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8 sept 2016

TAG: 20 Series (tomado del canal Cajón de Girasoles)


1.- Serie Favorita: Siempre diré que es The X-Files, y no por su calidad argumental o de dirección o trama, sino por simple y llano sentimentalismo. Para cuando concluyó llevaba a viéndola la mitad de mi vida; desde los 7 años de edad. Y aprendí tantísimo a su lado que me resulta imposible que no se me inunde el alma de una profunda nostalgia sólo de recordar cuánto aprendí de ella, y no me refiero a cosas paranormales o conspiraciones gubernamentales (soy muy escéptica, en realidad) sino en cuanto a zambullirme a un Internet que apenas llegaba a las masas y era tan rudimentario como lento; pero allí estábamos mi hermana y yo tratando de encontrar un hueco en foros y webs dedicadas a la serie que tardaban minutos eternos en cargar para volcar un poquito de nuestras opiniones, teorías y suposiciones para el próximo episodio o la próxima temporada.    

2.- ¿Qué serie te da vergüenza admitir que ves? ¿Como un placer culposo? Empezaré diciendo que no suelo ver muchas series de televisión, así que no tengo tiempo a mis 28 años para avergonzarme de algo que he visto. De hecho, pensándolo bien, creo que me avergüenzo de todas las series que veo, sobre todo porque pienso que a nadie le van a gustar, pero eso ya es cosa mía y parte importante de mi paranoia xD. Pero de pequeña me gustaba mucho ver El Diván de Valentina y siempre me dio un poco de pena admitirlo.

3.- Personajes favoritos. ¿De una serie? ¿De varias series? ¿Cuántos personajes?
  • Danna Scully (The X-Files)
  • Kate Beckett (Castle)
  • Inara Serra (Firefly)
  • Brienne de Tarth (Game of Throne)
  • Claire Beauchamp (Outlander)
Juro que no era mi intención elegir puras mujeres pero son las primeras cinco que se me han venido a la cabeza. Que quede constancia que hay muchos personajes masculinos que también tienen un lugar en mi corazón pero no puedo recordarlos en este momento.

4.- ¿Qué series no pensabas que te engancharía pero al final si? Breaking Bad definitivamente.

5.- ¿Con qué personaje cambias de canal? Lo pueden llamar como quieran pero si a mi un personaje me aburre de sobremanera al grado de cambiar de canal entonces no veo la serie y me ahorro mi valioso tiempo. #HardcoreModeON

6.- ¿Qué serie te gustaria protagonizar? Doctor Who because of reasons.

7.- Series de tu infancia. Beverly Hills 90210, vale no tenía por qué ver esa serie a los ¿6 años? y no sé dónde estaban mis padres como para permitirme ver eso pero pfff, incluso cuando nos pidieron que eligieramos el nombre de nuestro futuro hermanito decidimos nombrarlo como uno de sus protagonistas.

8.- Crushes seriéfilos: Definitivamente Jamie Fraser de Outlander estaría en el primer puesto sólo porque sí; porque es un pan de dios que jamás podrá existir en la vida real y eso lo hace más irresistible. De pequeña (a los 3 años, vamos) tenía un crush muy fuerte con MacGyver tanto como mi hermana lo tuvo un par de años antes con Remington Steel. Lo cierto es que no tengo muchos crushes seriéfilos precisamente porque los personajes que me gustan, por personalidad no por atracción, son los que más están jodidamente mal como Sherlock Holmes, Patrick Jane (The Mentalist) o Malcolm Reynolds (Firefly) y como para tener la paciencia de soportarlos toda la vida pues mira no, gracias xD.

9.- ¿Te has puesto de politono alguna música de serie? Obviamente sí. El tema de The X-Files fue obligación como politono en mis tres primeros teléfonos.

10.-¿Qué serie has abandonado tras bastantes temporadas? Castle. Y me dolió muchísimo porque fue una serie que estaba destinada a únicamente ascender y no quedarse estancada allá por la temporada 6 ó 7. Pudieron darle un final mucho mejor con menos temporadas y cerrar incógnitas que quedaron en el aire pero no, la estiraron como goma de mascar y la trama entró en un bucle absurdo y aburrido.   

11.- ¿Te has forrado tu carpeta con alguna serie? Sí, pero no la de mi escuela xD.

12.- La mayor locura que has hecho por una serie. Cuando le rogamos convencimos a nuestros papás que nos dieran permiso para ir mi hermana (13 años) y yo (10 años) completamente solas al cine en una ciudad en la que jamás habíamos andado por nuestra cuenta para ver la película de The X-Files: Fight The Future. Fue la experiencia más extraordinaria que tuvimos por aquella época y aún hoy tenemos los tickets del cine en un álbum fotográfico para recordar nuestra epopeya.  

