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8 sept 2016

TAG: 20 Series (tomado del canal Cajón de Girasoles)


1.- Serie Favorita: Siempre diré que es The X-Files, y no por su calidad argumental o de dirección o trama, sino por simple y llano sentimentalismo. Para cuando concluyó llevaba a viéndola la mitad de mi vida; desde los 7 años de edad. Y aprendí tantísimo a su lado que me resulta imposible que no se me inunde el alma de una profunda nostalgia sólo de recordar cuánto aprendí de ella, y no me refiero a cosas paranormales o conspiraciones gubernamentales (soy muy escéptica, en realidad) sino en cuanto a zambullirme a un Internet que apenas llegaba a las masas y era tan rudimentario como lento; pero allí estábamos mi hermana y yo tratando de encontrar un hueco en foros y webs dedicadas a la serie que tardaban minutos eternos en cargar para volcar un poquito de nuestras opiniones, teorías y suposiciones para el próximo episodio o la próxima temporada.    

2.- ¿Qué serie te da vergüenza admitir que ves? ¿Como un placer culposo? Empezaré diciendo que no suelo ver muchas series de televisión, así que no tengo tiempo a mis 28 años para avergonzarme de algo que he visto. De hecho, pensándolo bien, creo que me avergüenzo de todas las series que veo, sobre todo porque pienso que a nadie le van a gustar, pero eso ya es cosa mía y parte importante de mi paranoia xD. Pero de pequeña me gustaba mucho ver El Diván de Valentina y siempre me dio un poco de pena admitirlo.

3.- Personajes favoritos. ¿De una serie? ¿De varias series? ¿Cuántos personajes?
  • Danna Scully (The X-Files)
  • Kate Beckett (Castle)
  • Inara Serra (Firefly)
  • Brienne de Tarth (Game of Throne)
  • Claire Beauchamp (Outlander)
Juro que no era mi intención elegir puras mujeres pero son las primeras cinco que se me han venido a la cabeza. Que quede constancia que hay muchos personajes masculinos que también tienen un lugar en mi corazón pero no puedo recordarlos en este momento.

4.- ¿Qué series no pensabas que te engancharía pero al final si? Breaking Bad definitivamente.

5.- ¿Con qué personaje cambias de canal? Lo pueden llamar como quieran pero si a mi un personaje me aburre de sobremanera al grado de cambiar de canal entonces no veo la serie y me ahorro mi valioso tiempo. #HardcoreModeON

6.- ¿Qué serie te gustaria protagonizar? Doctor Who because of reasons.

7.- Series de tu infancia. Beverly Hills 90210, vale no tenía por qué ver esa serie a los ¿6 años? y no sé dónde estaban mis padres como para permitirme ver eso pero pfff, incluso cuando nos pidieron que eligieramos el nombre de nuestro futuro hermanito decidimos nombrarlo como uno de sus protagonistas.

8.- Crushes seriéfilos: Definitivamente Jamie Fraser de Outlander estaría en el primer puesto sólo porque sí; porque es un pan de dios que jamás podrá existir en la vida real y eso lo hace más irresistible. De pequeña (a los 3 años, vamos) tenía un crush muy fuerte con MacGyver tanto como mi hermana lo tuvo un par de años antes con Remington Steel. Lo cierto es que no tengo muchos crushes seriéfilos precisamente porque los personajes que me gustan, por personalidad no por atracción, son los que más están jodidamente mal como Sherlock Holmes, Patrick Jane (The Mentalist) o Malcolm Reynolds (Firefly) y como para tener la paciencia de soportarlos toda la vida pues mira no, gracias xD.

9.- ¿Te has puesto de politono alguna música de serie? Obviamente sí. El tema de The X-Files fue obligación como politono en mis tres primeros teléfonos.

10.-¿Qué serie has abandonado tras bastantes temporadas? Castle. Y me dolió muchísimo porque fue una serie que estaba destinada a únicamente ascender y no quedarse estancada allá por la temporada 6 ó 7. Pudieron darle un final mucho mejor con menos temporadas y cerrar incógnitas que quedaron en el aire pero no, la estiraron como goma de mascar y la trama entró en un bucle absurdo y aburrido.   

11.- ¿Te has forrado tu carpeta con alguna serie? Sí, pero no la de mi escuela xD.

12.- La mayor locura que has hecho por una serie. Cuando le rogamos convencimos a nuestros papás que nos dieran permiso para ir mi hermana (13 años) y yo (10 años) completamente solas al cine en una ciudad en la que jamás habíamos andado por nuestra cuenta para ver la película de The X-Files: Fight The Future. Fue la experiencia más extraordinaria que tuvimos por aquella época y aún hoy tenemos los tickets del cine en un álbum fotográfico para recordar nuestra epopeya.  

13.- Malo favorito: Black Jack Randall (Outlander).

14.- Serie que le gusta a todo el mundo pero a ti no: The Walking Dead, intenté llegar a la segunda temporada pero me dio una pereza brutal y de ahí ya no salí.

15.- Mejor final: Breaking Bad; porque eso de ver cómo todo se va a la mierda también tiene su épica.

