14 dic 2009

Árbol de Navidad 2009...

------------------------------------------------------------------------------------------
Lo primero que hice después de llegar de Culiacán fue poner el pinito de navidad, me olvidé de comer, de bañar y de descansar (<-- no tengo vergüenza).

Descubrí que mis papás habían comprado un nuevo arbolito, esta vez más alto que yo. Siempre soñé con tener un árbol navideño más alto que yo, allí lo tengo, en todo su esplendor y en toda su grandeza con sus 190 centímetros de largo.

Por el contrario, nunca me han gustado los árboles de verdad. Eso de cortarles sólo para satisfacer la necesidad ilógica del aroma a pino me parece bastante ridículo, pero creo que poco o nada les importa al resto de las personas.

Son vacaciones y estoy tan feliz que no tengo la más remota idea de que otra cosas escribir en esta entrada, pero en fin, he cumplido con la promesa de la fotografía del árbol de este año. AQUÍ está el del año pasado :D

10 dic 2009

Los nadie,

Empezó la ofensiva militar terrestre en Gaza por parte de Israel... ahora no basta solo atacar por aire también quieren hacerlo vía terrestre.

Yo no conozco un mundo sin los Derecho Humanos, desde antes de que yo naciera ya existían pero hay veces que me pregunto si alguna vez valió la pena escribirlos...

Leí hace tiempo este escrito en el blog Lapices para la Paz y me pareció y tremendo reflejo de lo que estamos viendo hoy, al fin y al cabo Eduardo Galeano siempre a tenido razón.

LOS NADIE.


Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadie con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca.

Ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadie la llamen, aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadie: los hijos de nadie, los dueños de nada. 
Los nadie: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos. Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos. 
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. 
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. 

Los nadie, que cuestan menos que la bala que los mata.

Eduardo Galeano.
Imagen de la galeria Israel and Gaza.

--------------------------------------------------------

Uno de los videos más famosos de Amnistia Internacional que hasta donde tengo entendido no ha podido ser visto por television y tiene meses rondando el Internet.

Daily Motion, Duración: 42 segundos.


1 dic 2009

Diciembre 2009: NAVIDAD

---------------------------------------------------------------------------------------------
Como pueden ver en la imagen que encabeza este post Dante, mi laptop, ya se puso navideño (como el años pasado). También he cambiado la cabecera del blog acorde con esta fecha y ya he puesto el pinito aquí en la casa de Culiacán. El clima también ya puso su parte y en este momento estamos a 16°C, (en una ciudad de 35° a 42° en verano esto es la gloria). Estoy envuelta en una cobija mientras escribo esta entrada y más al ratito me tomaré un café bien calentito. Pareciera que todo está listo para que me llegue el espíritu navideño que misteriosamente me dibuja una sonrisa tonta del 1° de diciembre al 6 o 7 de enero. Es la magia de la navidad, dicen por allí.

Lo que me falta en realidad para llegar al estado antes mencionada es salir de vacaciones e irme a Escuinapa y poner el arbolito navideño por aquellos lados, que asumo será el día 12 de diciembre, y ese mismo día me las ingeniaré para que todo aquello quede hartamente bonito. Según tengo entendido mis padres se vieron contagiados por las fechas y se fueron a comprar a diestra y siniestra las cosas para decorar, nada más llego yo y acomodo cuanto objeto se me ponga enfrente. El año pasado el arbolito quedó ASÍ. El de este año es nuevo así que no tengo la menor idea de como será. Usualmente lo pongo el 20 de noviembre (pa' que valga la pena el tiempo invertido) pero este año no pude ir para esa fecha.

Siempre he mencionado que Navidad es mi época favorita en todo el año, no sé la razón pero más adelante seguro escribiré algo sobre estos días.

Ahora ya me voy a cenar, que sólo vine a cumplir la tradición de escribir una entrada cada vez que cambie la cabecera XDD.

--------------------------------------------------------------------------------------

Pasando a otra cosa que no tiene nada que ver con esto.

Navegando por Internet encontré LA CANCIÓN de mi infancia.

Cuando cumplí 3 años mis papás mandaron grabar en vídeo mi fiesta de cumpleaños y recuerdo que en aquella cinta (perdida hace ya mucho tiempo) aparecía yo pidiendo que pusieran la canción de "La Señora Luna" cantada por los niños de la telenovela Carrusel (1989), toda mi vida creí que ese era el título del tema y lo único que recordaba era el coro que decía: "Señora Luna no sea inoportuna, regrésese a su cama, regrésese a su cuna".

