8 sept 2010

11 de Septiembre: "El día Internacional de la quema del Corán"




Los hijos del ocaso 
se armaron en respuesta.
Que pena que no sepas
 repartir tu piedad.
También que cada herida 
en la piel de este planeta 
es una Zona Cero que llorar.
Y abres otra herida 
repitiendo el mismo error.(*)




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A mí no me gusta hablar de religión en mi blog. Es un tema polémico y hay tantas religiones como colores en el mundo así que, no. Pero resulta que desde hace unos días hay una noticia que recorre los medios de comunicación y las redes sociales y no puedo evitar aportar mi humilde opinión (que es eso: MI HUMILDE OPINIÓN) así que aquí les va.

Sí todo va de acuerdo con lo planeado y Terry Jones y sus 50 familias no se echan para atrás en el último minuto, el próximo 11 de Septiembre existirá una hoguera en algún lugar de Gainesville, Florida para quemar el Corán, el libro sagrado del Islam. Este pastor que dirige una Iglesia Cristiana (que tiene más pinta de secta que de otra cosa) dice que lo va a hacer en señal de protesta por el ataque terrorista del 11 de Septiembre del 2001. Es decir, que de todas las formas que hay en el mundo para protestar, este señor y su grupito decidieron hacerlo de la manera en la que saben bien que calará más hondo en el mundo musulmán y les vale un sorbete cacahuete el hecho de que la seguridad de las tropas en Afganistán y el mismo país estadounidense se vean comprometido con este acto. Bien.

Éste señor que predica por todo lo alto que "El Islam es el demonio" y ya proclamó el 9/11 como el "Día Internacional de la Quema del Corán" es además fan de Mel Gibson (que cuando está borracho dice cosas anti-semitas y cuando está sobrio pide perdón) y se pasea de lo lindo por los acres de su iglesia con un arma en la cintura (y aquí supongo que el 5° Mandamiento de la Ley de Dios, se lo pasa por el arco del triunfo).

Terry Jones derrocha una intelectualidad envidiable (<-- entiendan el sarcasmo de la frase, por favor). Dice, por ejemplo, lo siguiente: "Quemaremos el Corán porque necesitamos enviar un mensaje radical a los musulmanes... si no lo hacemos, la pregunta es ¿cuándo dejaremos de apoyarlos?". Cualquier persona con dos neuronas en la cabeza y un poquito de sentido común sabe que lo que este señor propone está mal, muy mal. No es una idea tonta, es una idea estúpida (perdón por la palabra), este señor lo sabe, lo admite, lo afirma, y aun así está dispuesto a seguir con eso, y lo hace sencillamente porque sabe que él y sus 50 familias no serán las próximas víctimas de otro atentado terrorista en EUA (es como encontrar una aguja en un pajar), lo malo es que pagarán justos por pecadores y de pilón: "Creemos que esas vidas están en peligro lo hagamos o no. Si no denunciamos el Islam ahora, ¿tendremos la misma oportunidad dentro de diez años?" (Link)

Voy a explicarlo desde mi punto de vista: A mí me educaron bajo los valores que inculca la Iglesia Católica Apostólica Romana. Yo no pedí formar parte de esta religión y es verdad que no es necesario tener una doctrina religiosa para ser una persona buena, noble, humilde, sencilla, gentil, etc, eso es más que obvio. Independientemente de si practico o no esta religión las bases sobre las que fui educada allí siguen, están conmigo, forman parte de mí. Mis padres me enseñaron a respetar a los seres humanos sin importar su ideología porque al final, si le quitamos la connotación religiosa, son eso: SERES HUMANOS, y merecen nuestro respeto aunque no compartan las mismas ideas.

Lo que este hombre propone está mal y no sé ustedes pero a mí me suena a  fanatismo religioso. Sí, aunque lo quiera pintar de "cristianismo" lo que este señor va a hacer pertenece a la misma definición con el que podríamos nombres al puñado de terroristas que hace 9 años decidió atacar EUA de la manera que lo hizo. Vale, el tipo no se va a subir a un avión y se va a estrellar en una Mezquita, no tiene tan lavado el cerebro como para hacer eso, pero la definición es la misma, le guste a él o no. Más claro que el agua no puede ser: quemar el Corán es lo mismo que quemar la Torá para los judíos o la Biblia para los cristianos, tan sencillo como eso. Es ofensivo para sus fieles, pues estás quemando, no sólo la palabra de Dios escrita, sino la de sus profetas (incluido también Jesús de Nazaret). Es un insulto, una bofetada, una falta de moralidad, ética y respeto y seguro tendrá sus repercusiones.

Cito textualmente unas palabras dichas por el reverendo Larry Reimer (de otra Iglesia Cristiana diferente a la de Terry Jones):

"El problema no es entre religiones, sino entre fanáticos fundamentalistas que existen en cada lado" [link]

Esas son las palabras más adecuadas y verdaderas que he encontrado entre toneladas y toneladas de información en la red.

Cuando este fanático queme los ejemplares del Corán lo único que logrará (además del rechazo de la mayoría de la sociedad) será darles un motivo regalado a terroristas para que vuelvan a poner en su mira a cualquier estadounidense que se les ponga en el camino y todo será por el capricho de un pastor que, en lugar de solucionar los problemas de manera hablada o de protestar con pancartas (no racistas), decide hacerlo encendiendo una hoguera muy al estilo dictatorial, propio de la mentalidad hipócrita que caracteriza a muchos fanáticos.

Es cierto que a EUA siempre nos lo han pintado como héroe: la nación bonita que salva al mundo de las cosas malas y bla, bla, bla. Es una historia que yo nunca me he tragado, esta nación no sólo ha hecho guerras ridículas a diestra y siniestra por todo el mundo. No sólo invade países por motivos falsos. También le ha regalado a América Latina algunos gobiernos totalitarios y ha sido la única nación en el mundo en usar bombas atómicas (y además lo hizo contra la población civil). No son héroes aunque lo quieran aparentar, pero tampoco son la maldad personalizada. Vive gente buena allí, tengo familiares que viven allí, conozco personas gentiles que no se dedican a discriminar ni a insultar, sino a fomentar valores que, tipos como Terry Jones, tanto se empeñan en olvidar. Ya sé que EUA no es el mejor país pero mientras los de BRIC no se apuren está nación seguirá siendo casi-casi la capital del mundo, nos guste o no.