16.- Mejor Piloto. No fue ni siquiera el piloto, sino su segunda versión, extendida y mejorada, pero diré que A Study In Pink de Sherlock (BBC) me enamoró desde el primer minuto hasta el último.

17.- ¿Has visto alguna series más de una vez? Sherlock y Firefly.

18.- Series pendientes:
Más de las que caben en este post.
  • Downton Abbey
  • True Detective
  • The Americans
  • Better Call Saul
  • House of Cards
  • Suits
  • American Horror Story
  • Vikings
  • The Killing
  • Spotless
  • Sense 8
  • Scorpion
  • Whitechapel
  • Reign
  • The Bridge

19.- Pareja perfecta de una serie. Fox Mulder y Danna Scully; por ser los primeros, por clásicos y por tener una de las mejores relaciones sutiles y honestas que han existido en la TV.

20.- ¿Te has obsesionado con alguna frase de serie? “In a world of locked rooms the man with the key is king and honey you-should-see-me-in-a-crown.” ¡Soberbia frase y soberbia escena! Son las palabras que Moriarty le dice a Holmes en The Reichencach Fall, el episodio final de la tercera temporada de Sherlock.


[EXTRA (la he añadido yo con todo el morro): ¿Cancelaciones que te han dolido más?] Firefly; las razones salen sobrando. Yo aun le guardo el luto que se merece.

22 may 2014

Serenity: Leaves on the Wind (Opinión personal)

Como al parecer la depresión existencial que me cayó después de leer Un Mundo Feliz no fue suficiente, a los dos días decidí visualizar el fuertísimo documental Narco Cultura del israelí Shaul Schwarz sólo para terminar en un shock mucho peor que con el libro de Huxley, ajá. Si no lo han notado, yo me gano la vida pasando de un drama a otro y al final termino quedándome muy quitada de la pena sin que se me despeine la cabellera.

Para lograr salir de la absorbente crisis que traía sobre mi conciencia decidí recurrir a algo ligerito que me entretuviera por un momento sin que me hiciera perder tres palmos más de fe en la humanidad (porque sinceramente ya estaba muy harta de ese plan auto flagelante), así que rebusqué por las carpetas de mi laptop hasta que me topé con el manga de Shingeki No Kyojin y el cómic de Firefly. El primero trata de gigantes que comen humanos, así que automáticamente quedó postergado para un momento más oportuno, y el segundo… ¡pues es Firefly! ¿Qué cosa mala puede salir de ahí? Yo el mundo del cómic siempre lo he tomado con pinzas. Como es un terreno totalmente desconocido para mí no sé muy bien qué pensar todavía. Me siento demasiado novata al respecto. De hecho, los únicos cómics que he leído en la vida son precisamente los de Firefly que previamente han sido publicadas por Dark Horse, la misma compañía que actualmente nos trae este nuevo arco en la vida de los tripulantes de Serenity, y me ha parecido maravilloso darles un vistazo para ver de qué iba el asunto.

Supe de esta nueva obra en noviembre del año pasado. Quizá antes, pero me da algo de pereza rebuscar en Twitter para recordar como fangirlie como puberta me emocioné cuando lo supe. Como los cómic son mensuales y el primer número salió a finales de enero, imagino que por ahí ya ha de rondar el #4 (y tal vez el #5), pero aun no me he puesto en plan de búsqueda y rescate. Además, lo que vengo a traer por aquí son mis primeras impresiones en plan random, así que imagino que los tres primeros números son suficientes por el momento. Tendré que confesar que me sentí muy estúpida cuando descargué el primer número y comencé a leerlo de derecha a izquierda, como si se tratara de un manga. No me di cuenta que lo estaba leyendo TODO MAL sino hasta que iba como en la quinta página y estaba a punto de arremeter contra el engendro que creó algo sumamente incomprensible y lo puso a la venta. ¡Pero qué bella es mi vida, a que sí! :D


La serie Serenity: Leaves on the Wind comienza casi nueve meses después de los hechos sucedidos en la película, por lo que Mal y compañía se las están ingeniando hasta lo imposible para quedar fuera de los radares de la milicia por tiempo indefinido. El gobierno los está buscando en cada rincón del universo para que paguen por los disturbios provocados indirectamente en varios territorios de la Alianza; todos ellos relacionados con el tema del planeta Miranda, un bochornoso experimento secreto del pasado cuya revelación universal ocurrió gracias a ellos. La premisa, que en realidad es bastante trillada (ellos siempre están huyendo) se irá complicando conforme los números avancen hasta que, no sólo River esté en eterno peligro por el interés que el gobierno tiene por ella, sino también el resto de la tripulación. Aunado a eso, un grupo de jóvenes disidentes, que se hacen llamar La Nueva Resistencia, se levantan contra la autoridad para exigirles que responda por los crímenes cometidos en aquel planeta fantasma.

