de Unificación; capitán de Serenity en los tiempos de la Alianza. Un
casaca marrón (browncoat) de corazón que hace muchos soles abandonó el brillo
de ingenuidad que le cubría siempre el rostro. Resulta que el protagonista
principal de Firefly es un amargado perdedor. Sí, así tal cual lo leen. No es
un héroe, está lejísimos de serlo, y quizá sea eso lo que lo hace tan especial.
Mal ya no quiere cambiar el Universo, ya no le interesa pelear en ninguna guerra,
ahora se conforma con pequeñísimas victorias, esas que ocurren cada vez que
termina una misión sin que la Alianza esté tras sus pasos. Eso tampoco evita
que de vez en cuando recuerde los tiempos en que era otro, muy otro. Es muy
sabido que el Día de la Unificación (o Día-U), suele frecuentar bares de bajo
perfil donde termina enfundado en peleas que él mismo provoca por el simple
color de su abrigo o la aparente indiferencia que muestra a la hora de brindar
en nombre de la Alianza. Además, da consejos muy sabios, como este:
 |
"Si alguien trata de matarte, tú trata de matarlo de regreso". |
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Zoë Alleyne (Gina Torres): La
otra cara de la moneda de Mal; al igual que él siempre lleva alguna vestimenta
marrón haciendo referencia al color del bando al que pertenecieron. Ella ostentaba
el rango de cabo durante la guerra y estuvo a las órdenes de Mal durante todo
ese tiempo, desde entonces entablaron una amistad sólida, profesional e incuestionable.
Ella lo llama señor o capitán y lo trata siempre de usted; remembrando aquella
época en que pelearon lado a lado. Suele ser ella la que siempre lo acompaña
en sus misiones. Es una mujer fuerte, valiente, con decisión propia, que sin
embargo, suele aceptar cada una de las decisiones que el capitán toma y
raramente lo cuestiona. Está casada con Hoban Washburne.

Hoban Washburne (Alan Tudyk): El piloto de Serenity. Éste tipo abordó
la nave con una camisa hawaiana y un bigote en la cara que Zoë encontró bastante
perturbador. Lo que sucedió entre ese momento y el tiempo que nos presentan en
Firefly es un completo misterio, pero el caso es que ambos terminaron, no sólo
juntos, sino felizmente casados; formando uno de los matrimonios más sólidos de
toda la galaxia. Bueno, de vez en cuando Wash se pone celoso, sobre todo cuando
ve a Zoë siguiendo las órdenes de Mal sin reprocharle nada, pero tales celos son
perfectamente justificables: Zoë y Mal comparten un pasado que incluso el
piloto desconoce en su totalidad y eso le molesta un poco, aunque ese detalle jamás
pasa a mayores. De hecho, hay un episodio en concreto done vemos que tal
molestia desaparece, porque, mitad en broma, mitad en serio (lo estaba
torturando cuando lo dijo) le dice a Mal que esa tensión entre él y su esposa
no existiría si alguna vez hubieran dormido juntos. Y cuando Mal regresa a la
nave sucede esto para despejar todas las dudas de Wash sobre ambos:
 |
No están actuando, así son de patéticos. |
Dejando
eso de lado, existen dos pequeñas cosas que es imposible pasar de largo: 1) adora
pilotear a Serenity y 2) le fascina jugar con dinosaurios. Varios de ellos
descansan sobre el tablero de la cabina junto con sus palmeritas y todo. El
tipo es un amor, en serio. Hasta yo me casaría con él.

Kaywinnet Lee Frye (Jewel
Staite): Kaylee
es mecánica, ¿vale? No, no estudió para eso, sus conocimientos sobre ese mundo
son meramente empíricos; probablemente los aprendió de su padre pero no es un
dato muy seguro. Le gustan las fresas, el color rosa y los vestidos pomposos;
en serio, es la alegría andante. Es como la hermanita cursi, tierna, e incluso
inocente, que todos quisiéramos tener. De hecho Inara y Mal se refieren a ella
como Xiao Mei Mei, (pequeña hermana,
en mandarín) y suelen utilizar su nombre como pretexto cuando quieren ocultar
sus propios sentimientos. Además, conoce a Serenity de palmo a palmo, y la
felicita cuando la nave hace algo extraordinario, lo que le añade mil puntos a
su favor. Está muy enamorada del doctor Simon Tam.

Jayne Cobb (Adam Baldwin): Un
ladrón, FIN. ¿Qué más podríamos
decir de él? Bueno, se podrían decir miles de cosas pero qué demonios, no hay
nada como ver la serie y descubrirlo por cuenta propia. Quizá vale la pena
señalar que abandonó a sus colegas ladrones porque en Serenity le ofrecían una
habitación no-compartida y un sueldo respetable. Y no está de más mencionar que
es considerado un héroe en el pueblo de Canton, por un suceso mal interpretado
que dio como resultado un hecho heroico jamás ocurrido. De verdad, el tipo
tiene una estatua y una canción contando su hazaña (uno de los momentos más
graciosos de la serie xD).