He encontrado tal canción gracias al dios pagano del ciberespacio: Google y en realidad el tema se titulaba "La noche de la escuela" (¿cuándo la iba a encontrar?XDD)

Traigo una nostalgia tonta desde entonces XD.


07 La noche de la ...

23 nov 2009

Vamos a jugar en el patio de la abuela

Imagen de la mitad última del patio de la abuela.
---------------------------------------------------------------------------------------------

—Es un nativo —me dijo mi primo Carlos Alberto con la sabiduría de un niño de 7 años—. De esos que vivieron aquí antes de que llegaran los españoles. Un indio, pues.

—Parece un hueso de pollo —le respondí.

—Es un nativo.

Yo era un año mayor que él pero su voz sonó más convencida que la mía así que le creí. Guardamos unos minutos de silencio en honor al misterioso hombre que murió en aquel pedazo de tierra.

No supimos que decir, era asombroso, quizá el descubrimiento del siglo.

Un aborigen en el patio de la abuela. Justo allí donde se encontraba un palo de madera clavado. Donde tantas otras veces mi abuelo nos había dicho "no me escarben allí que es donde está enterrado el Tiburón" (un perro pastor alemán). Pero no importaba eso ahora, allí estaba el cuerpo de un indígena que tenía huesos de pollo o algo así. No sabíamos si sentirnos felices por el hallazgo o tristes por lo frustrado de nuestra misión principal la cual era escarbar hasta llegar a China. Ya saben, como en las caricaturas.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

En el patio de mi abuela existía la magia. Poderes sobrenaturales que se escondían casi instantáneamente cuando intentabas buscarlos. Fantasmas juguetones que movían lamparas en la noche. Gallinas trapecistas que dormían cerca del cielo. Una lancha verde y mohosa que nos llevó a recorrer el mundo y jamás tocó el mar. No lo necesitaba: la imaginación de un puñado de niños era más grande que el mismísimo océano pacifico.

Allí existieron maestros de edades menores que sus alumnos y los pizarrones era de ladrillo y cemento. El conocimiento tomaba forma por medio de gises negros que los adultos llaman 'carbón'. Había clubs creados por nosotros mismos que abrían de 9 a.m a 5 p.m y sólo en vacaciones. Fogatas que se extinguieron antes de existir. Historias de terror que nunca fueron contadas de principio a fin por que el miedo siempre llegaba antes.

Allí, en ese lugar, México ganó el Mundial en seis ocasiones y sólo teníamos una portería de fierro ruidosa y de color azul que mi abuela insitía que se llamaba "zaguán", nosotros no entendíamos como podían ponerle un nombre tan raro a una portería. El fútbol era mixto y había igualdad entre hombres y mujeres. ¿Nuestro arbitro? Un señor grande y gruñón de 70 años al que llamábamos “abuelo” y que tuvo la mala idea de construir su habitación justo enseguida de 'nuestro estadio'. Nos daba dinero por tal de que nos calláramos.

Ahora que lo pienso... ¿eso no era un soborno?.

El árbol de mango, el más grande de aquel patio, guarda los cimientos de una civilización que soñó con llegar a las estrellas. Nuestra Torre de Babel. Cinco escalones de color café pegadas a su tronco son testigos en silencio de una casa de madera que nunca fue. Desde que aquel proyecto se destruyó jamás nos volvimos a entender, comprendimos que ya habíamos crecido demasiado. De sus brazos colgaron gruesas cuerdas que sostenían llantas convertidas en columpios improvisados hechos con mano barata infantil y herramientas robadas del cuarto del abuelo. Un secreto: al girar el columpio sobre su propio eje, podías viajar en el tiempo.

Fue el mejor salón de fiestas que un niño pudo tener. Navidad era mejor allí que en cualquier otro lugar del mundo. Se hacían explotar lo mismo globos que fuegos artificiales. Allí tuvimos las mejores piscinadas en una casa sin piscina. Existía un pozo de agua que nunca tuvo agua y que siempre estaba tapado. Inspiró tantas leyendas urbanas entre las mentes infantiles que es imposible describirlas todas, pero con un poco de suerte quizá podías encontrar lingotes de oro que eran añorados por muchos y maldecidos por otros.