Serenity: Leaves on the Wind sería un buen capítulo de la serie si esta no hubiera sido cancelada. Tiene esos aires, ese estilo, esa estructura y ese desarrollo de la historia que tanto gustó ver en la pantalla chica. El equipo de Mal está de regreso, sí; pero más pequeño, y hay que confesar que eso encoge dos centímetros el corazón. Algunas cosas han cambiado tanto que cuesta un poquito adaptarse al nuevo giro que nos muestran, pero es algo que se termina superando a la primera bromita que se cuela directamente entre las viñetas. Además, hay tres cambios enormes en esta serie de cómics que vale la pena mencionar:

Para empezar, Zoë está MUY embarazada, es decir, a tres palmos de dar a luz. De hecho, quince páginas más adelante ya está en labor de parto y, saben qué, me parece maravilloso. Zoë se merecía a ese bebé más que nadie en el universo entero después de todo lo sucedido en Serenity y la pérdida de Wash. Si hay algo que siempre he admirado de esta mujer no es su estoicismo, sino su fortaleza. Es una guerrera, una soldado, una casaca marrón de los pies a la cabeza, y eso siempre se ha visto en cada decisión que ha tomado en su tortuosa travesía. Pero como la vida en el espacio también es perra, no pasó mucho tiempo antes que las cosas se torcieran demasiado como para que los lectores terminemos lanzando víboras por la boca de verla sufrir de nuevo. Pero ella resiste, como siempre ha resistido.

Y luego resulta que el bueno de Jayne Cobb se ha ido a buscar mejores horizontes. Claro, si por mejores horizontes podemos incluir aquellos lugares de harpías y ladronzuelos al por mayor; aunque a estas alturas ya todos sabemos que ese siempre ha sido su destino y le apasiona con una grosera morbosidad. Además, a regresado a su casa y me loleo mucho; no puedo evitarlo, sobre todo porque al parecer vive en la casa de su madre y va por la vida robando muy a lo descarado, importándole poquísimo la mínima dignidad que le pueda quedar en píe y oye, le va estupendo al personaje, ¿no? Muy congruente y todo xD. Ya, hablando en serio: la traición de Jayne (ni siquiera sé si llamarla así porque no conozco los motivos por los que dejó Serenity) se veía venir desde lejísimos. A lo largo de la breve vida de Firefly se colaron tales y cuáles escenas que insinuaban la insubordinación del ladrón y la poca fidelidad que le tendría a Mal todo el tiempo. Jamás sería una persona en la que el capitán pudiera confiar. Ariel (01.09) podrá no ser el mejor episodio de la serie, pero ese final me pareció soberbio. Sobre todo porque somos testigos de lo que Jayne es capaz de hacer sólo por dinero y, en contra punto ante esa actitud intolerable, vemos lo que Mal es capaz de hacer a aquellos que cometan el atrevimiento de atentar contra su tripulación. El capitán podrá pensar que es una pésima decisión tener a dos fugitivos de la Alianza arriba de su nave, pero jamás los abandonaría, ni mucho menos los entregaría por un poco de dinero. Ya sabemos que Mal vomitaría sobre los pies de cada miembro del gobierno antes de aceptar un solo centavo de cualquiera de ellos. Es una escena final que aplaudiré cada vez que la vea, porque se lo merece por los mil motivos importantes que hablan toneladas de estos dos personajes tan torcidos.

Y tenemos el tercer cambio; drástico, fuerte, fabuloso, magnífico y muy deseado: Malcolm Reynolds e Inara Sierra están juntos. OTP!!! OMS!!! HELP!!! SOZ!!! Ehm, o sea, ¿cómo podré poner esto en palabras coherentes sin que parezca una fangirl con problemas hormonales? Creo que no podré, así que mejor me doy por vencida desde ahora mismo, ¿ok? Vayamos por partes y con brutal sinceridad: Mal e Inara tienen una relación bastante ruda en la serie. Sí, aunque me miren feo. Y en la película también. Podemos culpar de ello a la tensión sexual no resulta — les juro por los dioses nuevos y viejos que jamás he visto una tensión tan pasional, basada en puras miradas y gestos, entre dos personajes tan ficticios xD—, pero lo suyo raya en la grosería. Es decir, era obvio que se amaban, pero lo aberrante que le resultaba a él la profesión que ella tanto adoraba, opacaba cualquier visión futura sobre el destino de ambos, que evidentemente jamás sería algo bueno. Digamos que tenían una relación complicada. Serenity: Leaves on the Wind no gasta viñetas en decirnos cómo terminaron liados (no hay tiempo para tanto) pero para eso existen los fanfiction ¿no? Es más, hay un fic en español que cumple perfectamente la función de ser un prólogo para este arco. Since I found Serenity es una historia escrita por @dryadeh y la narrativa es PRECIOSA, además se sitúa al poco tiempo de los hechos ocurridos en la película, así que para mí es headcanon total. Y como bonus extra nos da una versión bastante verosímil del motivo por el cual Jayne abandonó la nave.


Estos tres cambios enormes suceden entre los meses posteriores a lo descubierto en Miranda. Aunado a eso, el mensaje liberado por la tripulación de la nave y Mr. Universe, a los planetas de la Alianza, crean una serie de motines y protestas por parte de un grupo que se hace llamar La Nueva Resistencia y el gobierno no ha tardado en tacharlos de terroristas. Por esa misma razón los altos mandos deciden emitir una orden de captura a quienes puedan proporcionar el paradero de Serenity y su tripulación (con recompensa incluida). La Alianza no es la única que anda en busca de Mal, los chicos que provocan las revueltas también lo quieren entre sus filas, porque quieren convertirlo en su líder, y para dar con su paradero van en busca de Jayne. Es más o menos aquí donde se van torciendo las cosas, que evidentemente se resolverán en los dos últimos tomos, de sopetón, me imagino.