13.- Malo favorito: Black Jack Randall (Outlander).

14.- Serie que le gusta a todo el mundo pero a ti no: The Walking Dead, intenté llegar a la segunda temporada pero me dio una pereza brutal y de ahí ya no salí.

15.- Mejor final: Breaking Bad; porque eso de ver cómo todo se va a la mierda también tiene su épica.

16.- Mejor Piloto. No fue ni siquiera el piloto, sino su segunda versión, extendida y mejorada, pero diré que A Study In Pink de Sherlock (BBC) me enamoró desde el primer minuto hasta el último.

17.- ¿Has visto alguna series más de una vez? Sherlock y Firefly.

18.- Series pendientes:
Más de las que caben en este post.
  • Downton Abbey
  • True Detective
  • The Americans
  • Better Call Saul
  • House of Cards
  • Suits
  • American Horror Story
  • Vikings
  • The Killing
  • Spotless
  • Sense 8
  • Scorpion
  • Whitechapel
  • Reign
  • The Bridge

19.- Pareja perfecta de una serie. Fox Mulder y Danna Scully; por ser los primeros, por clásicos y por tener una de las mejores relaciones sutiles y honestas que han existido en la TV.

20.- ¿Te has obsesionado con alguna frase de serie? “In a world of locked rooms the man with the key is king and honey you-should-see-me-in-a-crown.” ¡Soberbia frase y soberbia escena! Son las palabras que Moriarty le dice a Holmes en The Reichencach Fall, el episodio final de la tercera temporada de Sherlock.


[EXTRA (la he añadido yo con todo el morro): ¿Cancelaciones que te han dolido más?] Firefly; las razones salen sobrando. Yo aun le guardo el luto que se merece.

2 ene 2014

The Empty Hearse, primeras reacciones. (¡SPOILER!)


He visto The Empty Hearse. Y sobreviví. De hecho, me siento drogada. O en el nirvana (cualquier cosa que eso sea). Estoy echando purpurina por la boca y brillantina por los ojos y mil cursilerías más que aquí no puedo nombrar porque probablemente me confundirían con una loca desquiciada. Tengo una sonrisa idiota en la cara desde hace ya 24 horas y no hay poder humano o sobrenatural que pueda hacerla desaparecer. Espero que eso continué por los próximos 12 días. Además, quiero firmar tratados de paz con todo el mundo, darle la mano a Mubarak y besarle los pies al Papa Francisco mientras tarareo una canción de Justin Bieber. Vamos, esa clase de cosas que no hace gente como yo. Tengo el hype a tope y fácilmente me podrían confundir con una jovencita con revolución hormonal en plenos quince años gritando histérica por su boyband favorita después de haber asistido a uno de sus conciertos.

31 dic 2013

#SherlockLives: The game is back on!


Supe por primera vez algo de Sherlock cuando apenas era un rumor, una breve noticia que se colaba por los blogs y las páginas web donde afirmaban en voz baja y sin fuentes confiables que la BBC preparada una adaptación del personaje de Conan Doyle en tiempos modernos. Recuerdo haber sonreído ante la idea mientras pasaba los renglones y las palabras, porque ya en aquel entonces sabía de sobras que Sherlock Holmes era un personaje moderno; siempre lo había sido, incluso para su época. Ese misterioso tipo que se valía de tecnología para resolver crímenes en el Reino Unido de la época victoriana. Después llegaron los detalles, los actores que aparecerían, las mentes productoras detrás de la idea, el formato de mini-serie, los casos que probablemente adaptarían, el entorno en el que giraría la adaptación, etcétera. Tuve mis dudas y mis reservas hasta el último instante; traté de balancear la información que me llegaba para contrastarla con lo poco que conocía de un personaje por demás entrañable y tan arraigado en la cultura británica como para tratarlo con sumo cuidado, a pesar de desconocer mucho de él. Sherlock Holmes es de esos seres ficticios a los que estimas aun sin haber leído algo sobre ellos. Protagonistas icónicos de novelas que van más allá de lo límites establecidos como para encasquetarlos en el ámbito de la normalidad.