Allí mismo declaramos la guerra en contra de los peores enemigos que alguien podía imaginarse, los mismo con los que horas más tardes compartíamos el mismo sillón y la misma mesa. Guerras mundiales que dejaban de serlo cuando alguien gritaba "¡Ya van ha empezar los Power Ranger!". Las bajas eran mínimas, o más bien, no existían. No había ningún conflicto armado que no pudiera resolverse con unas frituras compradas en la tienda de don Daniel. La batalla más épica que tuvimos fue aquella donde dos valientes bandos lucharon a todo o nada en una guerra sin cuartel cuyas únicas municiones eran globos de agua. Allí descubrimos que las jabas de colores que se usaban para poner la basura eran mejores que cualquier bloque de Legos ya que creaban fortalezas indestructibles.

Era el lugar perfecto para huir del aburrido y complicado mundo de los mayores.

Tengo años que no pongo un pie en ese patio. Paso por allí, lo veo, tan solo, tan falto de vida, tan silencioso y frío. Sin imaginación, sin risitas de complicidad, sin columpios en los árboles, sin balones de fútbol y sin estadios. Ya no hay magia allí, ni fantasmas, ni gallinas voladoras. Quedan los árboles con sus raíces y el cementerio con sus huesos, pero es como si la vida ya no estuviera allí. Le falta el calor de las voces infantiles, las guerras y las fiestas.

Quizá algún día vuelva a pararme por allí, contemplar todo lo bueno que se vivió, soñar con que otros gozarán de lo que yo viví. Con suerte, quizá, puedan sentir un poco del pedacito de humanidad que hace muchos años un puñado de niños le dibujaron en el espacio y en el tiempo para que se quedara de recuerdo en la eternidad.

19 nov 2009

¿Cuando decidieron que el sabio tenía que morir?


-------------------------------------------------------------------------------------------
Está allí desde hace tiempo. Estaba allí antes que nosotros. Estuvo allí después del sol y aun así tuvo la osadía de ponerse en su camino y evitar, con un poco de magia y pericia, que los rayos del astro rey tocaran la tierra.

Era astuto, y gigante, y sabio. Como ese anciano que te mira sentado en silencio en la casa más antigua de tu barrio. Había poesía en sus ramas. Había sueños en sus gastados brazos. ¿Puedes ver lo que yo veo? ¿Puedes atreverte a ofenderlo? ¿Tienes el valor si quiera de pararte frente a él y ofrecerle un insulto? ¿Tu desprecio? ¿Puedes tirarlo, desaparecerlo, olvidarlo, sólo por que te molesta?

¿Y que te molestó de él? ¿su sombra? ¿su sabiduría? ¿la dulzura de su vejez?; ¿La monotonía de su existencia? ¿La aparente eternidad de su presencia? ¿O fue tu envida? por esas miradas que se fijaban en él y no en ti.

¿Ya no te gustaban las arrugas de su piel? ¿O tu vida peligraba por él?

¿Sabes tú cuantas tardes de mi infancia soñé con acostarme en sus sombras? ¿Revelarle mis secretos de primaria y pintarle mi nombre en su tronco? No tienes ideas de cuantas tardes. Nunca sabrás cuantas primaveras me cegaban sus ramas y cuantos otoños añoraba la grandeza de su follaje.

Y como los abuelos, ese gigante hasta calvo era hermoso.

Ya no podré soñar con ser mayor y comprarme esa casa para que aquella monstruosidad fuera mía. Ya no hay árbol por mirar. Ya no podré imaginarme entre sus brazos. Ya no esperaré ansiosa ninguna primavera por que ya no podré contemplarlo. Ya no podré defenderlo de tanta humanidad y temor.

Miro la única fotografía que tengo de él y me hago poco a poco a la idea de que su existencia eterna a sido reducida a unos cuantos píxeles y no puedo evitar sentir nostalgia al pasar por aquella calle y ver como los implacables rayos del sol golpean la tierra que un día fue cubierta con la sombra de un ángel.

18 nov 2009

Buscando el Paraíso...