Mención especial a los maravillosos dibujos que han ilustrado las portadas de los cómics, eh. JOYAS. Algún día (sí, lo sé, siempre digo algo como esto) escribiré la reseña que Firefly se merece. Porque esto que escribí acá no cuenta. ¿Qué más puedo decir? He adorado los tres primeros números del cómic y ahora me ha picado el gusanito de este formato. Veré qué encuentro por ahí para saciar el hambre. Como ya mencioné al principio, Serenity: Leaves on the Wind, con los seis números de los que constará, es un episodio de Firefly con su principio, su desarrollo y su final, que espero, sea feliz. Las bromas están ahí, los guiños a la serie que nunca fue están ahí, viejos personajes que regresan para reclamar antiguas cuantas pendientes, etc. Y la perfecta Serenity, tan inocente como siempre. Los browncoats sólo nos queda aferrarnos a estas pequeñas joyas que nos muestran todos los escenarios que jamás podremos ver en la pantalla porque su prematura cancelación nos lo impidió. Sí, es normal que después de tantos años muchos sientan que el hambre no pueda ser saciada, pero de esto a nada... El programa de televisión era maravilloso, fue maltratado por la compañía que lo trasmitió pero se ganó un estatus de culto en donde siempre podrá brillar. Así, esplendoroso, como la luciérnaga que siempre fue.

Les juro que no quiero quemar la FOX. En realidad sí.


20 nov 2013

Opinión: Firefly (TV)


Vale, hace una semana terminé el segundo visionado de Firefly y me prometí a mi misma que escribiría mi opinión sobre la serie en plan neutral y sin fangirlismo de por medio, pero ¿saben qué? No puedo. Llevo siete días intentando crear un artículo perfecto e imparcial y a estas alturas ya asimilé que no lo conseguiré, sobre todo porque el amor por el show y sus protagonistas me supera. Así que partir de aquí escribiré lo que me nace de las entrañas. Al final me quedará algo igual de cursi que el artículo que hice de Les Misérables meses atrás, así que sobre aviso no hay engaño, ¿eh? :)
¡Sin spoilers relevantes! :D

La primera vez que leí algo sobre Firefly fue en el año 2006, cuando descubrí el blog Microsiervos y el post más reciente que tenía era precisamente la letra de la canción introductoria de la serie. Para aquel entonces Firefly llevaba dos años cancelada e incluso contaba ya con una película. La serie creada por Joss Whedon (creador de Buffy, la cazavampiros y tiempo después director de The Avengers) comenzó a trasmitirse el 20 septiembre del 2002 y fue cancelada por 20th Century Fox Television cuatro meses después, alegando bajos niveles de rating y falta de presupuesto para continuar financiando su producción. Lo cierto es que la serie nunca tuvo tiempo de brillar porque los responsables de transmitirla jamás se lo permitieron. Firefly fue como el hijo no deseado de la compañía, ese al que jamás quisieron ni les apetecía mantener vivo. Maltrataron al show hasta que se cansaron: fue trasmitido en un día y en un horario mediocre; algunos de sus episodios fueron omitidos (incluyendo el Piloto) y otros tantos fueron mostrados en desorden. La fórmula perfecta para el caos y la confusión. Los altos ejecutivos de la FOX nunca entendieron la esencia del programa y al parecer jamás quisieron entenderla, así que prefirieron botarla y lanzarla a lo más recóndito del divino olvido… Pero ya era demasiado tarde para olvidarla. Once episodios bastaron para que nunca fuera olvidada. Para cuando la serie fue cancelada ya contaba con 4.7 millones de telespectadores; una cifra malísima comparada con otras producciones del momento, pero lo suficientemente fuerte para ser recordada; porque, por suerte, Firefly contó desde el principio con uno de los fandoms más sólidos y memorables que yo recuerde en la vida. Los originales Browncoats nacieron ahí, en el pésimo horario semanal que Fox les había asignado los viernes por la noche.

Donde nadie veía nada, ellos vieron todo.

Fue así, con esa unidad invisible y creciente en el naciente mundo de la World Wide Web, entre foros anticuados y páginas ya obsoletas, donde lograron que la breve luz de Firefly jamás dejara de brillar. Consiguieron que un año después fueran trasmitidos los episodios omitidos y que el éxito de ventas de los DVD’s de la serie fuera esperanzador. Todo fue de boca en boca, a golpe de teclas y de palabras. Su insistencia y su perseverancia fue tan grande que sólo un par de años después hicieron lo imposible: Universal Pictures les otorgó el presupuesto para una película estrenada en el 2005, llamada Serenity. Para ese entonces Firefly ya ostentaba la categoría de serie de culto; presente para siempre en convenciones y en la mente colectiva de los amantes de la ciencia ficción.

Aun hoy, 11 años después de su primera trasmisión, Firefly sigue volando. 