Inara Serra (Morena Baccarin): La princesa Leia de nuestro Han Solo. Ella
es una especie de cortesana, acompañante o geisha, aunque a Mal no le tembló la
voz cuando la presentó como prostituta. Por cierto, existe algo raro en el
ambiente cuando estos dos aparecen en el mismo frame, lo juro. De repente se siente una vibra extraña cuando se miran,
se hablan, o caminan juntos sin hacer nada, e incluso cuando se pelean, ¿saben
cómo se le llama a eso? TENSIÓN SEXUAL NO RESUELTA. Lo suyo es ilegal y estoy
hablando en serio. Resulta curioso, porque ambos vienen de dos mundos distintos
(y no lo estoy diciendo literalmente, aunque también eso es verdad). Él peleó
con los independentistas y ella siempre apoyó a la Alianza. Así que por un lado
tenemos a Inara, que estudió en una escuela de cortesanas del gobierno, un
lugar donde a las mujeres que ingresan se les instruye en diversos artes y técnicas,
entre ellas el de la sexualidad. Y luego tenemos a Mal, de la periferia, quien tiene
una visión sobre el sexo muy distinta a la de la Alianza —y por lo tanto a la
de Inara—; una idea más purista y conservadora. La razón por la que ella viaja
en Serenity (renta uno de los dos lanzadores de la nave) es porque resulta
mucho más accesible conseguir trabajo o aterrizar en ciertos planetas cuando tienes
a una cortesana entre tus tripulantes, sobre todo en los planetas centrales. El
punto aquí es que Mal respeta muchísimo a Inara (aunque a veces se comporte
como un imbécil de proporciones épicas), pero desprecia su trabajo. No soporta
que alguien la ofenda e incluso se batió en duelo a muerte cuando un hombre que
la contrató la insultó. Se aman, ¿vale? El problema aquí es que ninguno de los
dos lo dice jamás y quizá eso sea lo que más me enerva la sangre. Vamos,
incluso el resto de la tripulación se decepciona de su actitud tan cobarde. Sólo
mírenlos cuando estaban stalkeando una de sus videollamadas y ninguno de los
dos admite que se extrañan:
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Derrial Book (Ron Glass): La
historia de Derrial Book es todo un misterio (en realidad no lo es, hay un cómic para que sepas qué ha sido de
su vida y cuál es su verdadero nombre). Se sube a la nave siendo un reverendo
con una biblia en la mano, rodeado de personas que en su mayoría apoyaron al
bando independentista, sin embargo la Alianza le abre las puertas de sus instalaciones
con sólo mostrar su identificación. Es posiblemente el personaje más críptico
después del capitán, además de ser la conciencia moral del grupo, junto con
Inara, que no es cristiana pero sí budista.