Para aquel entonces mis conocimientos eran bastante limitados; obviamente tenía referencias de Holmes, no más de lo que la mayoría de las personas tienen de él. A los 12 años había leído un libro infantil con ilustraciones rándom en una versión condensada de El signo de los cuatro y tiempo después me di a la tarea de leer El sabueso de los Baskerville sin saber siquiera que era una novela de Conan Doyle hasta que me topé con el nombre del detective (una grosería, vamos), a mi favor puedo decir que el libro era viejísimo y no tenía tapa, además que algunas de sus hojas estaban dañadas e incompletas. Pero hasta ahí. Más allá de eso no sabía nada. Sólo sabía que era un detective cuyo único amigo al parecer era un tal doctor John Watson que documentaba sus historias y que Holmes tenía una habilidad extraordinaria para deducir el entorno en el que se encontraba, cosa que más de una vez intenté en mi salón de clases sin resultado alguno. Conocía la base del personaje, solamente, la estructura, pero desconocía el resto de sus matices. De aquí podríamos saltar fácilmente hasta el estreno de la serie, pero quiero dejar en claro que la primera adaptación en movimiento que vi de Sherlock Holmes (dejando de lado Detective Conan porque no cuenta) fue la primera película de Guy Ritchie, cuyo título es el mismo nombre del personaje.


El largometraje en cuestión es un excelente derroche de entretenimiento bestial y palomero hasta decir basta y me divertí bastante viéndolo en el cine. Y de paso vale la pena señalar que Robert Downey Jr. y Jude Law imprimen su sello en cada escena, y la camaderia que se respira a lo largo de todo el film es lo que lo vuelve tan entretenido. Quizá fue mi perspectiva —o tal vez mi poca familiaridad con los personaje no permitió percatarme de ciertos detalles— pero no encontré demasiados vestigios de Sherlock Holmes o de John Watson en la película porque el frenesí de la aventura y la acción lo eclipsaba todo, aunque realmente no le di demasiada importancia tomando en cuenta que me divertí como una enana. Además, gracias a ese film me di a la tarea de inmiscuirme de nueva cuenta en el mundo creado por Doyle y entre los espacios de horas libres que tenía en la escuela de Biología me colaba en la biblioteca de la universidad para leer por primera vez Estudio en escarlata y por segunda vez El sabueso de los Baskerville, además de un par de casos incluidos en Las Aventuras de Sherlock Holmes. Aquello fue en el año 2009. De hecho, antes que la serie de la BBC fuera estrenada un año después, tuve la oportunidad de ver un par de episodios de aquel mítico programa de Estudios Granada protagonizado por Jeremy Brett y David Burke, que si mal no recuerdo, incluían los episodios Escándalo en Bohemia y El carbunclo azul, además de la película El secreto de la Pirámide.

Después llegó Twitter (septiembre del 2009) y después llegó Sherlock (julio del 2012).

Tengo ese orden muy metido en la cabeza porque era domingo, temporada vacacional, estaba lloviendo y tenía el aburrimiento enmarcado en la cara, además de una flojera bestial para usar Twitter, sin embargo empezaban a desfilar por mi timeline las primeras impresiones que la gente estaba teniendo del episodio estreno en ese momento. Desconozco totalmente por dónde seguían la trasmisión en vivo, o si para aquel entonces ya contaban con medios para descarga el episodio y disfrutarlo con tranquilidad, pero entre el inglés y el español y tweet incongruentes de usuarios que parecía bastante emocionados por la nueva serie, me hicieron volver a sonreír frente a la pantalla y recordar aquella experiencia del año pasado, cuando los rumores eran sólo eso, rumores, y la idea de traer al siglo XXI a un personaje tan clásico no me parecía nada bueno. 

Tuvieron que pasar dos años más para que me atreviera a ver Sherlock a insistencias, no sólo de mi hermana @cmurua y @afhyer, sino también de otros usuarios en Twitter que estaban bastante convencidos de que era una de las mejores series que había parido la BBC en todos sus años de existencia y esas, para mí, eran palabras mayores. La serie la tenía ahí, guardada en el disco duro de mi laptop durante meses esperando el momento justo para ponerme a verla, y aquello ocurrió en febrero del 2012. Parte de mi decisión para visionarla lo antes posible fue porque un mes antes había terminado la segunda serie y sólo veía yo que por todos lados llovían dos cosas sobre el último episodio: elogios y llantos.

Y aquello fue mi perdición.  


Recuerdo que antes de poner play al reproductor y acercarme el tazón de palomitas y el vaso de refresco me pregunté cuántos minutos tendrían que pasar para enamorarme del programa, si es que eso sucedía. Y, ehm, digamos que Sherlock rompió todos los récords.

Al ser una miniserie, las temporadas de Sherlock son bastante cortas; cuentan con sólo tres episodios semanales de 90 minutos de duración. En lugar de episodios parecen películas, pero a la larga resultan mucho más consecuentes y productivos. Eso sí, entre temporada y temporada pasa bastante tiempo. De la primera a la segunda hubo un lapso de quince meses y de la segunda a la tercera la espera se alargó dos años. Tomando en cuenta la enorme cantidad de proyectos que le han caído tanto a Benedict Cumberbatch (Sherlock Holmes) como a Martin Freman (John Watson) es totalmente comprensible la espera. El problema es cuando la serie se caracteriza precisamente por los finales cardiacos de los últimos episodios, sin embargo también es verdad que son esos instantes antes de que el telón baje lo que mantiene al fandom lo suficientemente activo y vivo hasta que la nueva temporada hace aparición.