Si bien el 11 septiembre del 2001 fue una tragedia tan grande como inolvidable en lugar de incitar a actos como el de esta secta lo prudencial sería que los mismos ciudadanos estadounidenses se respondan la pregunta que 9 años atrás gritaban a los cuatro vientos con lagrimas y dolor al resto del mundo: ¿Por qué nos odian tanto? La respuesta está en su Historia (sí saben lo que ocurrió el Martes,  11 de Septiembre de 1973 ¿verdad?), la respuesta está en su amnesia colectiva, está en sus guerras, en sus gobiernos y gobernantes. Quizá la respuesta la pueden encontrar en los pueblos originarios, en los VERDADEROS americanos, aquellos a los que el hombre blanco les arrebató sus tierras hace siglos, en los sioux, los apaches, los yaquis, los anasazis, todos aquellos que, mientras ustedes celebran días de independencias ellos celebran la resistencia y el valor por su cultura.

Dicen que la esperanza muere al último, espero de todo corazón que Terry Jones recapacite sobre su acto, que demuestre que su fe es más grande que su odio, que nos enseñe por qué razón se dice llamar cristiano y que el próximo 11 de septiembre no exista un fuego para borrar la palabra de un Dios diferente al suyo.

 Insha'Allah
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Editado (09/09/10): Hace unos minutos se ha anunciado que Terry Jones canceló la quema del Corán que tenía prevista para el día 11 de Septiembre. Mas información AQUÍ.

7 sept 2010

La casa de mi abuela...

Casa de la abuela. Diciembre de 1993.
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Antes de que mi abuela falleciera pidió que, cuando la carroza fúnebre pasara por la casa donde vivió junto con mi abuelo, esta no se detuviera allí, pues en esa casa ella había vivido un infierno. Aquello me resultó curioso y sobre todo doloroso. No por lo que ella pidió sino por el hecho de que los mayores recuerdos de mi vida los viví allí... y fui bastante feliz.

La casa de mi abuela fue la patria donde icé la bandera de mi infancia, donde guardé el baúl que contienen los recuerdos que algunos días añoro. Es el lugar donde descubrí la magia que albergan los sueños infantiles y que custodiaba atentamente aquella anciana. Aquella casa era especial: fría y cálida a la vez. Enorme en su pequeñez y perfecta ante mis ojos. Era tierra neutral donde podía pedir asilo cuando así lo deseaba.

La casa de mi abuela olía a memorias, a ladrillos mojados en los días de lluvia, a mangos, nanchis y guayaba. En ella hicimos de las vacaciones aventuras inolvidables. Era el hotel gratuito de dos habitaciones donde cabían hasta 20 personas.

Guardo en mi memoria sus paredes y sus techos de ladrillo, sus muebles de madera, aquella televisión que nunca sintonizaba bien, el estéreo y sus discos de vinilo. Las viejas sillas negras que siempre estaban a un lado de la puerta principal, que silenciosas y enlutadas te pedían en secreto que las tomaras para salir a charlar a la calle todas las tardes del año. Recuerdo los crucigramas y la misión imposible de encontrar un lápiz o una pluma. Recuerdo la vieja máquina de coser en una esquina de la casa. El "corredor" y la "biblioteca" que mi abuela presumía con orgullo, o aquella mecedora del viejo Nicolás. La nevera viejísima que, para darle un nuevo aire de vez en cuando, la pintaban de colores variados. Recuerdo el chirrido del teléfono viejo y el susto que nos daba cuando sonaba. Tengo en mi memoria aquella mesita de madera en el centro de la sala, donde mi primo y yo nos sentábamos de vez en cuando para que la abuela nos ayudara a hacer la tarea mientras ella veía atenta algún capítulo de "Mujer, Casos de la Vida Real" y maldecía por lo bajo al hombre que le hacía la vida imposible a la protagonista en turno.

La habitación del abuelo era nuestra sala de juegos, podíamos estar allí desde la mañana hasta el atardecer. Hacíamos "casas de campaña" con las sabanas y su cama de 3 colchones. La convertíamos en cine los fines de semana y jugábamos a Mario Bros con algún Súper Nintendo prestado. Recuerdo a la abuela entrando a la habitación y pidiéndonos que abriéramos aquella pequeña ventana azul que tanto nos empeñábamos en cerrar.

A mi memoria también se vienen sus casetes de Paquita La del Barrio y cómo mi abuela decía por todo lo alto aquello de "¿Me estás oyendo inútil?" como queriendo que el abuelo escuchara sus palabras desde su lugar de trabajo, a varios kilómetros de allí. También recuerdo a Wuatusi, el perro de la familia, un Pastor Alemán que, según ella, era pedigree, "nada más que el pelo nunca le creció y se le quedó cortito-cortito". Lo cierto es que Wuatusi no era ni Pastor Alemán, ni pedigree, pero era todo un luchador, un perro que sobrevivió al moquillo canino y vivió casi una década. De él no tengo ni una sola foto, todas se quedaron en la casa de la abuela (la casa que siempre a sido de ella, aunque el abuelo se empeñe en cambiar escrituras y otras cosa), era fotogénico y siempre salía de colado.

En Navidad la casa olía a nostalgia y la familia se reunía para celebrar la vida y otras cosas. Había villancicos navideños y un pinito que brillaba en una esquina de la sala mientras en el patio los nietos corríamos y encendíamos luces de bengala mientras la abuela lloraba de felicidad. Eran los días de piñatas, fiestas, dulces y regalos. De anécdotas, planes y sonrisas. De viajes nunca realizados.

Han quedado muy lejos aquellos días. A mí me cuesta recordarlos a veces, en otras ocasiones pienso que no existieron, que sólo fueron un espejismo que mi mente a construido con los años, pero repaso las fotos de aquellos tiempos y me veo reflejada en ellas. Desearía que mis sobrinitos gozaran de todo lo que mis primos y yo disfrutamos durante aquellos días de la infancia. Que se pudieran divertir juntos tanto como nosotros lo hicimos, reventar globos en Año Nuevo, golpear la piñata el día de reyes, bañarse bajo la lluvia las tardes de verano y escalar arboles en el patio donde nosotros crecimos. Descubrir tesoros en lugares olvidados o comprar frituras en la tienda de Don Daniel, y uno que otro día sentarse a comer en aquella vieja mesita verde debajo del árbol de mango.