Simon (Sean Maher) y River Tam (Summer
Glau): Son hermanos. Y probablemente sean los hermanos más awesome y tiernos del universo, sobre
todo por sus imperfecciones. Provienen de una familia acomodada simpatizante de
la Alianza y ambos tienen una inteligencia aplastante. Cuando Simon estaba
estudiando medicina River ingresó a un internado del gobierno donde empezaron a
experimentar en secreto con ella. A raíz de una serie de cartas incongruentes
que River mandó a sus padres, su hermano se dio cuenta que algo malo le estaba pasando
y decidió ir a buscarla. Abandonó su prometedora carrera de medicina y se
infiltró en las instalaciones del gobierno para salvar a su única hermana, a
quien encontró muy débil y trastornada. Simon abordó Serenity junto con River
en estado de hibernación y desde entonces se convirtieron en parte del equipo.
Simon está enamorado de Kaylee pero le resulta muy difícil decírselo al muy
babotas, y River es la autora de frases tan profundas como “I can kill you with
my brain” (Puedo matarte con mi cerebro) y “My food it’s problematic” (Mi
comida es problemática). En una ocasión Jayne intenta entregarlos a la Alianza
a cambio de una cuantiosa recompensa, pero Mal le da una lección que el ladrón
jamás olvidaría, MOMENTAZO FINAL ÉPICO (Ariel, Ep. 09).
Serenity: Es
la nave de transporte clase Firefly que Malcolm Reynolds adquirió poco tiempo
después que la Guerra de Unificación terminó. La encontró en un basurón de
naves descompuestas en el planeta Hera y la bautizó con ese nombre en honor a
la batalla perdida de Serenity Valley. La he puesto en esa sección porque la
considero una verdadera protagonista de la serie; la número diez. No habla, pero lo que representa para sus nueve tripulantes
es mil veces más valioso que una voz: es un hogar.
The Ballad of Serenity
& Out of
Gas.
Existen
dos cosas en particular que me hicieron quedarme perdidamente enamorada de
Firefly: su canción de apertura y su octavo episodio.
Pero
vayamos por partes, The Ballad of
Serenity fue escrita por el mismo Joss Whedon e interpretada por el icónico
cantante de blues Sonny Rhodes. Es
una joya sencilla con tintes de música country que, en menos de un minuto,
logra captar de una manera maravillosa la esencia del programa. La canción
podría hablar de cualquier protagonista pero mentiríamos si dijéramos que no
está cantada desde el punto de vista exclusivo de Malcolm Reynolds.
Es más bien
una declaración de principios, un manifiesto que incluye una certeza: “You can’t take de sky from me” (“No
puedes quitarme el cielo”). Es una última bofetada a los planetas Unificados,
una advertencia de que no vivirá bajo sus leyes ni sus ideas. Por eso tomó una
nave, la puso a volar y consiguió un equipo que lo aceptara tal y como era. Y
decide vivir ahí, arriba, en el espacio, libre; en ese lugar donde para existir,
sólo tienes que seguir volando. Existe otra versión preciosa hecha por Michelle Dockrey, fan de la serie, titulada "Mal's song" que cuenta con el mismo estribillo que el tema original. Pueden escuchar la canción en esta web.
Durante
14 episodios, la serie relata las aventuras y las misiones de estos nueve
tripulantes a bordo de Serenity y todos los episodios valen muchísimo la pena,
sin embargo existe uno en particular que me ha parecido precioso: Out of Gas (Ep. 08), escrito por Tim
Minear y dirigido por David Solomon. Out of Gas junto con el tema The Ballad of
Serenity logran captar de manera magistral la esencia misma de la serie. Si a
la FOX no le tembló el pulso al cancelar Firefly después de ver este capítulo
es porque son unos bastardos insensibles. La trama, que comienza con Serenity
suspendida en el espacio, transcurre en tres líneas de tiempo intercaladas a lo
largo de sus 45 minutos de duración: el pasado, donde vemos cómo Malcolm
Reynolds recluta a sus primeros cinco tripulantes (Zoë, Wash, Kaylee, Jayne e
Inara), el momento en que Serenity se descompone, y el presente, donde Mal
intenta reparar el problema del motor estando él sólo en la nave, muy herido y desangrándose sin rastro
alguno del equipo. La escena final es mi favorita, cuando Mal recuerda el día
en que vio a Serenity por primera vez y se enamoró de ella. Sí, sí, lo suyo fue
amor a primera vista. :’)
 |
Nueve personas observando la negrura del espacio y viendo nueve cosas diferentes (Joss Whedon). |
Existen
poquísimas cosas que me enamoran de verdad, las podría contar con los dedos de
mis manos y me sobrarían dedos; Firefly es una de ellas. La razón de eso no lo
entiendo todavía pero más o menos me doy una idea del por qué. No sólo habla de
vaqueros y naves espaciales en un futuro distante en el que reina la
incertidumbre y los mismos problemas sociales que nos rodean ahora; Firefly es
mucho más que eso. Habla de libertad, de la lucha incesante del ser humano por
no vivir subyugado a una fuerza mayor y tirana. Habla de la unidad como motor
invisible de superación; del trabajo en equipo, del significado real de una
familia cuando ni siquiera comparten un vínculo sanguíneo en común ni los
mismos ideales o creencias. Trata de la necesitad que todos tenemos de huir a
un lugar donde sentimos que nadie nos presiona, donde nadie nos lastima. No muy
diferente a como lo hacían los corsarios o los piratas de antaño en los
cuentos y poemas románticos de siglos pasados. Habla de las ansias de sentirse
libre en una sociedad que no se cansa de presionarnos. Habla de las imperfecciones
y de las derrotas y de las mil batallas perdidas que llevamos a cuestas. Habla
de levantarse y sacudirse el polvo del desierto donde fuiste vencido sólo para
renacer. Habla de disfrutar de las pequeñas victorias y jamás olvidar las
grandes derrotas. Quizá
es ahí donde radica el éxito de Firefly, quizá por esa razón aún perdura en la
conciencia colectiva de los amantes de la ciencia ficción, porque se
identifican con protagonistas que son bastante humanos, que no tiene
superpoderes, sólo su actitud frente a las situaciones que cuestionan su fortaleza. Personajes llenos de defectos que no intentan arreglaros ni ocultarlos, sino
que aprenden a vivir con ellos. Porque al final, la vida sólo trata de eso, de mirar más allá de las estrellas, sentirse libre y seguir volando.
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Mal: Bueno, aun seguimos volando. Simon: Eso no es mucho. Mal: Es suficiente. |
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Pequeñas notas:
1) Sí, debo dejar de hacer
tantos post en mi blog con gif, pero estoy enamorada de ellos y me gustan. :D 2) Las picscam de Firefly
fueron tomadas de este tumblr y los gif de este otro. Todo el crédito para sus
respectivos autores. 3) Tengo un par de fanfiction
de Firefly en mi cuenta de ff.net. :) Y síp, próximamente habrá reseña y opinión de cada uno de los episodios.