UN POCO DE TRASFONDO


"No somos ladrones... Bueno, sí somos ladrones"
El show entero en dos gif.
La historia nos sitúa cinco siglos en el futuro, en el año 2517; mucho tiempo después de que el ser humano agotara todos los recursos del planeta que lo vio nacer hasta convertirlo en un agónico terreno incompatible para la vida. En esta distopía futurista creada por Whedon los hombres colonizaron un nuevo sistema estelar cuyos planetas y lunas eran parecidos o trasformados a la Tierra-que-una-vez-fue, y se establecieron en ellos acarreando consigo los mismos problemas sociopolíticos, económicos y raciales que tanto imperaron en su antiguo hogar.

Al abandonar la Tierra los países desaparecieron con ella, siendo únicamente dos potencias mundiales las que lograron absorber a todas las demás: Estados Unidos y China. Es por esa razón que los idiomas que imperan a lo largo de todo el Universo son el inglés y el mandarín, (éste último utilizado por los angloparlantes generalmente para proferir algún insulto). Las dos superpotencias se fusionaron para crear un gobierno federal central al que se conoció como Alianza, surgida de la unión de todos los planetas y lunas habitados por el ser humano. Sin embargo, hubo resistencia; sobre todo por los planetas de la periferia —los más pobres y escasamente terraformados— quienes preferían permanecer independientes. La obstinación de estas personas y los constantes roces con los partidarios de la Unificación fueron detonantes para una guerra civil cuya victoria aplastante recayó en el gobierno federal. Mientras que los planetas centrales gozan de tecnología de punta y estilo futurista, los planetas de la periferia no se les otorgaron tantos recursos y quedaron secos y desérticos, muy parecido al lejano oeste americano.

Ese es, superficialmente hablando, el trasfondo histórico donde se desarrolla la serie. 

EL PILOTO NO TRASMITIDO: Serenity
 (o lo que no se vio porque la FOX no quiso).
Uno de los errores más terribles que la FOX pudo cometer fue la decisión de no trasmitir el episodio piloto, titulado Serenity y cuya duración era de 90 minutos. En su lugar, pidieron que se filmara otro episodio que sirviera como introducción a la serie; uno donde mostraran el formato que se vería semana a semana. Fue así como The Train Job (Ep.02) se convirtió en el sustituto de Serenity (Ep.01). ¿Cuál fue el resultado de todo eso? Confusión. Mucha confusión. Joss Whedon y Tim Minear hicieron una labor titánica al escribirlo en tiempo récord pero, a pesar del esfuerzo dado, The Train Job no sirve como capítulo introductorio. Los prófugos ya eran prófugos y la gente no sabía por qué. El capitán de la nave era un renegado y el público no entendía sus razones. Los protagonistas estaban ahí pero… ¿quiénes eran? No lo sabían ni lo entendían porque todo eso ya lo habían explicado en el episodio que no fue emitido. La FOX quería acción, trama, carisma; hombres más fuertes y mujeres más débiles. Si no encontraban esos factores en Firefly la serie tenía sus días contados.

Por otro lado, Serenity sí es un buen episodio piloto y quizá una de las mejores introducciones que he visto para una serie de televisión. Vale, sí, es verdad, dura lo mismo que una película, pero su duración es justificable por la cantidad de datos que aporta, no sólo a la trama general, sino al trasfondo de los personajes, y eso es algo que The Train Job no hace.

El comienzo de este episodio nos lleva de la mano a los últimos instantes de la Guerra de Unificación, cuando soldados de ambos bandos fueron abandonados en las montañas de Serenity Valley, en el planeta Hera, mientras los involucrados y sus altos mandos se iban a negociar la paz. Es aquí donde nos presentan a Malcolm Reynolds y Zoë Alleyne, dos de los nueve protagonistas de la serie. Mal era un ingenuo sargento idealista, sin entrenamiento militar, que se presentó como voluntario cuando la guerra civil fue declarada. Con su impulsividad y jovialidad logró mantener a flote a un ejército independentista que se disolvía y aminoraba a una velocidad alarmante. Embriagado por el optimismo y la adrenalina mantuvo la fe hasta el último instante de la lucha (incluso en algún punto se le ve besando un crucifijo). A pesar de su bajo rango, terminó comandando a más de 2,000 hombres cuando sus superiores comenzaron a morir por culpa de las heridas de combate y la nula asistencia médica que recibían. Zoë, a diferencia de Mal, sí recibió entrenamiento militar. Ella se nos presenta como una mujer fuerte, dura, inquebrantable, sólida y realista; muy lejos de la inocencia y los sueños del joven sargento.

Es aquí es donde termina la introducción de la serie, en el mismo instante en el que Malcolm Reynolds se da cuenta que el ejército por el que luchó los está abandonando. Sin embargo, existen dos escenas eliminadas del piloto, las cuales aportan información valiosa, porque ambas lo involucran a él. La primera ocurre cuando son rescatados: mientras Zoë exclama un espontáneo «Gracias a Dios»  Mal —el casaca marrón  decepcionado hasta de él mismo— ironiza con la situación: «¿Dios? ¿Qué color está vistiendo?». La otra ocurre muchos años después, cuando Zoë le explica a uno de los nuevos tripulantes de la nave cuáles fueron las cosas que Malcolm Reynolds dejó atrás durante los días finales de la guerra.