La primera temporada (Serie 1) de Sherlock consistió en los episodios A Study in Pink, The Blind Banker y The Great Game, basados a su vez en las historias de Conan Doyle: Estudio en Escarlata, El valle del Terror y Los planos del Bruce-Partington respectivamente, pero adaptados libremente. La segunda temporada por otro lado contó con los episodios A Scandal In Belgravia, The Hounds of Baskerville y The Reichenbach Fall basadas a su vez en Escándalo en Bohemia, El Sabueso de los Baskerville y El Problema Final. Finalmente la tercera temporada contará con The Empty Hearse, The Sign of Three y His Last Vow basados en La Casa Vacía, El Signo de los Cuatro y Su Última Reverencia.


Curiosamente semanas atrás me he topado con la transcripción de un discurso que Mark Gatiss (co-creador de Sherlock junto con Steven Moffat) dio a la Sociedad de Sherlock Holmes de Londres en el año 2006 donde hablaba de una conversación que tuvo con Moffat sobre lo fantástico que sería hacer una adaptación del famoso detective victoriano para las nuevas generaciones. La idea se antojaba atrayente, pues los tiempos y las circunstancias se prestaban para ello, empezando por el leve hecho de que Reino Unido tenía ya un par de años mandando soldados a Afganistán en una guerra mucho más cruenta que aquella donde el doctor John Watson de Doyle prestó servicio. Es sólo un pensamiento, un principio, señala Gatiss en el discurso, pero la idea ya estaba ahí. Yo supe de esta conversación varios meses atrás. En todas aquellas entrevistas donde el dúo aparece generalmente sale a relucir ese viaje de tren que ambos compartieron en el que hablaron largo y tendido sobre la idea de crear a un Holmes moderno; sin embargo, nunca pensé que Gatiss lo había expresado en público. El resultado que vemos, después de tantos años, es por lo tanto maravilloso; sobre todo por el respeto con el que el personaje fue tratado.

Antes de ver la serie por primera vez ya me había culturizado de Holmes de nueva cuenta. Historias cortas como Las cincos semillas de naranja, La banda de lunares, La finca de Copper Beeches o La liga de los Pelirrojos, habían pasado por mis ojos en más de una ocasión. Recuerdo incluso haber leído Estudio en Escarlata por segunda vez un día antes de ver A Study in Pink. Extraordinaria decisión.

Sherlock está a millas de distancia de cualquier escrito de Conan Doyle. No es que sea mejor o peor, es sencillamente que los parámetros para que ambos materiales sean medidos ni siquiera coinciden; pero eso sí, por cada diferencia que el show ha hecho a la obra del autor existe otra similitud que lo mantiene a raya para ser capaz de distinguir a cada personaje con una certeza agradable, y los detalles y guiños se cuelan entre escena y escena como un hermoso homenaje.

En las semanas siguientes —y aprovechando el inminente estreno de la tercera temporada— he decidido hacer un análisis de cada uno de esos nueve episodios, tres de ellos aun sin trasmitir; probablemente el trabajo me llevará meses y estoy seriamente pensando en crear una sección arriba exclusivamente de la serie, porque si no saco todo el hype que tengo metido en la cabeza probablemente explosionaré y no podré recuperarme en mucho tiempo. ;)

Así que aquí empecemos, 24 horas antes de la trasmisión de The Empty Hearse en Reino Unido.

THE GAME IS BACK ON!

27 dic 2013

¿Ya se acabó el año?

Foto totalmente random.
Ehm, ¿alguien vive? ¿Saben qué es lo que me apetece? Lanzarle una patada giratoria a los escasos días que quedan del 2013 y pasar por completo de un año que, a mi parecer, ha sido muy bonito y todo lo que ustedes quieran pero al que ya tengo odiado hasta la coronilla :D (No me pregunten cómo puede ser eso posible porque no me interesa saberlo).

Estos últimos días he puesto en prácticas todos mis recursos de paciencia eterna y control infinito para poder atender con la mayor neutralidad posible a decenas y decenas de clientes hambrientos que llegan al trabajo todos los días. Es una labor titánica para una persona normal y una misión imposible para alguien como yo, así que estoy a punto de tener un colapso mental muy fuerte y sólo de pensar que probablemente no tendré tampoco descanso la primera semana de enero como que me deprime lo suficiente como para no querer saber nada de la sociedad por un mes entero.