El siguiente video está dedicado a la memoria de la abuela y también a sus bisnietos, Dylan Andree, Danna Valeria, Melany (a quiénes no tuvo la oportunidad de conocer) y los que vengan en un futuro, para que conserven un poquito de lo que aquella casa fue y lo que significó para nosotros. El humilde video (realizado apenas en 30 minutos) está hecho con las únicas imágenes que yo tengo de aquella vieja casa, con las pocas fotos que guardo de mi abuela y con todo el cariño del mundo. El poema que recito es del cantautor mexicano Fernando Delgadillo, con unas pequeñas variaciones para adaptarlo a mi historia.

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(Fernando Delgadillo)

Las visitas a mi abuela
Me gustaban de mañana
Con ese modesto encanto
De un almuerzo familiar
Con un sol siempre asomado
En la boca de las ventanas
Despintando año con año
Las paredes del solar.

Y en un rincón del jardín
Donde crecen las gladiolas
Se maduran lentamente
Los botones y las horas.
Los muros y sus rincones
Visten musgo y otras cosas
Cosas para las que el tiempo
Pasa, pero se demora.

En la casa de mi abuela
Los muebles huelen a antaño
Porque desde que recuerdo
se han sentado ahí los años
y mi abuela los ha visto
como nunca los vi yo
ocupando unos lugares
que la familia dejó.

En la casa de mi abuela
Los retratos se codean
Se hacen de los recovecos
Y en los muros, cuchichean.
Siempre encuentro conocido
El cuadro de algún familiar
Rostros jóvenes de viejos
Que fueron quedando atrás.
Cuando acaba la mañana
Y en la casa de mi abuela
Todo el aire vespertino
Trae al patio por la puerta
Y en un rincón del jardín
Donde crecen las gladiolas
Se maduran suavemente
Los botones y las horas.

Me hallé en casa de mi abuela
Desde niña la manía
De admirar las pertenencias
Que fueron de la familia.
Sombreros, muñecas, ropa
Cartas, cajones cerrados
Cada objeto es un tesoro
De secretos olvidados.

De preguntas sin respuestas
Está lleno su ropero
De ropa limpia y doblada
Fotos, llaves y recuerdos
De respuestas sin preguntas
Se ha llenado el tocador
Y un espejo que le enseña
Lo que el tiempo le aguardó.

La tarde sabe a nostalgia
En la casa de mi abuela
Cuando plancha y yo pregunto
Cuando llora y se recuerda
Y en un rincón crecen las gladiolas
Se maduran dulcemente
Los botones y las horas.

Cuando el sol se está ocultando
La luz tardía se recuesta
Las sombras se alargan tanto
Que trepan por la pared
Cada objeto crea una mancha
Que cruza la casa vieja
Concediendo a lo que toca
La ansiedad que da la sed.

En la casa de mi abuela
Existe un cuarto de visitas
Para darle al que ha llegado
Un sitio donde pueda estar
Donde acude a cada noche
Ese silencio que lo habita
Porque hace mucho que nadie
Se ha quedado a descansar.

Cuando la noche se asoma
Y en la casa de mi abuela
Se entrecierran las ventanas
Y los ruidos se develan
Todo en sombras murmurantes
Y crujidos de madera
Que nunca se acomodaron
Y nunca han estado quietas.

Conforme pasas las horas
Hasta el viento tiene pena
De aplacarse en esta noche
De extraña movilidad
Sin sentir la expectativa
Fue en la casa de mi abuela
Donde se mueve el encanto
Que nos trae oscuridad.

Desde el jardín de la casa
veo su mole silenciosa
escondido en sus pasillos
sombras que vienen y van
veo a gente que la habitaba
me veo yo, cuando era niña
todo se marchó dejando
a mi abuela y los que no están.

Veo de niña su ternura
Todo ese amor que regó
Con la paciencia y dulzura
Que cultiva el sembrador
Y en su rincón del jardín
Donde crecen las gladiolas
Se maduran tardíamente
Los botones y las horas.

Hoy la casa tiene un cuento
Que recorre los pasillos
Que habla lo que va pensando
Y que olvidó que tiene edad
Y al pensarlo me pregunto
Me pregunto y me repito
¿Cómo entrar en esta casa
si mi abuela ya no está?

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POST RELACIONADOS:
- 80 AÑOS
- Vamos a jugar en el patio de la abuela.
Para leer la letra original del poema click AQUÍ. 
Para escuchar el poema en la voz de Fernando Delgadillo click AQUÍ.
La música que suena de fondo en el video es de el niño coreano Sungha Jung (Página Oficial)
Para ver el video de “The West Wind” click AQUÍ. Para ir a su canal de YouTube AQUÍ.

5 sept 2010

El día que Lulú se quedó atrapada en una cámara digital...

Adriana en su 3° cumpleaños.
Pueden ver la imagen en mayor tamaño AQUÍ.
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Esta es una simple anécdota:

Comúnmente se dice que los niños tienen la habilidad de oír y ver cosas que los mayores perdemos con el tiempo; que sus ojos con capaces de percibir aquello para lo que nosotros estamos ciegos. Cuando mi sobrinita Adriana tenía 2 años se hizo "amiga" de otra "niña" llamada Lulú.

Lulú era la calavera, la muerte y el diablo que aparecen en el tradicional juego de La Lotería. Era la que le susurraba cosas a Adriana sin que nadie más la escuchara. La que movía objetos y platicaba en secreto con los demás niños. La que se sentaba detrás de ti cuando ibas a visitar la casa de la tía Ramona, y se metía al cuarto de la abuela cuando ésta agonizaba. Lulú era la muñeca bebé que funcionaba sin baterías y el osito de felpa que te decía "I Love You" desde el fondo del jardín. La que encendía la radio o la televisión sin previo aviso y apagaba las luces de vez en cuando.