El abandono que sufrieron en Serenity Valley duró solamente una semana, pero el resultado fue aplastante y devastador: de los miles de soldados independentistas que quedaron ahí sólo sobrevivieron poco más de una centena; el resto murió a causa del hambre y su deficiente salud. Zoë Alleyne fue la única integrante del pelotón original de Malcolm Reynolds que sobrevivió; el resto de sus compañeros yacían muertos a escasos metros de donde ellos se encontraban cuando las unidades de rescate aparecieron de nuevo en el cielo varios días después. Una semana fue suficiente para que ese joven soldado perdiera la fe en todo lo que alguna vez creyó; fue ahí, a las orillas de aquel valle del planeta Hera donde dejó todo rastro de esperanza que alguna vez pudo albergar.

LOS PROTAGONISTAS: son muchos pero no tantos.
Sí, son nueve protagonistas. Parecen muchos, ¡pero no lo son! En el momento mismo en el que pasan de ser tripulantes a ser una familia (más o menos dos episodios) dejan de ser demasiados y se convierten en una unidad; sólida y resistente. Inquebrantable y perfectamente identificable.

Malcolm Reynolds (Nathan Fillion): Sargento voluntario del ejército de los planetas independientes en la época de la Guerra de Unificación; capitán de Serenity en los tiempos de la Alianza. Un casaca marrón (browncoat) de corazón que hace muchos soles abandonó el brillo de ingenuidad que le cubría siempre el rostro. Resulta que el protagonista principal de Firefly es un amargado perdedor. Sí, así tal cual lo leen. No es un héroe, está lejísimos de serlo, y quizá sea eso lo que lo hace tan especial. Mal ya no quiere cambiar el Universo, ya no le interesa pelear en ninguna guerra, ahora se conforma con pequeñísimas victorias, esas que ocurren cada vez que termina una misión sin que la Alianza esté tras sus pasos. Eso tampoco evita que de vez en cuando recuerde los tiempos en que era otro, muy otro. Es muy sabido que el Día de la Unificación (o Día-U), suele frecuentar bares de bajo perfil donde termina enfundado en peleas que él mismo provoca por el simple color de su abrigo o la aparente indiferencia que muestra a la hora de brindar en nombre de la Alianza. Además, da consejos muy sabios, como este:


"Si alguien trata de matarte, tú trata de matarlo de regreso". 
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Zoë Alleyne (Gina Torres): La otra cara de la moneda de Mal; al igual que él siempre lleva alguna vestimenta marrón haciendo referencia al color del bando al que pertenecieron. Ella ostentaba el rango de cabo durante la guerra y estuvo a las órdenes de Mal durante todo ese tiempo, desde entonces entablaron una amistad sólida, profesional e incuestionable. Ella lo llama señor o capitán y lo trata siempre de usted; remembrando aquella época en que pelearon lado a lado. Suele ser ella la que siempre lo acompaña en sus misiones. Es una mujer fuerte, valiente, con decisión propia, que sin embargo, suele aceptar cada una de las decisiones que el capitán toma y raramente lo cuestiona. Está casada con Hoban Washburne.

Hoban Washburne (Alan Tudyk): El piloto de Serenity. Éste tipo abordó la nave con una camisa hawaiana y un bigote en la cara que Zoë encontró bastante perturbador. Lo que sucedió entre ese momento y el tiempo que nos presentan en Firefly es un completo misterio, pero el caso es que ambos terminaron, no sólo juntos, sino felizmente casados; formando uno de los matrimonios más sólidos de toda la galaxia. Bueno, de vez en cuando Wash se pone celoso, sobre todo cuando ve a Zoë siguiendo las órdenes de Mal sin reprocharle nada, pero tales celos son perfectamente justificables: Zoë y Mal comparten un pasado que incluso el piloto desconoce en su totalidad y eso le molesta un poco, aunque ese detalle jamás pasa a mayores. De hecho, hay un episodio en concreto done vemos que tal molestia desaparece, porque, mitad en broma, mitad en serio (lo estaba torturando cuando lo dijo) le dice a Mal que esa tensión entre él y su esposa no existiría si alguna vez hubieran dormido juntos. Y cuando Mal regresa a la nave sucede esto para despejar todas las dudas de Wash sobre ambos:  


No están actuando, así son de patéticos.
Dejando eso de lado, existen dos pequeñas cosas que es imposible pasar de largo: 1) adora pilotear a Serenity y 2) le fascina jugar con dinosaurios. Varios de ellos descansan sobre el tablero de la cabina junto con sus palmeritas y todo. El tipo es un amor, en serio. Hasta yo me casaría con él.   

Kaywinnet Lee Frye (Jewel Staite): Kaylee es mecánica, ¿vale? No, no estudió para eso, sus conocimientos sobre ese mundo son meramente empíricos; probablemente los aprendió de su padre pero no es un dato muy seguro. Le gustan las fresas, el color rosa y los vestidos pomposos; en serio, es la alegría andante. Es como la hermanita cursi, tierna, e incluso inocente, que todos quisiéramos tener. De hecho Inara y Mal se refieren a ella como Xiao Mei Mei, (pequeña hermana, en mandarín) y suelen utilizar su nombre como pretexto cuando quieren ocultar sus propios sentimientos. Además, conoce a Serenity de palmo a palmo, y la felicita cuando la nave hace algo extraordinario, lo que le añade mil puntos a su favor. Está muy enamorada del doctor Simon Tam.