En sólo un fin de semana me pude dar cuenta que:

Existen días en que tienes ganas de caminar hacia la luz y no precisamente para morir.
----------------------------------------------------------------------------------------
Puedes encontrar la belleza incluso en un puñado de cenizas y un coco quemado lleno de hormigitas hambrientas.
----------------------------------------------------------------------------------------
La vejez se empieza a notar a los nueve años de vida y además de eso te dan ganas de comerte al mundo, literalmente.
----------------------------------------------------------------------------------------

Y la juventud todavía es visible a los 6 años.
----------------------------------------------------------------------------------------

Tengo tres guardaespaldas que me siguen allá a donde vaya.
----------------------------------------------------------------------------------------

Existen fantasmas que toman fotografías a sus mascotas.
----------------------------------------------------------------------------------------

El amor puede existir más de 20 años después del matrimonio.
----------------------------------------------------------------------------------------

Y además, que el paraíso queda en un pequeño pueblito pesquero en las costas de Sinaloa.
----------------------------------------------------------------------------------------
Me fui un fin de semana a Escuinapa para poder recuperarme de la depresión pre-navidad que me ataca siempre para estas fecha (soy una exagerada, lo sé). Además fui también para festejar el cumpleaños de mi hermana y el aniversario de matrimonio de mis padres que cumplen 26 años de casado. ¡QUE VALOR! XDD.

Me la pasé muy bien. Misty, mi perrita de 9 años ya se le ve la vejez en la cara y en el cuerpo, demasiado peso en sus cuatro patas, pero es feliz y mientras ella lo sea yo también lo soy. Ha hecho tanto por mi, tantisimas veces que ya no necesita esforzarse más, el día que tenga que partir sé que estaré preparada.

Iba a poner el arbolito de navidad pero no me alcanzó el tiempo ni para buscarlo, está perdido en algún lugar oscuro de la casa, así que creo que este año se pondrá hasta que salga yo de vacaciones.

Es 18 de noviembre y yo ya me quiero ir a mi casa.

La navidad ya se empieza a sentir en el ambiente.

3 nov 2009

Kyoku y Toto... volviendo a comenzar.

Hace un par de meses :)
-----------------------------------------------------------------------------------------
Me tienen las manos, los dedos y los pies arañados hasta el hartazgo. Tienen una manía casi enfermiza de morder mis audífonos blancos. Les gusta jugar al brinca-brinca entre el mueble de la TV, la mesa donde tengo mis libros y la de mi laptop. Pasan por los teclados del ordenador como Pedro por su casa. Tienen una costumbre tonta de comer Whiskas fuera de su plato. Sentarse en mi hombro a la hora de que estoy tomando mis sagrados alimentos. Morderme los pies cuando notan el movimientos debajo de mi cobija. Y maullan un centenar de veces cada vez que me ven en la cocina. Afilan sus garras en el respaldo de mi silla, en la mochila de Dante y en mis calcetas (WTF?). Y a pesar de todo esto se me derrite el alma y el corazón cada vez que los miro, todo esto acompañado, claro está, de la cara más idiota que puede poner una amante de los animales en estos casos ♥.

De los cuatro gatitos que tuvo Kenzo hace casi 5 meses nos quedamos con dos de ellos, Toto (el único macho) y Kyoko (hembra). Su mamá, Kenzo, la gatita que vino a nosotros un día y nos robo el corazón, ya se fue. No se murió, se fue. Bien se la pudo robar alguien y ella ni cuenta se dio, era la mar de confiada esa gata, le enseñaba la panza a cualquier ser humano que se le plantara enfrente, así que no me sorprende en lo absoluto que se haya ido un día y ya no volviera. Espero que esté en buenas manos la condenada. Es el cuarto gato que se nos va. Vaya egoísmo el de estos animalitos XDD.

Toto y Kyoku son muy unidos, sólo íbamos a quedarnos con el gatito pero no pudimos separarlos, y ahora aquí los tenemos, disfrutando de su compañía y su buena vida. Cada quien tiene su carácter, muy único cada uno. Toto es igual que su madre. Le pueden dar tres maromas en el aire y el feliz de la vida, Kyoku, por el contrario es más tímida, no le gusta que la tengan en brazos y tampoco le gusta estar separada de su hermano. He notado algo curioso desde hace un par de días: cuando se duerme y Toto no está a su lado se despierta cada 5 o 10 minutos maullando, los hace un par de veces medio dormida y vuelve a cerrar los ojos, al rato se repite la historia, no queda contenta hasta que su hermano va y se acuesta a un lado de ella. Me enternecen el alma estos dos ♥.

Me agrada que a ninguno de los dos les guste salir de casa. Su vida de gatos consiste más que nada en comer, jugar y dormir, y todo eso los saben hacer a la perfección. Esperamos que duren muchos años por aquí.

1 nov 2009

¡Bienvenidos a la tierra de los vivos!

Imagen tomada el 2 de Noviembre del 2008 en el cementerio Benito Juarez.
Escuinapa de Hidalgo, Sinaloa.