Nunca supimos qué le pasó a Lulú como para que se aferrara tanto a esta vida y las voces escépticas nunca ayudaron a resolver el problema. Yo nunca creí en Lulú pero a Adriana no le importaba en lo absoluto, ella la señalaba cuando la veía y la seguía con la mirada cuando pasaba a nuestro lado. Hablaba con ella cuando los demás estaban presentes y le contaba historias que a nosotros nunca nos decía.

Un día, en el Baby-Shower de mi prima Hiriam me designaron como la fotógrafa oficial (xD), aquél día tomé más de 250 imágenes con una cámara digital común y corriente (Kodak EasyShare M753). Como fue en la tarde/noche muchas fotografías las tomé con flash, sin flash, con triple flash, nocturnas, etc. Algunas salieron bien, otras no tanto. En un momento determinado de la noche, cuando ya estaban recogiendo la cosas y la fiesta había pasado, me senté en la sala a revisar las fotos, eliminar las que salieron mal, dejar las que se veían mejor, etc. Junto conmigo se sentó una de mis primas para ver lo que había tomado y Adriana se nos unió a la revisión. En un momento dado, mientras pasaba una de las cientos de imagenes que tenía Adriana simplemente se rió y dijo:

—¡LULÚ!

Y señaló con entusiasmo la pequeña pantalla de la cámara digital. Volteé a ver a mi prima y ambas volvimos a ver la imagen. En ella sólo aparecía mi prima Hiriam (a la que le hicimos el Baby-Shower), su mamá y una prima, y más al fondo aparecían los invitados. Tratamos de convencerla de qué allí Lulú no estaba pero ella insistía:

—¡LULÚ!

Nadie pudo convencerla de nada y así quedó el asunto.

Mientras regresamos a casa usé un pequeño corrector digital que trae integrado la cámara para aclara más la imagen y permitir ver lo que hay en un lugar oscuro. Fue así como pude ver en la esquina algo parecido a una silueta humana en el fondo del jardín. Cuando llegué a la casa usé PhotoScape para aclarar aun más la imagen (es la que está más abajo) y sí, me seguía pareciendo la silueta de una niña pequeña.

Yo no creo en fantasmas, sí, quizá me llamen soberbia, pero soy de las que tienen que ver para creer. Creo que lo de la imagen es sólo una pareidolia, eso que tiene la mente humana para buscar rostros donde no los hay. Pero eso sí, aun no me explico cómo Adriana supo de eso antes de que aclarara la imagen (donde es casi imperceptible y más en la mini pantalla de una cámara digital) y claro, tampoco me explico como es que, desde aquel día, hace ya casi 3 años, Adriana jamás a vuelto a ver a aquella niña, y cuando se le pregunta: "¿Dónde está Lulú?" ella simplemente responde: "Ya no vive aquí por que se quedó atrapada en la cámara desde el otro día".


Imagen aclarada a la 9° potencia XD.
Pueden verla más grande AQUÍ.

Meme: 10 blogs.


Hace unos días fue EL DÍA DEL BLOG (31 de agosto). 

Creo, si mi memoria no me es infiel, que nunca antes he celebrado este día y eso es porque sencillamente se me olvida. Este año también se me olvidó, pero existe una tradición que consiste en que escribamos un post donde recomendamos 5 blogger que seguimos con una pequeña reseña de sus bitácoras, así que esta entrada es sobre eso.

[Antes que nada tengo que admitir que soy una lectora silenciosa, rara vez dejo comentarios en las páginas que visito, ya que siento que no me salen las palabras así que perdón por eso].

Yo mencionaré 10 blogs en lugar de 5 porque se me da la gana, pero pueden encontrar muchos más en mi blogroll que tengo en la barra lateral (dividido en 4 partes).

Los blogs NO ESTÁN en orden preferencial... los tomé al azar.

Así que comenzamos (click en el titulo para acceder a cada blog. Se abrirán en una nueva pestaña):

Construyendo un puente hacia el futuro, entre los países de habla hispana y Japón.
Ni yo lo podría describir mejor. Nora es una mujer japonesa que vivió en Argentina 19 años, actualmente está de nuevo en Japón y por medio de su blog refleja las culturas de oriente y occidente (obviamente hasta donde su conocimiento alcanza) tan distantes y a la misma vez tan cercanas. Ella escribe desde la perspectiva que le ha tocado vivir. Pasó los años de su infancia y parte de su adolescencia en Buenos Aires, y según recuerdo yo, un tiempo más en España. Ahora que está de regreso a su país natal logra plasmar en su blog (tanto en español como en japonés) pequeños tesoros que, en lugar de separarnos, deberían servirnos para romper esos kilómetros que nos dividen, esas diferencias de idioma, de lenguaje y de cultura que muchas veces crean una barrera difícil de traspasar. Personas como Nora, sin duda alguna, hacen que el mundo de los blogs valga muchísimo la pena.

Asombros diarios.
Este blog acaba de cumplir en el mes de septiembre 7 largos años. Es uno de los blogs de Ciencia más leídos en español (sino el que más) y claro, su popularidad se debe a que los post son amenos, hechos en un lenguaje que es fácil de comprender y sobre todo con imágenes y videos. Un gran blog que siempre es una gozada visitar cada vez que es actualizado.

Como nota curiosa, el pasado 28 de Diciembre el autor del blog Antonio Martínez Ron, creó un hoax donde decía que las ruinas de Stonehenge en realidad eran un fraude y que la noticia la revelaría muy pronto National Geographic en su revista mensual. La historia por supuesto es falsa pero muchos terminaron creyéndola y NG tuvo que salir a desmentirla en Twitter.

¿Qué cuentan las ovejas cuando duermen?
El blog de Kurioso es uno de esos blogs que, una vez que empiezas a leer un artículo no paras hasta llegar al final. Es una chulada de blog. Un punto de referencia si queremos encontrar historias interesantes e increíbles protagonizada por personas extraordinarias como: "El niño que ha robado la sed a medio millón de africanos", "El hombre que atravesó una montaña", "La niña que ridiculizó el Apartheid" o "Hikani, la niña que nació de la tierra" por poner sólo unos ejemplos.