Dejemos eso de lado y enfoquémonos en aquello que aun mantiene mi cordura a raya y el optimismo a tope: Me he comprado un nuevo teléfono celular con sistema operativo Android y fue así como amor a primera vista. Ahora puedo navegar por Internet con un poco de dignidad y usar Twitter e Instagram sin que las apps fallen. La cámara del móvil es un asco del tamaño de un vómito de mi perrita pero tampoco pido más. Pueden acceder a mis fotos de Instagram por aquí si les apetece llorar un poquito por la calidad de todas ellas. He decidido no instalar Facebook porque personalmente no lo uso mucho y la aplicación pesa una bestialidad muy grosera y ofensiva. He recibido ropa por parte de mis padres, un paquete de Lunetas, una camisa oficial de Doctor Who (¡MIL GRACIAS, ISKRA!) y mi hermana y Sarai me han regalado una una taza negra con pintura termocrómica de Sherlock (próximamente foto y tal).

Y hablando de Sherlock creo que vale la pena señalar que el proyecto que mencioné en Facebook sigue en pie, sólo que no serán sólo DOS POST porque a los 20 minutos del primer episodio de la serie me di cuenta que ya llevaba 22 páginas de Word y ni siquiera me adentraba totalmente a la trama. Así que decidí escribir un post por episodio y estoy tan ocupada en este momento que probablemente lo retomaré cuando la cuesta de enero comience y mi mente esté más despejada. De hecho, probablemente será después de que la Serie 3 concluya (el domingo 12).

Y me despido. En verdad dudo que vuelva a escribir algo aquí en lo que queda del año así que espero que se la pasen bonito y con menos estrés del que yo tengo encima. ;) 

28 nov 2013

¿Aquí debo de poner algo inteligente?

#r3spects #sherlocklives
Está haciendo frío y no me lo creo. Quizá eso contrarresta un poquito el dolor que me provocó saber de la muerte del comandante Titán y la aparente desintegración del cometa ISON, todo el mismo día. Porque sí, al parecer está de moda que las cosas se carguen, se desintegren y mueran el mismo día. Y saben qué, estoy de acuerdo con eso.

Viene la víspera navideña y yo sólo espero que The Killers saque su tema navideño de este año para desempolvar el pinito, buscar las esferas y montar el espectáculo de las vísperas pasadas que incluye la tragicomedia típica y de cajón que implica llorar en un valle de lágrimas por todas esas lucecitas que a) no encienden y b) no se pueden desenredar, y maldecir en silencio a la madre que parió la paganidad de poner un abeto dentro de cada casa con decoración y cuyo significado nunca me he dignado en entender. Todo sabemos que el pino navideño sirve para poner regalos a su alrededor y tomar fotos bonitas en Noche Buena; aunque en esas fechas el árbol nuestro estará tan cargado de polvo que a cada visitante que llegue le diré que está así porque aquí celebramos la Navidad a la afgana, con tormenta de arena incluida.

Por una extraña razón que aún no logro explicar he terminado escuchando a Bruce Springsteen, mientras meneo una taza de café con mi mano izquierda, escribo con la derecha y espero paciente a que llegue la hora pico en Londres para ver pasar ¿una carroza fúnebre? por el centro de la ciudad y saber algo nuevo sobre la tercera temporada de Sherlock (BBC), y al mismo tiempo trato de cuestionarme si aún existe algo de cordura dentro de mí. Probablemente no. ¿Saben lo que yo necesito? Necesito una FECHA EXACTA para el estreno de la tercera temporada y así llenarme de la adrenalina suficiente como para poder sobrevivir esta temporada navideña de no-vacaciones y muchos vacacionistas en el trabajo. En serio, sólo necesito la fecha para saciarme del estímulo suficiente que me lleve al impulso de decorar arbolitos navideños y sonreírle a la gente de manera gratuita durante un mes entero sin sentir que por dentro me estoy quemando en aceite hirviendo. Mientras eso sucede trato de matar el tiempo de la forma más bestial y poco productiva del mundo (como actualizando este blog, por ejemplo). 

Alguien me preguntó hace días qué era lo que quería para navidad. No mucho, la verdad. Quizá el libro Orgullo y Prejuicio de Jane Austen o la versión en español de American Gods de Neil Gaiman. Y la tercera temporada de Sherlock, claro, pero esa corre por mi cuenta (bueno, en realidad corre por la cuenta de la BBC pero…).

Por otro lado el resto de la series de televisión que sigo se han ido a dar un descanso decembrino y yo las maldigo un poquito a todas. Por una parte está bien, que con tanto hype a tope no hubiera podido aprovecharlas así que sólo por eso las perdono.