-------------------------------------------------------------------------------------
Hace varios años el día 1 de Noviembre mi abuela solía decorar un hermoso altar del día de muertos, se lo dedicaba a todos sus familiares fallecidos. Se veía hermoso. Después de eso se dedicaba a rezar un rosario en su honor. Era así todos los años, ese mismo día y al día siguiente. El tiempo pasó, ella murió y ya nadie más lo volvió ha hacer. Este día siempre la recuerdo a ella y a su altar y a aquellos que decidieron partir antes que nosotros. Dejándonos así, tan solos en este mundo caótico.

La abuela también tenía otra tradición que recuerdo con más cariño aun, ya que en una ocasión tuve la osadía de imitarla, y consistía en ir al patio de la casa (en la noche) y encender una veladora por cada alma que es recordada y otra más por aquella que es olvidada, formando al final una cruz que iluminaba a la distancia un jardín oscuro y frío. Todo eso lo encabezaba una veladora que venía en un vaso de vidrio, era la más grande y gruesa de todas, y su razón era la de ser encendida en honor al alma más vieja del pueblo.

Otra pequeñez que la abuela hacía muy en la madrugada, antes de ir a dormir, era dejar encendido un foco de la terraza de atrás, un foco que sólo se prendía en fiestas o cumpleaños que se prolongaban después de que el sol se ocultaba. En una ocasión le pregunté para que lo hacía y ella me dijo: "Para que las almas que vengan a visitar esta casa sepan que alguien las está esperando. Que entiendan que su peregrinaje desde el más allá, no ha sido en vano".

Pura sabiduría y verdad había en aquella anciana.

Hace un par de años que ella nos dejó, se supone que ahora es su oportunidad de visitar este mundo, lo triste de esto es que no hay nadie aquí que se invente un altar para recibirla esté día, ni un ser humano que encienda la luz trasera de aquel vacio patio para que sepa que alguien la está esperando, ni nadíe que coloque una cruz mientras recite nombres de muertos vivos en un noviembre que escupe aire frio. Ni calaberitas de azucar, ni pan de muerto al anochecer, ni platillos favoritos, sólo visitas efimeras al cementerio una mañana cualquiera.

Algun día, si la muerte no viene por mi antes de tiempo, pienso hacerle el altar que se merece, a ella y a todos sus muertos, será hermoso y eterno, como aquel pinito de Navidad que tanto soñamos con decorar juntas un día.

¡Te lo mereces abuela! ¡Que tengas un buen viaje de ida y de vuela!

20 oct 2009

El día que volvimos a donde comenzamos...

Sí, House fue quien encontró la solución a los problemas de Dante.
Vino él y le instaló Linux.

---------------------------------------------------------------------------------------------
Cuando compré a Dante, hace ya casi año y medio, venía con el Sistema Operativo Ubuntu Linux 7.10 (Gutsy Gibbon) por defecto, eso tenía su ventaja: al no tener Windows Vista me costó $1200 pesos menos (algo menos de 120 dolares), y como yo soy bien pobre, no tenía tanto dinero como para darme el lujo de pagar tanto pues me decidí a comprar mi laptop con tal S.O. Lo curioso de aquello es que, como lo expliqué anteriormente en el blog, yo no entendí NADA de Linux y me sentía una completa analfabeta en ese aspecto. El software libre resultó ser una completa pesadilla para mi y yo no tenía el suficiente coeficiente intelectual para entenderlo (XD).

El tiempo pasa, las cosas cambias, las personas crecen y es posible darle una segunda oportunidad a lo que antes nos daba igual o nos parecía imposible.

Desde hace ya varios días Windows Vista me estaba dando problemas. Cuando prendía a Dante el sistema dejaba de funcionar, el escritorio se me congelaba y siempre tenía que poner "solucionar problema" para que iniciara bien. Cuando minimizaba una pantalla se me creaba un efecto difícil de describir pero básicamente el lugar donde se ubicaba la ventana minimizada se quedaba en blanco y no sé solucionaba hasta que cerrara dicha ventana. Cuando la apagaba era otro problema. Me marcaba un error en no-sé-que cosa y tenía que poner aceptar para que se quitara. Lo más bizarro era cuando pasaba TuneUp y ejecutaba la opción "Liberar espacio en el disco duro", podía ejecutarlo diario y el resultado era siempre el mismo "se han liberado 10 (15 o más) GB en el disco duro" ... ¡TODOS LOS DÍAS!.. Se llenaba, se vaciaba y al día siguiente se volvía a llenar. La última vez que chequeé el disco duro de Dante con Windows Vista sólo tenía 10 gb disponibles (de su total de 120 gb).