Un blog personal en toda la extensión de la palabra. Me fascina por que retrata la cotidianidad, sus problemas y sus alegrías desde la mirada de una mujer mexicana, venida de Venus y asentada en la Tierra. Pásate por allí si quieres saber por qué Venus y Marte son tan distintos :)

Jackie Rueda es una fotógrafa nacida en Venezuela que se fue a vivir a Canadá hace ya varios años junto con su esposo, sus dos hijas y su gato Harry. Ya lo he dicho antes y lo vuelo a decir ahora: pasarme por allí es como ver la utopía mejorada con Photoshop (¿eso es posible?). No, Canadá no es el mejor país del mundo y Jackie no es la persona más feliz de la faz de la Tierra pero eso es lo que siento yo cuando me paso por su blog y me pierdo entre la belleza de las fotografías que allí expone.

No sólo de felicidad vive el hombre. Lápices para la Paz, además de ayudar a los niños más desprotegidos del mundo llevando material escolar también es un atento recordatorio y llamada de atención sobre las cosas terribles que ocurren a nuestro alrededor. Desde el machismo, pasando por la explotación infantil, el racismo, la pobreza y las guerras. Este blog nos recuerda que aun existen muchas cosas que nos quedan por cambiar.

Aquí encuentras desde Ecología, fotografías, juegos, ciencia, Internet, aviones y hasta una sección de WTF! creado por 3 amigos geek que hacen más amena la ciencia y la tecnología. Se actualiza varias veces al día así que para mí es una visita obligatoria.

8.- Crónicas Ibéricas 
El blog de Rafalet lo leo desde hace bastante tiempo y me gusta mucho. Siempre me paso por allí o por Cinefilo.es (blog en el que colabora) y tengo que admitir su opinión influye mucho a la hora de revisar las carteleras de los cines en mi ciudad antes de lanzarme a pagar más de $6 dolares para entrar a una función XD.  

Este es el blog "personal" de... un gato, lol. Está en inglés pero tampoco es que el gatito escriba mucho. No es cualquier gato, por cierto. Chase es un gatito que tuvo un accidente cuando tenía 4 semanas de nacido y por tal motivo quedó desfigurado de la cara, sin embargo es feliz, sus dueños lo aman, tiene amigos gatos y aunque recibe medicamento todos los días (principalmente para los ojos, ya que no los puede cerrar) parece ser que no sufre dolor alguno. Quizá tenga su carita desfigurada pero ante mis ojos este gatito es HERMOSO.

No puedo dejar fuera al tipo al que "contraté" hace 4 años para que le pusiera canciones al soundtrack de mi vida. Podría escribir una entrada entera dedicada a él (pero es la que está en el post anterior XD).

Tomé el título de mi blog en honor a su tercer disco: "Los Paraísos Desiertos" y el 80% de la música en mi celular es de él. Le guardo un cariño especial y no sé si lo sepa pero de que se lo he dicho en su blog se lo he dicho, XD. También es el responsable de muchas de las estrofas que encabezan mis post y no miento ni exagero cuando digo que hay frases en sus canciones que me han sabido sacar adelante en momentos difíciles. Sobra decir entonces que es mi cantautor favorito.

Y ya de pilón también pondré el enlace del blog personal de su papá el periodista español Rodolfo Serrano, que siempre es un honor leerlo, en especial los cansados lunes cuando siempre nos endulza con alguno de sus poemas. Más de una vez ha dejado aquí en el blog su comentario y se lo agradezco profundamente. Al igual que su hijo también él inspiró más de un artículo, e incluso tomé prestadas sus palabras, por ejemplo, durante el ataque a la castigada Gaza hace un par de Navidades.

Ismael Serrano: El hombre que corría tras el viento.

"Hago balance. Queda todo por hacer. Si tú quiere te acompaño. No soy más de lo que ves"
"Creo que la sensibilidad de un músico se mide por su capacidad para emocionarse, por eso uno no sólo se emociona con sus encuentros o desencuentros sentimentales, también lo hace con las luchas, alegrías, tragedias y esperanzas ajenas. A uno también le emocionan las noticias de un periódico o la historia del tipo que viaja a tu lado en el metro, y puesto que te emocionan, merecen una canción. Creo en la poesía como arma cargada de futuro, en el compromiso ético y estético del cantautor. Yo no trato de rentabilizar este compromiso social ni de convertirme en un profesional de la solidaridad, pero sí creo que a veces uno debe aprovechar la oportunidad de amplificar las voces que no tienen acceso a los medios de comunicación..." (Ismael Serrano).

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Tengo 22 años y desde hace tiempo que me gusta la música de autor. Desde hace ya unos años que Víctor Jara, Pablo Guerrero, Mercedes Sosa, Violeta Parra, León Gieco, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Fernando Delgadillo, Jorge Drexler, Pedro Guerra, Silvio Rodríguez, Víctor Heredia, Manuel Cuesta, entre otros, forma parte de mi repertorio musical. Cada uno, a su manera, logra trasmitir sentimientos que pocos consiguen en mí.

Ya estoy acostumbrada a la mirada rara que me dedican los jóvenes de mi edad cuando me preguntan qué clase de música tengo en mi celular y escuchan mi respuesta, no me molestan esas miradas en lo absoluto, sé que usualmente las personas usan la música para huir de los problemas del mundo, y la música de autor no permite muchas veces desprendernos de esos problemas, pues al ser un genero comprometido y con un enorme contenido social, sirve para retratar una realidad visible por muy dolorosa que esta resulta.

Creo que este tipo de música no va dirigida a las grandes masas (porque las masas muchas veces no escuchan), ni tampoco está allí para ocupar los primeros lugares en las listas de popularidad, ni mucho menos hacer que los discos de este género se vendan por millones de copias, ni hablar ya de estadios de 100 mil personas con 10 o 20 fechas consecutivas. No son ídolos pop. Son, por así decirlo una isla de resistencia a la que podemos encallar cuando necesitemos hacerlo. La música de autor no pasará de moda porque nunca lo estuvo, tampoco murió cuando murieron las dictaduras de España o las de América Latina. La Historia aun está viva y se escribe, muchas veces con sangre y dolor todos los días, los cantautores retratan en sus letras y su música esta clase de cosas.
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De aquellos artistas a los que escucho es, sin miedo a equivocarme, Ismael Serrano mi favorito. No es el mejor cantautor del mundo, pero es mi favorito.