Creo que ya mejor dejo de delirar y me voy a seguir esperando. Mirando a Londres y sus calles. Como el Gran Hermano en 1984. O Mycroft Holmes en el siglo XXI. :)

EDIT: ASDSJFKDLKFLDKLD, 01 DE ENERO DEL 2014. 

He tratado de seguir la fuente original de la imagen pero no la encuentro,
así que créditos para su autor, quien quiera que sea xD.
Nunca en la vida he deseado que la Navidad pase tan rápido, ¿eh? :D

Fechas de emisión de los episodios de la tercera temporada:

1) The Empty Hearse — Miércoles, 01 de enero del 2014
2) The Sing of Three — Domingo, 05 de enero del 2014
3) The Last Vow — Domingo, 12 de enero del 2014

Después de esas fechas puedo morir con tranquilidad, se puede desatar el apocalípsis, descender Jesucristo de los cielos o estallar la Tercera Guerra Mundial, antes de eso, nop... Creo que necesito una TARDIS.

24 sept 2013

Post random de septiembre con emoticones y todo muy loco.

Dice Maru que viene en son de paz.
No le crean.
Digamos que me apetece muchísimo escribir mil cosas y no me sale ninguna. Quizá eso, en el mundo de la escritura, tiene nombre pero me dan tanta pereza buscarlo que mejor dejémosle así. Pretendamos que mi inspiración con todas las musas que alguna vez pudieron resguardarse ahí se ha ido a buscar nuevos horizontes; más bonitos y menos cabezotas que yo.

Primero dije que no escribía porque tenía calor, y yo con calor no puedo vivir (mis neuronas montan un suicidio colectivo muy fuerte que no se lo deseo a nadie), y ahora que tengo un huracán categoría 1 sobre mi cabeza, una frazada cubriéndome el cuerpo, una quietud indescriptiblemente reinante en toda la ciudad, los abanicos apagados y Dante luciéndose de lo lindo junto a mi taza de café colombiano humeante y calientito, mi cerebro y mi inspiración deciden montar una huelga monumental que haría estremecer a los maestros del CNTE.

En estas situaciones no sé qué hacer. El hecho de no escribir nada durante tanto tiempo me desespera y me sale urticaria en el cuerpo y el alma. Tengo ideas para plasmar, muchísimas ideas, pero todas ellas están recreando un drama épico en mi cabeza y taladrando mis ganas de escribir. No es tan fácil. Es desesperante, es horroroso;  y usualmente me doy por vencida fácilmente. Escribo un par de líneas, las elimino veinte veces y cierro el procesador de textos. Por eso este post no tendrá sentido. Desde que escribí el primer párrafo hasta llegar al tercero ya han pasado dos días. El sol ya salió y mi taza de café ha sido sustituida por un vaso de agua helada. Para cuando este post esté concluido y publicado habrán pasado otro puñado de días más. Así suele suceder casi siempre.

Pero ya es suficiente ¿vale? Ha sido demasiado descanso, pereza y procrastinación repartidas en partes iguales y pienso que ya basta. Mi propósito de Año Nuevo era precioso: escribir un post cada semana. Nunca logré que fuera así, pero escribía tres post al mes y todo era perfección hasta que la primavera y el verano hicieron acto de presencia y los arcoíris surcaron el cielo mientras las mariposas brillaban por los campos y mi humor se fue por la cañería la mañana siguiente. Detesto el verano en Sinaloa; siempre lo he mencionado. No sólo no me gusta, sino que me enferma, me deprime y me mata todas las ganas de seguir escribiendo, pero ¿ven eso que se ve en el horizonte cercano? Es el otoño, con su 22 de septiembre bajo un brazo, y su secadora asesina de hojas bajo el otro. Sé que es un cliché, sé que es de catálogo, sé que es una ternura… y también sé que es mentira. Ya sé que en otoño hará tanto calor como en verano —quizá más—, que no todo será color calabaza y hojas de maple secas sobre árboles de mango (what?!) y un chocolate caliente a un lado de la chimenea (¿cuál?) mientras leo un libro cursi y romántico. Ya sé que eso sólo sucede en las películas y en Canadá, donde el otoño sí existe y se toman las fotografías preciosas que adornan los calendarios en estos meses. Aquí en Escuinapa esta estación del año sólo es una expansión de un juego mediocre llamado Verano, pero quiero pensar que no es así. Quiero creer que el calor remitirá un poco y podré dormir sin el aire acondicionado y sentir frío. Eso para mí sería fantástico. Por lo pronto quiero volver a escribir, quiero volver a la rutina. Estas son un par de cosas que me apetece retomar muy pronto.

UN POST A LA SEMANA: Sí, porque la vida era maravillosa cuando llevé esa rutina a principios de año. Actualizaré lo que sea, aunque sólo signifique poner una fotografía o algo breve sobre un tema en concreto; el objetivo será actualizar aunque sea poquito.   

