Me
ha costado lo mío decirle adiós a Twitter.
Tampoco fue una decisión tomada a la ligera; lo sopesé por meses y lo medité
más de una vez con la web abierta mirando mi timeline sin leerlo. Inevitablemente llega un punto en el que sabes
que algo terminó, como si un ciclo
hubiera acabado y tu trabajo ahí ya estuviera hecho. Recuerdo el último día que
pasé en Fotolog o el día exacto que
le dije adiós a Messenger, y de verdad
creí que jamás llegaría el momento en el que sentiría aquel vacío al pensar en
Twitter. Era mi lugar favorito justo después de este blog. Fui más sincera ahí de
lo que fui jamás en ningún otro lugar (ni siquiera aquí), sobre todo porque ahí
sólo me leía la gente que de verdad me quería leer, la que no lo hacía por simple
compromiso o por familiaridad. Siempre seguí a quien yo quería, leí las fuentes
que yo escogía, estructuré mi línea de tiempo para que ahí sólo estuvieran
personas que lo valieran, a golpe de palabra y de opinión.
288
personas atestiguaron mi caminar. 288 personas a las que siempre les agradeceré
el haber tenido interés en mi opinión, siempre debatible, siempre cambiante.
No
me voy de Twitter porque su dinámica haya cambiado, de hecho creo que sigue
siendo una red que nos permite gritar a los cuatro vientos lo que se nos venga
en gana, ya sea para bien o para mal, y sigo creyendo en su pluralidad y efervescencia
cuando un tema impactante lo amerita. La mal llamada web 2.0 se hace presente
en sitios como Twitter, donde la opinión del pueblo llano encuentra su cabida.
Nos enseña el alcance de las capacidades que posee; nos muestra el poder de
uno: dame un punto de apoyo y moveré el mundo, dame 140 caracteres en Twitter y
tiraré el mercado bursátil, dame una página en Facebook y desataré revoluciones
en Egipto. Quizá sea una falsa realidad, pero queremos creer que tenemos más
poder del que en realidad poseemos.
Supe
que con Twitter todo había terminado cuando me vi pasando más tiempo en
Facebook que ahí. O una de dos: o la era del pajarito azul ya había pasado para
mí, o me estoy haciendo vieja xD. Bueno, en realidad son las dos cosas. Pero
aquella llamita que sentía de querer teclear lo que yo opinaba, hacerlo rápido,
compartir ideas, enlaces, noticias, desapareció un día y desde aquel entonces
ya no ha regresado. Y ha pasado tanto tiempo que estoy segura de que ya no
regresará.
Es
triste, no voy a negarlo, porque amaba ese microblog como pocas cosas he amado
en la vida. Compartí 7 maravillosos años ahí y atestigüé como el mundo crecía y
se derrumba en vivo frente a mis ojos. Huracanes, guerras, tsunamis, golpes de
estados, atentados terroristas, rescates de mineros, copas mundiales,
olimpiadas, elecciones, eclipses, viajes al espacio, muertes, accidentes,
celebraciones, todo estuvo ahí. Todo lo presencie, lo leí, lo reí, lo lloré.
Tantas cosas, tantas historias, tantos momentos.
Mi
historial ya ha sido descargado y guardado en mi laptop. Algún día, dentro de
algunos años, me pasearé por sus meses y recorreré con la mirada todos esos
tweets que fueron todo para mí. Quizá sienta un milímetro de nostalgia y cariño
por ese sitio en particular, uno de los tesoros más grandes que jamás han
existido en Internet.
¡Larga
vida a Twitter y gracias por el espacio!
EN
OTRA VIDA:
1. ¡Ya
he vuelto al blog! Este sí que está lejísimos de morir. Lo siento tan vivo como
la primera vez que publiqué algo en él. Quizá no lo actualizo con la
regularidad de antes (cuando era una niña que no trabajaba ni madrugaba) pero
siempre lo tengo en mi corazón y mil ideas rondan por mi cabeza cuando pienso
en crear un nuevo post. Sé que aquí siempre podré expresarme con la libertad de
caracteres que yo quiera, escribir sobre lo que me apetezca, compartir lo que
se me venga en gana. Ahora que tengo laptop, espero que la constancia sea más real.
También me pueden encontrar en Facebook, Tumblr e Instagram :)
También me pueden encontrar en Facebook, Tumblr e Instagram :)
2.
Por lo pronto ya tengo dos post que se publicarán estos próximos días: mi opinión
personal de Outlander del canal
estadounidense STARZ y Healer, un drama coreano que finalizó a
principios de este año. Joyitas maravillosas las dos.
3. Tengo
muchísimas ganas de comenzar a leer algún libro pero no, no encuentro el tiempo
que desearía para poder disfrutarlo.
4.
SIGO ODIANDO EL VERANO. Fin del comunicado.
5. King
2 Hearts *___*.