Papá, cuéntame otra vez ese cuento tan bonito
de gendarmes y fascistas, y estudiantes con flequillo,
y dulce guerrilla urbana en pantalones de campana,
y canciones de los Rolling, y niñas en minifalda.

Recuerdo que la primera canción que leí de él (porque la leí antes de escucharla), fue aquel tema de "Papá, cuéntame otra vez" del disco Atrapados en Azul. La encontré en un foro, y el autor del post decía que la canción era un merecido homenaje a la generación del '68, a los del mayo francés. La verdad es que no es un homenaje precisamente, es más bien una crítica, una especie de rebeldía en la que le reclama a aquella generación que pidió lo imposible y al final se conformó con tan poco ("...fue muy dura la derrota: todo lo que se soñaba se pudrió en los rincones, se cubrió de telarañas...").

Quizá lograron estropearle la vejez a oxidados dictadores, tal vez ocuparon la Sorbona y prohibieron prohibir años después de que a Guevara lo mataran en Bolivia, y levantaron la voz en nombre de  la libertad, en contra de las guerras injustas... pero resulta que aun siguen siendo golpeados aquellos que hablan de más y los que antes de ayer morían en Vietnam, ayer lo hacían en Bosnia y hoy los hacen en Irak. La Historia se repite y los jóvenes de aquel mayo no pudieron cambiar el mundo tanto como soñaron que lo harían.

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¿Qué es lo que más me gusta de su música? No lo sé, quizá es porque me veo reflejada entra las frases que conforman sus canciones, quizá sea por el hecho que implica detenerme un momento y rebuscar en páginas de libros de Historia, en el periódico o en alguna web, referencias de cosas que escucho en sus temas. Ya lo decía Javier Bergia hace algunos años: la música de Ismael no contiene un mensaje fácil, se necesita poner mucha atención a las palabras, a las sensaciones y traducirlo al lenguaje que podamos comprender.
¿Sabes lo hermoso que sería que un día florezcan los olivos en el valle de Hebrón? ¿Qué harías si un día te interrumpe el desayuno el vuelo de un B-52? Puedes preguntarle a las familias iraquíes, seguro que ellos lo saben, y por cierto, ¿dónde estabas tú cuando estallaba la guerra y ardía Bagdad? ¿Cuántas Zonas Cero existen en el mundo? ¿Por qué se esconden las mujeres del "lobo" en Ciudad Juárez? ¿Qué es lo que está esperando aquel hombre en el desierto del Sahara? ¿Dónde queda La Ciudad de los Muertos? ¿Está solamente en el Cairo, Egipto o existe una de esas "ciudades" en tu país? ¿Qué es lo que hace Mowgli cosiendo botas en Ceilán? ¿Dónde quedó Bagheera? ¿Qué le pasó a Tom Sawyer? ¿Por qué nos unimos a la traición de Wendy? ¿Por qué Caperucita sueña con escapar? ¿Qué hizo Casandra para que nadie la escuchara? ¿Qué hicimos nosotros para que nadie nos escuchara? ¿Te gustaría carretear conmigo por las calles de Santiago de Chile y maldecir a los dictadores vivos, o caminar por delante de La Moneda mientras cantamos canciones de Víctor Jara? ¿Qué es lo que tienen en común los judíos de la Alemania de Hitler y los palestinos del genocidio que comete Israel? ¿Te gustaría ser cartero de Pablo Neruda o cantarle nanas a un niño indígena? ¿Qué pasaría si habitantes de Alfa-Centauro encuentran la sonda Voyager?
...
Escoger una canción favorita sería muy tonto de mi parte pues no puedo elegir sólo una, sin embargo es lógico que existan algunas que logren calarme más hondo de lo normal. Tomé 4 canciones al azar (una por cada año que lo conozco) y estás fueron las que salieron (cada link se abre en una pestaña nueva).

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"Si Peter Pan viniera"
Estrellas fugaces, mi más breve instante, respiran el humo,
escuchan el mudo rumor que nace en sus vientres.
Fueron arrojados al acantilado
de la cruel favela,
huyen de las hienas, de escuadrones de la muerte.

Ismael tiene un canción llamada "Si Peter Pan viniera" incluida en su disco La Traición de Wendy, ese tema es un réquiem a la infancia, no sólo a la infancia de los adultos, sino a la de los niños ancianos que habitan nuestro mundo, aquellos que viven en las calles, a los niños soldados, a los que lanzan piedras a otros niños en Medio Oriente, a los niños de la guerra, aquellos a los que los adultos les negamos el sagrado derecho de la infancia.

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"La huida"
Ella tiene quince primaveras, pocas mentiras que contar,
dos pendientes de primero y aún no ha visto el mar.
Mientras lo espera sobre la acera, se derrumba el mundo.

Él tiene dieciseis agostos y una nube que robó,
y versos de Extremoduro volando en la habitación.
Mientras la sueña copia un poema que luego hará suyo...

No sólo retrata los problemas que ocurren o el lado oscuro de las cosas, la tristeza que embarga al mundo o la melancolía que nos rodea. La canción "La Huida" de su disco Los Paraísos Desiertos es una oda al amor más sublime, al amor de juventud, que dibuja utopías en el corazón de todos, que te invita a tomar el coche de tu padre y raptar a la persona que amas, planeando huidas al mar creyendo que nadie lo sabrá. Una canción bastante inocente y llena de ingenuidad, y quizá eso, junto con la música, es lo que le da esa dulzura que se siente al escucharla.

Una tarde como otra cualquiera él la pasará a buscar
con el alma en un pañuelo, con el coche de papá.
"Sube al barco, niña. Ésta es la huida que te prometí".

Ojalá que tengan suerte, tal y como lo soñamos,
y al paraíso les lleve la Nacional 4.
"Amor, ¿por qué lloras? ¿Qué es lo que te pasa?"
"Será que soy feliz".

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"El vals de los jubilados"

Con un vinito en el cuerpo
el viejo a su casa se abre.
Ella lo espera en la puerta.
"Menudo cuerpo me traes".
Comen los dos en silencio.
De vez en cuando una frase
rompe las cuatro paredes.
"¿Decías algo? ¿Me hablaste?".