MEMES: Conseguiré un par de memes (en Knowyourmeme.com hay muchísimos) y de esa manera no todos los post del blog tendrán una temática seria y, de una u otra forma, servirán para salirme de la rutina sin resquebrajarme mucho la cabeza en el proceso. En Facebook comencé un meme hace ya varios meses pero jamás lo completé, (porque así de poco persistente soy yo, y con lo poquito que me gusta Facebook, pues xD). Pienso reunir los pequeños post que escribí ahí, agruparlos en una entrada y publicar los otros poco a poco aquí en el blog; de esa manera me obligaré a terminarlo. Aquí también he dejado otro inconcluso que pienso retomar.

FANFICTION: ¡Me fascina escribir fanfictions! ¡Me encanta, me apasiona, me divierto como una enana! Pero así como soy capaz de escribir un one-shot de golpe soy capaz de votar otro con la misma rapidez. No es que la inspiración se me vaya, para nada. Lo que pasa es que al poco tiempo me resulta frustrante notar que ya no puedo continuar con la narrativa porque termina sonando redundante, cansina, lineal y plana; yo detesto con todo mi corazón que eso suceda. No les miento, ahí afuera existen personas que escriben A DIARIO fics de una forma maravillosa y creíble; a mí nunca me sucede eso. Cómo les envidio. >__<

Vale, este fic es para la víspera de Navidad pero lo empecé a escribir en junio.

Para escribir fanfictions necesitan estar dirigidos a un fandom en concreto. Mi problema principal es que yo jamás en la vida he podido permanecer con dos fandoms a la vez, es decir, no pudo amar dos series/películas/mangas y a sus seguidores al mismo tiempo; cada uno debe tener su propio espacio y su propio tiempo, que pueden ser un par de días o un puñado de meses (¡ajá!). Escribí varios fanfictions de Fullmetal Alchemist mientras estuve leyendo el manga y disfruté demasiado haciéndolo porque fueron historias espontáneas que terminaron gustándome precisamente por su sencillez. También quiero retomar eso. Porque, dicho sea de paso, escribo para mí; si en el proceso hay alguien por ahí afuera que se topa con mis relatos y le gustan ¡pues bienvenido sea! :) No pretendo escribir grandes historias con una prosa complicada, sino cosas sencillas y fácilmente digeribles. Tengo por ahí un par de borradores de fics inconclusos de FMA, Sherlock y Firefly. Esta última es una serie con la que me topé en el verano; ha sido todo un tesoro precioso y, así de golpe, he escrito seis fanfiction (de los cuales, cuatro están sin terminar; porque yo voy por la vida así, sin terminar cosas xD). También me apetece crear una rutina para continuarle dedicando tiempo a este pasatiempo tan maravilloso y volver a subir unos fics a Fanfiction.net que ya están previamente revisados, (porque las versiones definitivas que subí allí contienen algunos horrores ortográficos que harían llorar a Neruda). Y tal vez, por fin entonces, termine de una vez por todas de abrir la sección superior de Fanfiction en el blog. :P

TV: Bueeeeeno, para ser sincera no recuerdo cuándo fue la última vez que encendí la televisión. De hecho, hace más de un año mi hermano y yo les dijimos a mis papás que tenían permiso de sacar la TV de nuestra habitación porque ya no la veíamos y sólo estaba ocupando espacio. Mis padres donaron esa TV y la de la sala (que tampoco se usaba) a unos familiares y conocidos y sólo se quedaron con la que está en su recamara y que sólo ellos ven. Aún recuerdo vagamente lo mucho que detesta los comerciales y el contenido en decadencia que mostraban canales como The History Channel. Soy una exagerada y una drama queen, lo sé; ya sé que la televisión aun muestra contenido bastante respetable; es sólo que me da pereza buscarlo :P. Ahora, sí quiero ver un documental o una serie de TV o una película, la busco directamente en Internet. Más práctico y mucho más accesible.


Admito que NO soy una chica de series de televisión ¿vale? Pero últimamente he decidido seguir un pequeño número de shows, y el hecho de que sea septiembre le añade diversión al asunto: mañana se estrena la sexta temporada de Castle y estoy emocionadísima (de hecho hoy se estrenó en Canadá y ya tengo el episodio en mi Tablet listo para verlo :). Nunca pensé ni por un momento que me fuera a apasionar tanto, pero ver la evolución de los personajes durante todo el verano ha sido algo que he desfrutado a rabiar y ¡quiero más!

También me apetece ver el nuevo episodio de The Mentalist que promete muchísimo y, de todo corazón espero —por el bien de todos y para hacer justicia a la serie—, que ésta sea la última temporada y sus personajes tengan un final digno. Ya no pido un final feliz, sólo un final digno. En serio, alargarla más sería un suplicio y no estoy dispuesta a seguirlo.