Jayne Cobb (Adam Baldwin): Un ladrón, FIN. ¿Qué más podríamos decir de él? Bueno, se podrían decir miles de cosas pero qué demonios, no hay nada como ver la serie y descubrirlo por cuenta propia. Quizá vale la pena señalar que abandonó a sus colegas ladrones porque en Serenity le ofrecían una habitación no-compartida y un sueldo respetable. Y no está de más mencionar que es considerado un héroe en el pueblo de Canton, por un suceso mal interpretado que dio como resultado un hecho heroico jamás ocurrido. De verdad, el tipo tiene una estatua y una canción contando su hazaña (uno de los momentos más graciosos de la serie xD).

Inara Serra (Morena Baccarin): La princesa Leia de nuestro Han Solo. Ella es una especie de cortesana, acompañante o geisha, aunque a Mal no le tembló la voz cuando la presentó como prostituta. Por cierto, existe algo raro en el ambiente cuando estos dos aparecen en el mismo frame, lo juro. De repente se siente una vibra extraña cuando se miran, se hablan, o caminan juntos sin hacer nada, e incluso cuando se pelean, ¿saben cómo se le llama a eso? TENSIÓN SEXUAL NO RESUELTA. Lo suyo es ilegal y estoy hablando en serio. Resulta curioso, porque ambos vienen de dos mundos distintos (y no lo estoy diciendo literalmente, aunque también eso es verdad). Él peleó con los independentistas y ella siempre apoyó a la Alianza. Así que por un lado tenemos a Inara, que estudió en una escuela de cortesanas del gobierno, un lugar donde a las mujeres que ingresan se les instruye en diversos artes y técnicas, entre ellas el de la sexualidad. Y luego tenemos a Mal, de la periferia, quien tiene una visión sobre el sexo muy distinta a la de la Alianza —y por lo tanto a la de Inara—; una idea más purista y conservadora. La razón por la que ella viaja en Serenity (renta uno de los dos lanzadores de la nave) es porque resulta mucho más accesible conseguir trabajo o aterrizar en ciertos planetas cuando tienes a una cortesana entre tus tripulantes, sobre todo en los planetas centrales. El punto aquí es que Mal respeta muchísimo a Inara (aunque a veces se comporte como un imbécil de proporciones épicas), pero desprecia su trabajo. No soporta que alguien la ofenda e incluso se batió en duelo a muerte cuando un hombre que la contrató la insultó. Se aman, ¿vale? El problema aquí es que ninguno de los dos lo dice jamás y quizá eso sea lo que más me enerva la sangre. Vamos, incluso el resto de la tripulación se decepciona de su actitud tan cobarde. Sólo mírenlos cuando estaban stalkeando una de sus videollamadas y ninguno de los dos admite que se extrañan:

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Derrial Book (Ron Glass): La historia de Derrial Book es todo un misterio (en realidad no lo es, hay un cómic para que sepas qué ha sido de su vida y cuál es su verdadero nombre). Se sube a la nave siendo un reverendo con una biblia en la mano, rodeado de personas que en su mayoría apoyaron al bando independentista, sin embargo la Alianza le abre las puertas de sus instalaciones con sólo mostrar su identificación. Es posiblemente el personaje más críptico después del capitán, además de ser la conciencia moral del grupo, junto con Inara, que no es cristiana pero sí budista.

Simon (Sean Maher) y River Tam (Summer Glau): Son hermanos. Y probablemente sean los hermanos más awesome y tiernos del universo, sobre todo por sus imperfecciones. Provienen de una familia acomodada simpatizante de la Alianza y ambos tienen una inteligencia aplastante. Cuando Simon estaba estudiando medicina River ingresó a un internado del gobierno donde empezaron a experimentar en secreto con ella. A raíz de una serie de cartas incongruentes que River mandó a sus padres, su hermano se dio cuenta que algo malo le estaba pasando y decidió ir a buscarla. Abandonó su prometedora carrera de medicina y se infiltró en las instalaciones del gobierno para salvar a su única hermana, a quien encontró muy débil y trastornada. Simon abordó Serenity junto con River en estado de hibernación y desde entonces se convirtieron en parte del equipo. Simon está enamorado de Kaylee pero le resulta muy difícil decírselo al muy babotas, y River es la autora de frases tan profundas como “I can kill you with my brain” (Puedo matarte con mi cerebro) y “My food it’s problematic” (Mi comida es problemática). En una ocasión Jayne intenta entregarlos a la Alianza a cambio de una cuantiosa recompensa, pero Mal le da una lección que el ladrón jamás olvidaría, MOMENTAZO FINAL ÉPICO (Ariel, Ep. 09).

Serenity: Es la nave de transporte clase Firefly que Malcolm Reynolds adquirió poco tiempo después que la Guerra de Unificación terminó. La encontró en un basurón de naves descompuestas en el planeta Hera y la bautizó con ese nombre en honor a la batalla perdida de Serenity Valley. La he puesto en esa sección porque la considero una verdadera protagonista de la serie; la número diez. No habla, pero lo que representa para sus nueve tripulantes es mil veces más valioso que una voz: es un hogar.