Esta canción llamada "El Vals de los Jubilados" de su disco Naves ardiendo más allá de Orión, me recuerda bastante a mis abuelos. Desde que la escuché por primera vez se me vinieron a la memoria momentos de mi infancia donde veía a mis abuelos teniendo esta clase de "conversaciones" sencillas, silenciosas, cortantes. Amor a la antigua, pero amor al fin y al cabo.

Los jubilados son esos que sobreviven entre pobres pensiones, que apenas llegan a fin de mes pero siempre tienen dinero para un par de tragos en los bares del pueblo mientras ojean el periódico por las mañanas y se jacta de lo que han logrado con los años.

Son tantos años de oírse
que no saben escucharse.
"¿Sabes algo de los chicos?"
"El mayor llamó ayer tarde".
Pasan el tiempo en silencio.
Después de comer no salen.
Luego cenan y ven tele
un ratito y a acostarse.

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"Amores Imposibles"

Ella soñará un verso que él nunca escuchará.
Él no trepará sus trenzas una noche de invierno.
Ella soñará un viaje y no habrá despedidas.
Ni canciones de amor, ni Capuleto y Montesco.
Crecerán y en la espuma del tiempo
se deshacen sus sueños.
No quedará ni un recuerdo,
ni en la noche un lamento.
Quizá una leve herida
que lavará el olvido
o el agua de la clepsidra.

"Amores imposibles" de su disco Sueños de un hombre despierto es una canción especial. NUNCA he estado enamorada, nunca he tenido la sensación que se refleja en la canción, pero es un tema que me encanta. Desde la primera vez que la escuché sentí que me hipnotizó, quizá la cadencia con la que se escucha la música tenga mucho que ver, o quizá las historias que se reflejan en ella.

Verán, la canción retrata tres amores imposibles, tres historias diferentes que no tienen nada que ver una con la otra. Cada una de las historias son narradas en dos estrofas y están separas por un coro. Básicamente la primera historia habla de un homosexual (sin caer en la morbosidad, la polémica o los dobles sentidos), la segunda historia es la de una adolescente enamorada de un joven que va por mal camino y la tercera historia la de un anciano que nunca tuvo pareja. Él sólo canta como si fuera un espectador más de estas historias sin interferir en ellas ni tomar partida de ningún lado.

Miran al cielo y piden un deseo:
contigo la noche más bella.
Amores imposibles
que escriben en canciones
el trazo de una estrella.
Cartas que nunca se envían.
Botellas que brillan
en el mar del olvido.
Nunca dejes de buscarme
la excusa más cobarde
es culpar al destino,
es culpar al destino.

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Por supuesto, faltaron algunas que tienen un pedacito de nuestro país como: "Plaza Garibaldi", "México Insurgente", "Nana para un niño indígena". Otras más como "Fragilidad" dedicada a las victimas del 11 de Marzo o "Sucede que a veces" aquella canción que nos recuerda que la felicidad viene en pequeñas cosas y momentos.

Podría seguir escribiendo, y créanme que no me cansaría pero no se trata de eso. Sólo quería expresar este post lo que hace 4 años juré que pondría. Es un humilde homenaje a un cantante al que aprecio profundamente por su optimismo, sus ganas de vivir y su tremenda humildad, y por último, otras palabras de él:

"...Cantar es comprender el Principio de Incertidumbre de Heisenberg, es morir en un aeropuerto y nacer luego en el gas violeta de los autobuses, saber que alguien prende la luz y que otro mundo es posible, deshacerse en el ácido de tu mirada, gritarle a los fusiles que no tiene clavel, hacer aparecer a los desaparecidos, hablar otros idiomas, escribir una carta, apagar el televisor, acariciar la lluvia suspendida en los neones, hacer jirones tu pijama, coser estrellas en las encinas de la aldea, regar los geranios de la Zona Cero. Cantar es renunciar a la derrota, recuperar el aliento, abrir el cajón de la cocina y encontrar cerillas. Cantar es volver a casa, salir de ella y encontrarte... estés donde estés... encontrarte".
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*El titulo de la entrada es por la película argentina que protagonizó hace ya un par de años.
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1 sept 2010

Mira lo que yo miré...

Cementerio Benito Juárez, Escuinapa de Hidalgo, Sinaloa, México.
Pueden ver la imagen en mayor tamaño AQUÍ.
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Puedo durar horas enteras mirando la fotografía de aquel anciano. Vislumbrar en el blanco y negro la cadencia del andar que llevaba segundos antes de sentarse en aquella tumba blanca a contemplar el dolor y la incertidumbre en su máxima expresión, el vació que dejó aquel ser humano que se le murió así, nada más, como si no supiera que nos deja un mundo cada vez más mundano y agonizante.

El anciano no me conoce y yo no lo conozco a él, pero ese día las lágrimas le caían por el rostro y se traducían en palabras nunca dichas, en tiempos mejores donde la vida le miraba de una manera más generosa. Yo no sé a quién perdió, pero por el tiempo que duró allí, contemplando la nada, me atrevo a pensar que le quería mucho. Lo suficiente como para quedarse lo más quieto posible tratando de recordar en ese pasado borroso momentos cumbres y llenos alegría.

Los cementerios tiene un olor a muerte, y para ser sincera la muerte no tiene un olor tan feo. También puedo durar horas mirando un cementerio, recorriendo sus lápidas, visitando a sus muertos, leyendo las placas de aquellos que nos dejaron hace tiempo. Veo pedazos de sus vidas, allí, entre tumbas encimadas y pasillos sobrepoblados, veo la belleza más sublime en eso. La melancolía que emana de ellas, como queriéndose escapar y vivir de nuevo, perderse entre las calles donde crecieron, donde vivieron, donde tuvieron las experiencias que inevitablemente los llevaron a la tierra donde habitan los cuerpos sin alma.

Veo algo de poesía en esos lugares, entre palabras escritas a golpe, algunas grabadas en mármol, otras más con pintura barata. Veo arte en esa forma tan peculiar en la que tendemos a inmortalizar lo que hace tiempo se fue. De recordar la fragilidad de las vidas de aquellos que nos antecedieron, a los que muchas veces ni siquiera guardamos en la memoria.