Hace dos día he instalado la "nueva versión" de Ubuntu Linux, la 9.04 (Jaunty Jackalope). Lo hice, así, sin pensarlo mucho, de golpe y sabiendo que jamás en mi vida había instalado un Sistema Operativo.

Linux se instaló en sólo 10 minutos, no necesitaba drivers y ya tenía un buen puñado de programas integrados. Ya he pasado la mayoria de los archivos que tenía antes, instalado programas y aplicaciones, uno que otro juego y aun así me siguen quedando más de 80 gb disponibles, estoy felíz.

Logícamente algunos programas cambian. Mientras que la mayoria de los programas de Windows son de paga aquí todos los consigues gratis.

Cambiamos el Reproductor de Windows Media por Amarok
Photoshop por GIMP
Internet Explorer por Mozilla Firefox
Windows Messenger por Pidgin o aMSN
Nero por Brazero (LOL)
Microsoft Office por Open Office
Y si añoramos alguno programa de Windows instalamos Wine (Wine Is Not an Emulator), y todo resuelto.

La verdad es que estoy enamorada de Ubuntu Linux, y por primera vez estoy disfrutando del software libre sin ningún problema y sobre todo muy estable. No trato de convencer a la gente de que deje de utilizar Windows, por que cada quien tiene voluntad de elección y sobre todo por que se necesita mucha fuerza de voluntad (y tiempo) para estar dispuestos a aprender.

Quizá lo único raro que le veo es el inconveniente con el Flash Player, utilizado en muchas paginas (entre ellas YouTube), y es que no funciona tan bien como se esperara pero creo que es lo de menos, no veo muchos videos y por fortuna puedo verlos sin utilizar Flash Player gracias a un pluggin de Firefox :).

9 oct 2009

El lunes será otro día...


-------------------------------------------------------
Sucede que todos los días es lo mismo. Casi la misma rutina y casi las mismas cosas.

Todos los días en un tiempo libre me paso por el centro comercial Ley que está cerca de la Escuela de Veterinaria, doy un desayuno rápido y me voy de allí. Diario. Me siento en la misma mesa que tiene dos sillas, compro lo mismo y casi siempre me encuentro con las mismas personas. De vez en cuando dejo la fuente de sodas (que está frente al área de cajas) y me dirijo dentro del centro comercial a comprar alguna que otra cosa necesaria, pago siempre en la caja #3, la de menos de 8 artículos. Y hago lo mismo el día siguiente.

Muchas veces creo que esa burbuja rutinaria va ha estallar tarde o temprano. Me lo recuerdan a cada momento los periódicos amarillistas que venden los niños en las calles más transitadas de Culiacán. Me lo recuerdan las caravanas de soldados que salen de la 9° Zona Militar casi a la misma hora en la que voy para la escuela. Me lo recuerdan los policías, las ambulancias y sus sirenas. La gente sospechosa que camina por la calle. Sucede que hay veces que pienso que aquel tipo sospechoso que se sube al autobús en tal esquina va a sacar una navaja y nos va a quitar nuestras pertenencias, y después resulta que en realidad es un humilde albañil que se baja frente aquel edificio en construcción. Hay veces que pienso que soy una paranoica negada a superar aquel trauma de meses atras, y pienso también, que jamás lograré adaptarme al vomitivo caos de las grandes ciudades.

Sarai me acaba de contar que ayer mataron a un hombre en aquel centro comercial en el que yo desayuno todos los días. Allí adentro, en las cajas, allí enfrente de donde yo me siento a contemplar lo que pasa. Un paquetero anciano resulto herido de una bala, otro hombre recibió 4 disparos. Supongo que el hombre que mataron no era un santo, por algo lo buscaron, pero sucede también que hay gente inocente que resultó herida, sin contar, por supuesto, el trauma tremendo que puede provocar el hecho de ver morir a alguien en una situación tan devastadora, tan estúpida y tan tonta.

Es la vida diaria de por aquí. Vivir al día. No saben (tal vez sí) lo difícil que es levantarse todos los días sabiendo que quizá sea la última vez que lo hagas. Te armas de valor, tomas el camión, te bajas en un centro comercial para desayunar... sigues la rutina aburrida. Si tienes suerte llegarás vivo a casa. Si no es así, quizá una bala perdida termine con tu vida.