The Ballad of Serenity 
& Out of Gas.
Existen dos cosas en particular que me hicieron quedarme perdidamente enamorada de Firefly: su canción de apertura y su octavo episodio.

Pero vayamos por partes, The Ballad of Serenity fue escrita por el mismo Joss Whedon e interpretada por el icónico cantante de blues Sonny Rhodes. Es una joya sencilla con tintes de música country que, en menos de un minuto, logra captar de una manera maravillosa la esencia del programa. La canción podría hablar de cualquier protagonista pero mentiríamos si dijéramos que no está cantada desde el punto de vista exclusivo de Malcolm Reynolds. 



Es más bien una declaración de principios, un manifiesto que incluye una certeza: “You can’t take de sky from me” (“No puedes quitarme el cielo”). Es una última bofetada a los planetas Unificados, una advertencia de que no vivirá bajo sus leyes ni sus ideas. Por eso tomó una nave, la puso a volar y consiguió un equipo que lo aceptara tal y como era. Y decide vivir ahí, arriba, en el espacio, libre; en ese lugar donde para existir, sólo tienes que seguir volando. Existe otra versión preciosa hecha por Michelle Dockrey, fan de la serie, titulada "Mal's song" que cuenta con el mismo estribillo que el tema original. Pueden escuchar la canción en esta web

Durante 14 episodios, la serie relata las aventuras y las misiones de estos nueve tripulantes a bordo de Serenity y todos los episodios valen muchísimo la pena, sin embargo existe uno en particular que me ha parecido precioso: Out of Gas (Ep. 08), escrito por Tim Minear y dirigido por David Solomon. Out of Gas junto con el tema The Ballad of Serenity logran captar de manera magistral la esencia misma de la serie. Si a la FOX no le tembló el pulso al cancelar Firefly después de ver este capítulo es porque son unos bastardos insensibles. La trama, que comienza con Serenity suspendida en el espacio, transcurre en tres líneas de tiempo intercaladas a lo largo de sus 45 minutos de duración: el pasado, donde vemos cómo Malcolm Reynolds recluta a sus primeros cinco tripulantes (Zoë, Wash, Kaylee, Jayne e Inara), el momento en que Serenity se descompone, y el presente, donde Mal intenta reparar el problema del motor estando él sólo en la nave, muy herido y desangrándose  sin rastro alguno del equipo. La escena final es mi favorita, cuando Mal recuerda el día en que vio a Serenity por primera vez y se enamoró de ella. Sí, sí, lo suyo fue amor a primera vista. :’)


Nueve personas observando la negrura del espacio
y viendo nueve cosas diferentes (Joss Whedon).

CONCLUSIÓN FINAL:
Existen poquísimas cosas que me enamoran de verdad, las podría contar con los dedos de mis manos y me sobrarían dedos; Firefly es una de ellas. La razón de eso no lo entiendo todavía pero más o menos me doy una idea del por qué. No sólo habla de vaqueros y naves espaciales en un futuro distante en el que reina la incertidumbre y los mismos problemas sociales que nos rodean ahora; Firefly es mucho más que eso. Habla de libertad, de la lucha incesante del ser humano por no vivir subyugado a una fuerza mayor y tirana. Habla de la unidad como motor invisible de superación; del trabajo en equipo, del significado real de una familia cuando ni siquiera comparten un vínculo sanguíneo en común ni los mismos ideales o creencias. Trata de la necesitad que todos tenemos de huir a un lugar donde sentimos que nadie nos presiona, donde nadie nos lastima. No muy diferente a como lo hacían los corsarios o los piratas de antaño en los cuentos y poemas románticos de siglos pasados. Habla de las ansias de sentirse libre en una sociedad que no se cansa de presionarnos. Habla de las imperfecciones y de las derrotas y de las mil batallas perdidas que llevamos a cuestas. Habla de levantarse y sacudirse el polvo del desierto donde fuiste vencido sólo para renacer. Habla de disfrutar de las pequeñas victorias y jamás olvidar las grandes derrotas. Quizá es ahí donde radica el éxito de Firefly, quizá por esa razón aún perdura en la conciencia colectiva de los amantes de la ciencia ficción, porque se identifican con protagonistas que son bastante humanos, que no tiene superpoderes, sólo su actitud frente a las situaciones que cuestionan su fortaleza. Personajes llenos de defectos que no intentan arreglaros ni ocultarlos, sino que aprenden a vivir con ellos. Porque al final, la vida sólo trata de eso, de mirar más allá de las estrellas, sentirse libre y seguir volando.


Mal: Bueno, aun seguimos volando.
Simon: Eso no es mucho.
Mal: Es suficiente.

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Pequeñas notas:
1) Sí, debo dejar de hacer tantos post en mi blog con gif, pero estoy enamorada de ellos y me gustan. :D 2) Las picscam de Firefly fueron tomadas de este tumblr y los gif de este otro. Todo el crédito para sus respectivos autores. 3) Tengo un par de fanfiction de Firefly en mi cuenta de ff.net. :) Y síp, próximamente habrá reseña y opinión de cada uno de los episodios.