El anciano llora y dice por lo bajo algo que yo no puedo entender. Una austera cruz de madera guarda la inmortalidad que pretende guardar para el alma que se fue. El sol estaba implacable ese día pero para mí sólo existía el blanco, el negro, el anciano, la tumba y yo. Había una burbuja que envolvía el instante y el segundo en que accioné el flash y tomé la imagen. Momento imperceptible para él y eternizado para mi, para guardarlo en mi memoria, para recordarlo cuando necesite hacerlo y ver entre pixeles la cotidianidad de un cementerio.

Yo seguí mi camino, donde mi mamá limpiaba la tumba de mi abuela, el anciano se quedó allí, sentado, con su sombrero, su bastón, su pañuelo, su tumba, sus lágrimas y su tristeza.

26 ago 2010

Hoy no fue un día fácil...

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El calor me entristece los días de verano y me quita las ganas de dar un paso adelante y enfrentarme al mundo. Culiacán se derrite entre temperaturas elevadas y periódicos que lloran sangre y dolor. La luz del sol entra por la ventana y me regala rayos hirviendo que yo no quiero sentir, dos ventiladores que hacen mal su trabajo llenan de calor una habitación bastante iluminada como para seguir durmiendo. Afuera la anciana de enfrente riega cuidadosamente las plantas que se niegan a morir, ella sonríe y tararea una canción con aquella delicadeza que la edad le ha otorgado.

Alguien dijo por allí "Hoy será un día dificil"... y así fue. Cuando la temperatura sube y la gente se refugia en cualquier sombra que ve en la calle las horas pasan distintas y lentas, perezosas como esas orugas que se niegan a renacer. Una hilera de hormigas siguen su peregrinaje hacía su casa, entra a un agujero rebelde que se divisa en una pared descolorida, llevan comida con ellas, cargandola sobre sus pequeñas espaldas. Esclavas sin nombre y sin numero. Esclavas de la supervivencia, decía mi profesor de Biología. Maestras del buen vivir.

—Mira a las hormigas, José. Hoy lloverá.
—Estas loco.

Dos ancianos platican en la jardinera de la tienda que está en la esquina. Comparten el mismo periódico y lo desgajan para repartirse las secciones. Dos botellas de agua los mantiene vivos y les guarda la cordura que el verano les intenta arrebatar. Guardan silencio un momento mientras fijan su mirada de nuevo en las hormigas, como si miraran pasar un cortejo fúnebre, y secan con el dorso de su mano el sudor que les empapa la frente.

—Hoy lloverá, José. De mi te acuerdas... —el más anciano insiste y desvía la mirada hacia el cielo, como tratanto de encontrar nubes invisibles cargadas de agua, pero el cielo está tan despejado que hasta donde la mirada alcanza el color azul es lo que imperaba— en la noche, pero lloverá.

Su compañero le sonría y niega con la cabeza. Fue lo último que escuché de ellos, seguí mi camino al bendito infierno... o al purgatorio, que por aquí ya es lo mismo.

Las cosas no mejoraron en las horas siguentes. El termometro llegó a subir hasta los 47 grados y tenía ganas de rendirse, cansado de hacer el trabajo de siempre, de poner a la gente de mal humor con su verdad llena de temperaturas insoportables y olas de calor que llegan una tras otra, que ametrallan la ciudad como esas armas que a veces suenan, fantasmales, por la noche recordando en nuestros sueños que vivimos en un lugar donde la muerte también reina.

Creí que nada cambiaría este día, que seguiría así, jodiendo el pasar del tiempo y esa sed eterna que no se quita, pero la caja de comida china me sonreía desde la mesa y aquella carita dibujada me deseaba que tuviera un feliz día, como si la felicidad viniera en paquetes pequeños y platillos asiático. Empecé a creer que el anciano tenía razón, me convencí a mi misma de que quizá, si lo soñaba, en cuestión de minutos el cielo nos otorgaría una tregua y las nubes que escaparon rumbo al océano volverían para regalarnos un poco de la carga que traían con ellas e increíblemente eso fue lo que sucedió.

Hace un par de horas llovió y el silbido del aire se coló por cada rincón de un Culiacán cansado que ya se había refugiado en las casas de habitantes acostumbrados a días como este. Ya está fresco, ya se puede dormir bien. La temperatura a bajado y un aire frío entra por las ventanas para darnos las buenas noches. Sí, ahora estoy feliz, me siento capaz de dar un paso adelante y enfrentarme al mundo que ésta mañana temí encontrar.

No fue un día fácil, por supuesto que no, el crimen organizado mató a 72 inmigrantes por ser pobres, por soñar con un mejor futuro, por no corromperse, por tratar de mantener la poca dignidad que te queda después de renunciar a tu patria para irte a un exilio voluntario pensando que vivirás mejor. 72 inmigrantes que fueron masacrados pero el terrible error de atravesar el México acribillado.

No fue un día fácil, no. Es casi fin de mes y la mayoría de la población ya no sabe cómo terminar la semana que falta. Es fin de mes y nuestros diputados de un partido político en concreto se han regalado unas tablas electónicas de última generación de más de $10,000 cada una, para no ser unos "analfabetas funcionales". Que el resto de México lo siga siendo pero ellos no. Necesitan estar a la vanguardia tecnológica para poder sacar a 40 millones de personas de la miseria y de la pobreza. No fue un día feliz, claro que no, para muchos mexicanos no. Y quieren que nos sintamos orgullosos del Bicentenario y la Revolución, que festejemos por lo alto algo que no se me antoja a mi festejar. Ver tanto derroche de dinero en algo efímero, en una festividad que pasará de largo en unas semanas, que no servirá para sacarnos del pozo en el que estamos metidos,me da asco, con el perdón de usted, querdi@ lector.

No fue un día facil porque, mientras yo sólo tenía calor, las ciudades de Las Mil y Una Noches en el devastado Irak se teñían de esquirlas y dolor, la castigada Pakistan se llenaba de agua, en China los aviones se estrellaban y los carros se detenían y en Manila los turistas eran asesinados y yo tenía ganas de tener superpoderes, de limpiar un poquito el dolor del mundo, de viajar a Chile y rescatar en un sólo minuto a 33 mineros atrapados en las entrañas de una montaña.

No fue un día facil porque las noticias dolían y el calor golpeaba mi rosotro.

No fue facil pero por suerte ya llegó a su fin, las cosas tiene que ir bien y, además, afuera el aire corre generoso.