5 sept. 2010

El día que Lulú se quedó atrapada en una cámara digital...

Adriana en su 3° cumpleaños.
Pueden ver la imagen en mayor tamaño AQUÍ.
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Esta es una simple anécdota:

Comúnmente se dice que los niños tienen la habilidad de oír y ver cosas que los mayores perdemos con el tiempo; que sus ojos con capaces de percibir aquello para lo que nosotros estamos ciegos. Cuando mi sobrinita Adriana tenía 2 años se hizo "amiga" de otra "niña" llamada Lulú.

Lulú era la calavera, la muerte y el diablo que aparecen en el tradicional juego de La Lotería. Era la que le susurraba cosas a Adriana sin que nadie más la escuchara. La que movía objetos y platicaba en secreto con los demás niños. La que se sentaba detrás de ti cuando ibas a visitar la casa de la tía Ramona, y se metía al cuarto de la abuela cuando ésta agonizaba. Lulú era la muñeca bebé que funcionaba sin baterías y el osito de felpa que te decía "I Love You" desde el fondo del jardín. La que encendía la radio o la televisión sin previo aviso y apagaba las luces de vez en cuando.

Nunca supimos qué le pasó a Lulú como para que se aferrara tanto a esta vida y las voces escépticas nunca ayudaron a resolver el problema. Yo nunca creí en Lulú pero a Adriana no le importaba en lo absoluto, ella la señalaba cuando la veía y la seguía con la mirada cuando pasaba a nuestro lado. Hablaba con ella cuando los demás estaban presentes y le contaba historias que a nosotros nunca nos decía.

Un día, en el Baby-Shower de mi prima Hiriam me designaron como la fotógrafa oficial (xD), aquél día tomé más de 250 imágenes con una cámara digital común y corriente (Kodak EasyShare M753). Como fue en la tarde/noche muchas fotografías las tomé con flash, sin flash, con triple flash, nocturnas, etc. Algunas salieron bien, otras no tanto. En un momento determinado de la noche, cuando ya estaban recogiendo la cosas y la fiesta había pasado, me senté en la sala a revisar las fotos, eliminar las que salieron mal, dejar las que se veían mejor, etc. Junto conmigo se sentó una de mis primas para ver lo que había tomado y Adriana se nos unió a la revisión. En un momento dado, mientras pasaba una de las cientos de imagenes que tenía Adriana simplemente se rió y dijo:

—¡LULÚ!

Y señaló con entusiasmo la pequeña pantalla de la cámara digital. Volteé a ver a mi prima y ambas volvimos a ver la imagen. En ella sólo aparecía mi prima Hiriam (a la que le hicimos el Baby-Shower), su mamá y una prima, y más al fondo aparecían los invitados. Tratamos de convencerla de qué allí Lulú no estaba pero ella insistía:

—¡LULÚ!

Nadie pudo convencerla de nada y así quedó el asunto.

Mientras regresamos a casa usé un pequeño corrector digital que trae integrado la cámara para aclara más la imagen y permitir ver lo que hay en un lugar oscuro. Fue así como pude ver en la esquina algo parecido a una silueta humana en el fondo del jardín. Cuando llegué a la casa usé PhotoScape para aclarar aun más la imagen (es la que está más abajo) y sí, me seguía pareciendo la silueta de una niña pequeña.

Yo no creo en fantasmas, sí, quizá me llamen soberbia, pero soy de las que tienen que ver para creer. Creo que lo de la imagen es sólo una pareidolia, eso que tiene la mente humana para buscar rostros donde no los hay. Pero eso sí, aun no me explico cómo Adriana supo de eso antes de que aclarara la imagen (donde es casi imperceptible y más en la mini pantalla de una cámara digital) y claro, tampoco me explico como es que, desde aquel día, hace ya casi 3 años, Adriana jamás a vuelto a ver a aquella niña, y cuando se le pregunta: "¿Dónde está Lulú?" ella simplemente responde: "Ya no vive aquí por que se quedó atrapada en la cámara desde el otro día".


Imagen aclarada a la 9° potencia XD.
Pueden verla más grande AQUÍ.

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