Y después tenemos la segunda temporada de Elementary. Me pesa muchísimo ver esta serie, más por morbo que por ganas, sobre todo porque es buena… pero sencillamente no me gusta. No es un problema de actores ni personajes, ni siquiera de trama, como ya lo mencioné antes. Es algo más personal. Lo mismo me sucede con buenos shows como Fringe, Lost, Bones o The Walking Dead; el problema no es de ellos, el problema es mío. La razón para ver Elementary es porque al parecer el primer episodio transcurrirá en Reino Unido y veremos a Mycroft Holmes, el inspector Lestrade y el departamento 221b de Baker Street, ¿qué tan genial será eso? ¡Quiero saberlo! :)

También he estado viendo Homeland y ¡ay! He terminado la primera temporada y tuve una especie de corto circuito neuronal; pero como soy una asquerosa desesperada mejor dejaré que termine la tercera y así evito tirarme de un barranco en el proceso antes de saber cómo termina todo ¿ok? Aprovechando que la serie tiene poquitos episodios, JOJOJO. Lo mismo sucedió con Juegos de Tronos; he visto dos episodios de la segunda y dejé de verla hasta que terminará la tercera. Ya terminó y supongo que toca ponerse al corriente, aprovechando que ahora tengo una Tablet bastante respetable. Y también le tengo bastante ganas a Sleepy Hollow y Marvel's Agents of S.H.I.E.L.D, que se estrena en dos semanas, creo (no me hagan mucho caso). Lo admito, no soy muy fan de los superhéroes pero he desfrutado como escuincla The Avengers y sabiendo que esta serie también es de Joss Whedon pues adelante caminante. :) ¡Y no lo he olvidado, tengo una cita pendiente con Breaking Bad!

Punto y aparte están esas series de TV que no veo porque tengo miedo que me gusten demasiado (sí, existen): Doctor Who y Supernatural son dos de ellas. Podría jurar que el día en que me siente a verlas terminaré haciendo cuentas de Tumblr especiales para evitar llenar mi miniblog de un spam interminable (ya me ha sucedido antes, TRES VECES). Y hacer más cuentas implica procrastinar más y no tengo tiempo para eso. xD

Y si hablamos de Sherlock, pffff, sé que se estrenará en algún punto del 2014 y si eso sucede yo ya tendré telarañas en el cuerpo. Sólo de pensar en cuándo se estrenará la cuarta temporada me hace creer que habrá muchos huracanes y epidemias de por medio. Lo veo venir.

Para cuando se estrene el primer episodio iré por la vida como Rose versión anciana de Titanic:


Proyectos: ¡Necesito leer el tercer libro de Juego de Tronos! Ya lo tengo desde abril, así que sólo es cuestión de quitarle el plástico y ponerme a leer como loca empedernida, pero el hecho de leerlo e irme al trabajo y durar ocho horas sin tocarlo me aterra y me provoca insomnio, lo juro. Sólo por eso me detengo, :P. Próximamente también empezaré a releer el manga de Fullmetal Alchemist, que sinceramente ya han pasado un par de años desde que terminó y sólo lo he leído una vez completo. Deseo leerlo y escribir una opinión personal de cada tomo (¡son 27!), para posteriormente publicarlo en el blog temático que tengo en Wordpress. Y también pienso de todo corazón volver a ver Firefly ¡No saben las ganas que tengo de ver esa serie otra vez! Es entrañable y especial hasta decir basta. PFFF, juro que algún día compraré esos DVD y los veré en televisión hasta rayarlos (estoy exagerando); por lo pronto me estoy haciendo de una versión de 720p con subtítulos en inglés para reseñándolo basándome en estos archivos, pero terminará de descargarse en cuatro mil años. También las reseñas y opiniones —y sus fanfictions— irán a parar a otro blog temático. Lo cierto es que podría encasquetarlos aquí mismo, en mi blog, pero estaran desparramados por todos lados y no me apetece hacer eso. Mejor hago un rinconcito exclusivo para cada cosa, tal y como es la dinámica que seguía en Livejournal. :) Y finalmente, ahora que lo recuerdo, también tengo una cita con Shingeki No Kyojin, tanto el anime como el manga; y también con Natsume Yūjin-Chō y Fairy Tail, a los cuales les tengo muchísimas ganas. Y tampoco me olvido de The Big Bang Theory.

¿Saben qué? Creo que necesito otra vida, otro cerebro y quizá otras dos manos… y una laptop. xD I’m done. Cambio y fuera. PD: Tardé una semana con sus días y sus noches para que este post pudiera ser completado.